Historia

GURNALL, WILLIAM (1617-1679)

William Gurnall, teólogo inglés, nació en Walpole, Norfolk, en 1617 y murió en Lavenham, Suffolk, el 12 de octubre de 1679.

William Gurnall
William Gurnall
Fue educado en la escuela Lynn y en Emmanuel College, Cambridge (licenciatura en humanidades, 1635; máster en humanidades, 1639). Nada se sabe de su vida tras dejar la universidad hasta el año 1644, cuando le fue concedido el beneficio de Lavenham por Sir Symonds D'Ewes. El 16 de diciembre de ese año el parlamento ordenó que el 'entendido teólogo' fuera 'rector vitalicio y disfrutara de la rectoría y diezmos como los rectores antes de él.' Por una de sus cartas parece que cuando obtuvo ese puesto estaba oficiando, posiblemente como coadjutor, en Sudbury. En 1645 se casó con Sarah Mott, hija de un ministro en Stoke-by-Nayland. En la Restauración firmó la declaración exigida por el Acta de Uniformidad, continuando en Lavenham hasta su muerte. Por su conformidad fue severamente atacado en un panfleto, Covennat-Renouncers Desperate Apostates (Londres, 1665). Es conocido principalmente por su obra The Christian in Complete Armour, or a treatise of the Saint's War against the Devil (3 volúmenes, Londres, 1655-62; nueva edición con biografía por J. C. Ryle, 2 volúmenes, 1864-65), una serie de sermones sobre 6 no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, haciendo de corazón la voluntad de Dios. 7 Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres, 8 sabiendo que cualquier cosa buena que cada uno hag[…]Efesios 6:6-20, caracterizada por su encanto imaginativo, estilo epigramático y sorprendente aplicación de la Escritura. La obra pasó por seis ediciones en vida del autor y todavía goza de popularidad.

El siguiente es un extracto de la obra de Gurnall The Christian in Complete Armour:

'Cada padre tiene que cuidar de las almas que le corresponden. Es profeta, rey y sacerdote de su propia casa y de estos cargos surgirá su deber.

En primer lugar, es profeta para enseñar e instruir a su familia. A las esposas se les pide que aprendan de su marido, en el hogar (Y si quieren aprender algo, que pregunten a sus propios maridos en casa; porque no es correcto que la mujer hable en la iglesia.[…]1 Corintios 14:35); por tanto, no cabe duda de que ellos han de enseñarles en casa. A los padres se les ordena que instruyan a sus hijos: "Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa" (Y enseñadlas a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.[…]Deuteronomio 11:19). "Criadlos en disciplina y amonestación del Señor" (Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor.[…]Efesios 6:4). Ahora bien, existe una enseñanza y exhortación que se lleva a cabo mediante la oración que se eleva a Dios y por medio de las alabanzas a Él, y también cuando catequizamos a nuestros hijos: "Enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales" (Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazones.[…]Colosenses 3:16). Que el padre ore con su familia, enseñará a cada miembro de ésta a orar cuando esté a solas. Las confesiones que él haga, las peticiones que eleve y las misericordias que reconozca en su deber familiar son un medio excelente para proporcionarles la materia para su devoción. ¿Cómo puede ser que muchos... hijos, al convertirse ellos mismos en cabeza de familia, son tan incapaces de ser el portavoz de los miembros de ésta delante de Dios en oración? Esto se debe, sin lugar a duda, a que ellos vivieron [durante su infancia] en familias que no oraban y se mantuvieron en la ignorancia de este deber...

Asimismo, es rey en su hogar para gobernar a su familia en el temor de Dios... Con Josué, debe declarar: "Yo y mi casa serviremos a Jehová" (Y si no os parece bien servir al SEÑOR, escoged hoy a quién habéis de servir: si a los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa, serviremos al SE[…]Josué 24:15). ¿Acaso no sería pecado que un príncipe no estableciera la adoración pública a Dios, aunque le sirva en su palacio? Desde luego que sí; por tanto, también es un pecado que el padre no haga lo mismo en su hogar, aunque también ore en su cuarto privado.

En último lugar, es sacerdote en su propia casa y, donde hay un sacerdote, debe haber sacrificio. ¿Qué sacrificio [hay] entre los cristianos, sino los sacrificios espirituales de la oración y la acción de gracias? Así, cuando David acabó con las ordenanzas públicas se marchó a su casa para llevar a cabo su deber privado con su familia. "[Entonces] David se volvió para bendecir su casa" (Entonces todo el pueblo se fue, cada uno a su casa, y David se volvió para bendecir su casa.[…]1 Crónicas 16:43), es decir, como quien dice, regresó para adorar a Dios en privado con ellos y suplicar la bendición divina sobre ellos.'