Historia

GREGORIO XIII (1502-1585)

Gregorio XIII (Ugo Buoncompagni), papa entre los años 1572 y 1585, nació en Bolonia el 7 de junio de 1502 y murió en Roma el 10 de abril de 1585.

Gregorio XIII
Gregorio XIII
Durante ocho años estudió derecho canónico en su lugar de nacimiento, en donde brilló más tarde como uno de los profesores de más renombre. Era de elevada talla, de temperamento robusto y de carácter afable y generoso. A los 36 años de edad fue llamado a Roma por el cardenal Parisio, ilustre jurisconsulto. Fue enviado al concilio de Trento, en calidad de auditor de la Cámara apostólica; en 1561 Pablo IV le hizo obispo y de nuevo le envió a Trento. Su saber y sus servicios en ese concilio le procuraron el cargo de cardenal en 1565 por Pío V, desempeñando luego en España el cargo de legado. En el cónclave que hubo después de los funerales de Pío V fue elegido papa por unanimidad, siendo decisiva la influencia española en su elección. En su solemne coronación distribuyó cuantiosas limosnas; en el primer consistorio juró cumplir a la letra la bula de Pío V que prohibía la enajenación de los bienes eclesiásticos; nombró secretario de Estado al cardenal Gulli, llamado vulgarmente de Como; designó una comisión para destruir los abusos introducidos en la disciplina eclesiástica; urgió la residencia en sus respectivas diócesis de los obispos y cardenales y señaló un día de audiencia por semana, para que todos pudieran recurrir a él. En 1573 instituyó la festividad del rosario, en el primer domingo de octubre; trabajó para que continuara la guerra contra los turcos. Gregorio celebró la Matanza de San Bartolomé (1572) con un Te Deum y una medalla conmemorativa. Era amigo de la magnificencia, aunque no la empleaba más que en realzar el esplendor de la Iglesia católica y en el ornato de los templos. Su principal cuidado fue dar a la enseñanza eclesiástica el carácter que le corresponde y fomentar los progresos de la ciencia católica. Era tan solícito en elegir a los hombres más eminentes para los cargos eclesiásticos, que él mismo llevaba la estadística de los que más se distinguieran en cada nación. Fundó veintitrés colegios jesuitas y envió al jesuita Antonio Posevino a Rusia para trabajar por una unión con el este, además de promover misiones en la India y Japón. Construyó en Roma magníficas iglesias. En 1582 recibió la nueva edición completa del Corpus juris canonici, en la que él mismo trabajó cuando era cardenal y por la bula del 13 de febrero del mismo año pudo anunciar la terminación de la obra de la comisión, que él había designado, para reformar el calendario, de ahí el nombre de calendario gregoriano.

Escudo de armas de Gregorio XIII
Escudo de armas de Gregorio XIII
A los reyes de España y Francia, al archiduque Carlos y a los Caballeros de Malta ayudó con cuantiosos subsidios pecuniarios para las guerras contra protestantes y musulmanes. Los gastos de todos estos proyectos dejaron las arcas papales maltrechas y los procedimientos de sus tribunales incitaron a los barones de los Estados papales a cometer actos de bandidaje que no pudo refrenar. Al rey de Portugal trató siempre con mucha deferencia. Con Felipe II de España sostuvo siempre las mejores relaciones, a pesar de los múltiples problemas que por aquel tiempo tuvo que ventilar en España la curia romana. Era infatigable en sus proyectos contra los protestantes, deseando sojuzgarlos enteramente, tanto en Irlanda como en Inglaterra. Condenó nuevamente las enseñanzas de Bayo y obtuvo por medio del jesuita español Francisco Toledo que Bayo abjurara. También condenó a Bartolomé de Carranza, logrando que éste abjurara. Hizo que los cantones suizos católicos reconocieran el concilio de Trento, estableció una congregación especial que entendiera en los asuntos de los obispos y organizó la congregación del Índice, establecida por Pío V. A los maronitas que acudieron a Roma en demanda de protección, los recibió amigablemente. Edificó el suntuoso palacio del Quirinal, que fue residencia de verano de los papas.