Historia
GREGORIO VIII (antipapa) (? c. 1140)
Gregorio VIII, de nombre Mauricio Burdino (Burdinus), fue proclamado papa por el emperador germánico Enrique V en lugar de Gelasio II. Hab?a sido monje del monasterio de Limoges en Francia, de donde Bernardo, arzobispo de Toledo, lo trajo a España en 1095 para la reforma de su diócesis (Darras, Histoire génér. de l'Eglise, tomo xxiii, página 291). Más tarde ocupó la sede episcopal de Coimbra y habiendo muerto a fines de 1108 Giraldo, arzobispo de Braga, fue nombrado para sucederle Mauricio Burdino. Pasó luego a Roma, donde obtuvo la confirmación y el palio de Pascual II, quien le nombró legado suyo ante el emperador Enrique V a fin de negociar la paz con él. Muerta la condesa Matilde, se dirigió Enrique V a Roma en la Pascua de 1117. Pascual II se había retirado a Montecassino, mas el emperador, entrando en la ciudad, reunió a los cardenales exigiendo que de nuevo le coronaran. El mismo legado papal Burdino, movido por ambición malsana, se prestó a llevar a cabo tal ceremonia, pudiendo Enrique V celebrar solemnemente la Pascua. Al saberlo Pascual II reunió en Benevento un concilio en el que excomulgó a Burdino. Este fue casi el último accto de este papa, pues falleció poco después (enero de 1118). A su muerte fue elegido el diácono Juan, que a la sazón estaba en Montecassino, y que en su elevación tomó el nombre de Gelasio II. Apenas tuvieron noticia de ello los partidarios del emperador asaltaron con Cencio Frangipani la casa donde tuvo lugar su elección, arrastraron por los suelos al elegido, le arrojaron a una prisión, de la que pudo escapar, marchando a Gaeta, donde fue ordenado como presbítero y consagrado obispo en el mes de marzo de este año. Por este mismo tiempo Enrique V hacía elegir para la sede romana al excomulgado Mauricio Burdino. No faltaron jurisconsultos como Guarnerio de Bolonia, que se plegaron a los gustos del emperador, defendiendo la licitud de la elección del antipapa, quien, en pago, coronó el 2 de junio de nuevo al emperador. Gelasio II tuvo que huir a Francia, celebrando un sínodo en Vienne, de donde se trasladó a Cluny, en cuyo monasterio murió el 29 de enero de 1119. Pocos días después fue elegido papa por los cardenales, Guido, el arzobispo de Vienne, quien tomó el nombre de Calixto II. A finales de este año reunió este papa un concilio en Reims y después de haber intentado en vano reducir a Enrique V, pronunció al concluir las sesiones de esta asamblea la excomunión mayor contra el emperador germánico y el antipapa Gregorio VIII (Mansi, Amplis. collect. concil., tomo xxi) Calixto II se dirigió luego hacia Roma, en donde entró en junio de 1120, y después de un viaje a Benevento, sitió la fortaleza de Sutri, donde estaba Burdino. Pero sus habitantes, para no experimentar los horrores del saqueo, entregaron al intruso, el cual fue montado sobre un camello, junto a la cola que le servía de brida, después de haberle vestido con una piel de carnero cubierta de sangre a guisa de manto rojo, entrando así en Roma. Calixto II impidió que el pueblo tomara represalias contra ?l (Pedro Diácono, Chronic. Cassin., iv, 262). Burdino fue llevado, por orden del papa, al monasterio de Cava, cerca de Salerno, y de allí a la ciudadela de Janula, cerca de Montecassino, de donde le sacó el papa siguiente, Honorio II, para encerrarle en la fortaleza de Fumona, no lejos de Alatri. Parece que todavía vivió bastante tiempo, muriendo en esa misma prisión.