Robert Grosseteste nació en Suffolk, Inglaterra, hacia 1175 y murió en Buckden, Huntingdonshire, el 9 de octubre de 1253. Era de extracción humilde, pero estudió en Oxford y París. A su regreso a Inglaterra entró al servicio de William de Vere, obispo de Hereford y cuando éste murió fue a Oxford como profesor, siendo rector scolarum y en 1224 primer rector de los franciscanos en Oxford. Durante este periodo gozó de diversas promociones, incluyendo dos prebendas en Lincoln y los archidiaconados de Wilts, Northampton y Leicester. En 1235 fue nombrado obispo de Lincoln, que era entonces la sede más grande de Inglaterra. Su administración episcopal estuvo marcada por su avance de los intereses espirituales, haciendo uso en ocasiones de medidas arbitrarias. Atacó la corrupción y condenó la incompetencia del clero, instituyendo una visitación sistemática de su diócesis. Fue especialmente severo con las instituciones monásticas, removiendo a siete abades y cuatro priores en el primer año. Su vigor levantó tal oposición que en 1237 le intentaron envenenar. En 1239 comenzó su larga batalla con el capítulo de Lincoln, que le negaba el derecho de visitación. Finalmente suspendió al deán, excomulgó al prior y marchó a Lyón para conseguir una decisión papal del caso, que fue a su favor por una bula de Inocencio IV del 25 de agosto de 1245. Grosseteste regresó a Inglaterra como obediente agente del papa, aunque pronto su actitud experimentaría un profundo cambio, ante las pretensiones papales. En 1250 visitó de nuevo al papa en Lyón, donde el 13 de mayo predicó un sermón en el que declaraba que la corte papal era el origen de todos los males en la Iglesia, amonestando sobre la necesidad de elegir pastores competentes. A su regreso a su diócesis atacó a los eclesiásticos italianos que estaban abandonando las parroquias inglesas. Halló que los ingresos anuales de los funcionarios extranjeros en Inglaterra nombrados por Inocencio sumaban setenta mil marcos, más de tres veces los ingresos del rey. Al negarse a admitir a un italiano ignorante del inglés a un rico beneficio en su diócesis, fue suspendido temporalmente en 1251. A principios de 1253 rechazó admitir a Federico de Lavagna a una canonjía en Lincoln, a la que había sido designado por su tío Inocencio IV. En una directa, pero respetuosa carta, el obispo le dijo al pontífice que era su deber hacer nombramientos para la edificación, no para la destrucción de la Iglesia (Epist., cxxviii). Esta carta ha hecho más por perpetuar la fama de Grosseteste que cualquiera de sus otras obras.
Mapa del escolasticismo y misticismo medieval
Su relación con el Estado fue de independencia. Reprendió a los eclesiásticos por detentar oficios civiles y afirmó que a Pedro le pertenecen las dos espadas, no derivando la autoridad del obispo en ningún caso del poder civil. No solo se atrevió a desafiar los mandatos reales en su diócesis, como el de la legitimación de los hijos nacidos antes del matrimonio, sino que dijo al rey las verdades más crudas, rechazando en más de una ocasión instalar a sus comisionados en sus puestos, amenazando incluso con la excomunión al ofensor regio. Como Lutero antes de la dieta de Worms, Grosseteste había confiado en el papa y esperaba que de Roma llegara la solución para la corrupción eclesiástica en Inglaterra. Decepcionado, se apartó rápidamente de cualquier veneración por el pontífice cuando le sorprendió la muerte. En una observación hecha en su lecho de muerte al clérigo erudito y médico John de St. Giles, dio una definición de herejía, preguntándose si no la cumplía el papa. 'Fue el abierto represor del papa y el rey, censor de prelados, corrector de monjes, instructor de clérigos e incansable examinador de los libros de la Escritura y demoledor enemigo de los romanos', según Matthew Paris. Fue enterrado con gran pompa en Lincoln, estando presente el arzobispo de Canterbury y varios obispos en su funeral, lo que contradice la declaración de que el papa lo había excomulgado. Aunque se atribuyeron milagros en su tumba no fue canonizado, a pesar de los intentos de Eduardo I (1307) y los prelados.
Grosseteste ha sido llamado 'pionero de la Reforma', siendo el primer eslabón en la cadena en ese sentido, refiriéndose Wycliffe a él y citando sus protestas contra Roma, de la misma manera que Lutero citó a Hus y éste a Wycliffe. En su temperamento tempestuoso recuerda a Lutero. No sólo Wycliffe, sino también otros, como el obispo Hall, se deleitaron en hallar en el obispo de Lincoln apoyo para sus ideas bíblicas, o como Richard Field para usar su nombre contra las pretensiones del papa, de autoridad suprema en la Iglesia. Grosseteste fue uno de los hombres de más saber de su tiempo y un autor voluminoso. Sus escritos incluyen obras sobre teología, comentarios sobre Aristóteles y Boecio, ensayos sobre filosofía mental y física, traducciones de autores griegos y poemas franceses, e incluso obras sobre administración doméstica. Una lista de sus obras recogida en Life de Pegge, enumera veinticinco impresas en cuarto.
El siguiente pasaje procede de su obra Comentario a los nombres divinos, VII:
'Este bien en sí es alabado por los sagrados teólogos, como también lo bello y la belleza... Ya la belleza es armonía y adecuación de sí a sí misma y de cada una de sus partes a sí misma y entre ellas y armonía del todo y del todo mismo todas las cosas. Ya Dios, sumamente simple, es suma armonía y adecuación, sin posibilidad alguna de disonancia o discrepancia, no sólo en armonía con todas las cosas, sino además fuente de la propia armonía del ser para todas las cosas. En efecto, el mal, que es discorde de la bondad, es nada. A causa de esto Dios es belleza y bello en sí.'