Historia
HATTEM, PONTIAAN VAN (1641-1706)
Hattem ha sido considerado frecuentemente un discípulo de Spinoza, aunque injustamente. No era un filósofo y su intención era el avance de la piedad práctica. Predicó un cristianismo pasivo. El hombre no debe buscar su salvación, porque en tal caso se busca a sí mismo; debe reconocer con corazón agradecido que Cristo le ha buscado y encontrado a él. Pero no puede creer al menos que Dios le otorgue fe, lo que muestra la mayor ingratitud al no reconocer el amor de Dios por el que se ha dado a sí mismo al hombre. Sólo los regenerados han sido purificados de esta ingratitud y pueden amar a Dios y a sus semejantes. Con la regeneración se origina una clara percepción de la verdad divina. El regenerado, en virtud de su fe, queda asegurado de su salvación y por tanto no necesita lamentar más su condición pecaminosa, pues es uno con Dios y su Hijo, pues por la fe se ve a sí mismo "en el Hijo de Dios." Ya no está más inclinado hacia el mal, sino que cumple la voluntad de Dios espontáneamente. No es el resultado de la lucha y el esfuerzo sino de la obra del Espíritu Santo en el corazón. De este modo Dios lo es todo y el hombre nada.
Dejó un tratado sobre el Catecismo de Heidelberg y Plakat: De Staten van den Lande ende Graeffeligkheyt van Zeelant... (1718). Roggeveen publicó de 1718 a 1729 Caída del ídolo del mundo o la Fe de los santos, trinufando de la doctrian de la justificación personal, con las demás obras de Hattem, en cuatro tomos.