Historia

HAHN, PHILIPP MATTHAEUS (1739-1790)

Philipp Matthaeus Hahn nació en Scharnhausen, cerca de Stuttgart, el 26 de noviembre de 1739 y murió en Echterdingen el 2 de mayo de 1796.

Philipp Matthaeus Hahn
Philipp Matthaeus Hahn
Tras prepararse para la universidad en su hogar, estudió teología en Tubinga (1756-60), siendo predicador en Onstmettingen (1764), Kornwestheim (1770) y Echterdingen (1781). Empleó su ocio en la mecánica, para la que fue un genio. En teología su posición estaba entre Bengel y Oetinger, menos ortodoxa, más teósofo que el primero, pero sin seguir al segundo en sus ideas alquimistas. Igual que Oetinger procuró un conocimiento vivo, exhaustivo y sistemático de la revelación divina tal como está expuesta en la Escritura. Hahn consideró la idea fundamental de que todo lo demás debía derivar para ser parte "del reino de Jesús." Sostuvo una idea dinámica de la Trinidad; en el único Dios hay originalmente tres egos o fuentes de vida, análogo a la existencia de la vida corporal, física y espiritual en el hombre. El hijo es el reflejo más perfecto de la divinidad que sólo en él es consciente, pero en relación con el mundo es denominado primogénito. Como tal no es, según su humanidad celestial, absolutamente eterno ni divino. La criatura a causa de su gran desemejanza no puede unirse con Dios sin un mediador quien, siendo el primogénito, es el ser fundamental del primer mundo angélico del que una parte, bajo Lucifer, se separó de su cabeza. Consecuentemente el mundo de los ángeles caídos se convirtió en tenebroso, sensual y terrenal, siendo creado de esta masa desordenada el mundo terrenal. El primogénito restableció la tierra como morada de las bajas criaturas y creó al hombre como sombra de su propia imagen. Igual que otros teósofos, Hahn enseñó una doble caída; si el hombre no hubiera caído el primogénito habría quedado unido con el hombre como lo estaba con Jesús y de este modo la relación con Dios habría sido restablecida; pero ahora lo terrenal deber ser de nuevo celestial y la carne ser espíritu, lo cual se realiza en la encarnación y muerte del primogénito. La vida terrenal de Jesús, que era sin pecado pero sujeto a tentación, consistió en mortificar continuamente la carne por el espíritu, logrando de esta manera la unión de la humanidad con Dios. A causa de su heterodoxia Hahn fue denunciado como sociniano ante el consistorio, siendo obligado a retractarse, prohibiéndose sus escritos publicados (7 de marzo de 1781). Tradujo el Nuevo Testamento (Winterthur, 1777) y publicó entre otras obras Betrachtungen und Predigten über die Evangelien (1774); Vermischte theologische Schriften (1779) y Erbauungsstunden über die Offenbarung (1795).