Historia

GROEN, VAN PRINSTERER, GUILLAUME (1801-1876)

Guillaume Groen Van Prinsterer nació en Voorburg, suburbio oriental de La Haya, el 21 de agosto de 1801 y murió en esa ciudad el 19 de mayo de 1876.

Groen van Prinsterer, litografía de E. Spanier según un retrato de J.H. Hoffmeister
Groen van Prinsterer, litografía de
E. Spanier según un retrato
de J.H. Hoffmeister
Estudió filología clásica y derecho en la universidad de Leiden, donde formó parte del grupo que se reunía alrededor del poeta Bilderdijk, de quien recibió el impulso que le llevó a romper con el liberalismo. Pero mientras Bilderdijk, fue un notorio reaccionario, Groen fue el padre y dirigente del partido 'anti-revolucionario'. En 1827 el rey le nombró refrendario del gabinete y en 1829 fue secretario. En 1828 fue a Bruselas, donde conoció la Revolución y, por el 'despertar' bajo la influencia de Merle d'Aubigne, el evangelio. Su lema ahora fue 'Contra la revolución, el evangelio'. Una severa enfermedad le obligó a dimitir de su puesto como secretario, pero en 1833 era director de los archivos reales, dedicándose principalmente a los estudios históricos y a la edición de Archives ou correspondance inidite de la maison d'Orange-Nassau (14 volúmenes, Leiden, 1855-62). En 1840 fue elegido miembro de la Double Chamber, que había sido convocada para revisar la Constitución. Con poder y capacidad defendió y recomendó sus principios anti-revolucionarios. Durante los ocho años siguientes se mantuvo distante de los principios políticos, entregando ante una selecta audiencia un famoso curso de alocuciones históricas, que publicó bajo el título Ongeloof en revolutie (Incredulidad y Revolución), Leiden, un poderoso testimonio contra ambos males y para Groen una confesión de fe.

El siguiente pasaje es de esa obra:

'¿Qué se puede aprender de la experiencia de la era revolucionaria? Que el hombre, sin Dios, aun con las circunstancias a su favor, nada puede hacer sino obrar su propia destrucción. El hombre debe romper el círculo vicioso revolucionario: debe volverse a Dios cuya sola verdad puede resistir el poder del error. Si alguien considera que esta lección trascendental de la historia es más un lamento sentimental que un consejo para la política está olvidando que el poder del Evangelio para la realización del orden, la libertad y la prosperidad ha sido demostrado por la historia del mundo. Tenga presente que todo lo que es útil y beneficioso para el hombre, es promovido por el temor de Dios, y es frustrado por la negación de Dios. Debe tener presente especialmente que la teoría revolucionaria fue un desarrollo del germen de la incredulidad, y que la planta ponzoñosa cultivada por la apostasía se marchitará y asfixiará en una atmósfera de avivamiento de la fe.'
Guillaume Groen Van Prinsterer
Guillaume Groen Van Prinsterer
El periodo de su actividad más vigorosa comenzó entonces. En 1849 el distrito de Harderwijk le envió a la segunda Cámara, de la cual fue miembro hasta 1857. Cuando entró, se quedó solo en sus ideas, aunque no dudó en llevar a cabo una vigorosa campaña contra Thorbecke, el dirigente del partido liberal. A pesar de sus arduos esfuerzos, halló tiempo desde 1850 a 1855 para editar un periódico, De Nederlander, para la propagación de sus principios religiosos y políticos, apoyándolo enteramente con sus propios medios. Pero por todas partes encontraba abierta o solapada resistencia. Se opuso con gran celo a un proyecto de ley que defendía la emancipación de la escuela de la Iglesia y cuando fue aprobado, dimitió de su puesto como miembro de la segunda cámara. Más tarde entró de nuevo por un corto tiempo, pero en 1865 volvió a la vida parlamentaria hasta su muerte. Su influencia era todavía potente. Dio impulso a la organización de la Asociación para la enseñanza cristiana-nacional en las escuelas (1861) y tomó parte activa en su liderazgo. Trabajó por sus principios conservadores hasta su muerte, creyendo firmemente que sus ideas finalmente prevalecerían entre el pueblo, a pesar del continuo triunfo de los partidos que se le oponían.

Groen fue un fiel creyente, calvinista, y holandés que conocía la historia de su pueblo. Esas circunstancias explican sus principios y acciones. La fe y el sometimiento a Dios eran para él los más altos ideales. Sin ellos, sostenía, no hay salvación para un pueblo. La soberanía de Dios debe ser reconocida en la esfera política también. La razón está corrompida por el pecado. Cualquiera que entroniza el principio de la razón es 'revolucionario'. El principio 'revolucionario' en la Iglesia y el Estado debe ser confrontado con el evangelio. Se plantó en los fundamentos de la historia cristiana y en asuntos eclesiásticos defendió la tendencia confesional, siendo un decidido adversario de la doctrina liberal, tal como fue defendida por la escuela de Groningen. La influencia de las ideas de Groen fue perceptible en las tendencias eclesiásticas y políticas en los Países Bajos durante mucho tiempo después de él, pero al no lograr unir sus pensamientos en un sistema compacto no pudo haber armonía entre los diferentes partidos de cierta persuasión. Sus obras más importantes, aparte de la ya mencionada, son Handboek der Geschiedenis van het Vaderland (Ámsterdam, 1852), Maurice et Barneveld, étude historique (1875) y varios tratados sobre derecho canónico. Además de su periódico De Nederlander publicó también un diario político titulado Nederlandsche Gedachten.