Historia
HEIDEGGER, JOHANN HEINRICH (1633-1698)

El Consenso Helvético.
Heidegger vivió en armonía con sus colegas hasta la aparición de Johann Müller en 1672, en el momento cuando la Formula consensus estaba en preparación. Heidegger estuvo de acuerdo con los teólogos ortodoxos de Basilea, Theodor Zwinger, Lukas Gernler y otros, en que Turrettini en Ginebra debía ser ayudado en su oposición a la nueva hipótesis de Amyraut y los otros teólogos de Saumur, pero estimó que las medidas adoptadas contra la teología de Saumur debían moderarse. Había dos facciones en Suiza, una de las cuales, encabezada por Johann Müller, se adhería a las enseñanza ortodoxa de Maresius, mientras que hombres como Heidegger tendían a la doctrina de Cocceius. La facción encabezada por Müller estaba interesada en erradicar no solo las herejías de Saumur, sino también la teología de Cocceius y la filosofía de Descartes. Heidegger con sus seguidores ganó la victoria. La fórmula especial para la defensa contra las innovaciones de Saumur fue elaborada por él, siendo aprobada por todos los teólogos, aunque a la oposición se le permitió efectuar cambios extensos. En 1675 la fórmula fue ratificada por el consejo y los ciudadanos de Zurich, Berna, Basilea y Schaffhausen. Ante la insistencia de Müller la fórmula fue modificada en ciertos artículos antes de ser enviada a los demás cantones. Ya que la fórmula iba dirigida específicamente contra Saumur, los seguidores de Maresius planearon nuevas medidas contra las tendencias holandesas. Heidegger, J. H. Schweizer y otros difícilmente podían imprimir algo sin la interferencia de Müller, quien instigó al concilio contra ellos. Bülod, Füssli y Gessner incitaron al pueblo al denunciar a los seguidores de Heidegger como arrianos y arminianos.
Controversia con los católicos.
Desde 1664 a 1680 Heidegger desarrolló una extensa actividad polémica contra la Iglesia católica. Durante la persecución de los protestantes en Francia en 1682 y su insatisfactoria condición en Inglaterra bajo Carlos II, empleó su pluma en su defensa escribiendo Historia papatus (Ámsterdam, 1684), pero la situación no cambió. En 1685 una línea católica asumió el gobierno en el Palatinado, en Inglaterra el nuevo rey, Jacobo II, estaba comprometido abiertamente con el catolicismo y Luis XVI revocó el Edicto de Nantes. Una multitud de fugitivos huyeron a Suiza, teniendo Heidegger oportunidad de mostrar su hospitalidad. Su actitud polémica contra sus vecinos católicos se renovó cuando Sfondrati, abad de Saint-Gallen, intentó ejercer su gobierno sobre el territorio reformado al ordenar el bautismo privado por las comadronas, sin exceptuar a las familias evangélicas. Heidegger escribió por orden de los magistrados sobre la necesidad del bautismo y contra su profanación por las comadronas. Sus relaciones con la Iglesia luterana fueron siempre de naturaleza conciliadora. Instigado por la supresión de la Iglesia reformada en Francia impulsó una unión de todos los evangélicos, encontrando respuesta en Spener, pero los cánones del sínodo de Dort hicieron el acuerdo imposible en opinión de Spener.
La actividad literaria de Heidegger fue extensa y principalmente polémica: contra los católicos, Baronio, las peregrinaciones supersticiosas a Einsiedlen, etc. Para defender los derechos de los reformados en el imperio alemán escribió Demonstratio de Augustanæ confessionis cum fide reformata consensu (1664) y para unir a todos los evangélicos escribió Manducatio in viam concordiæ Protestantium ecclesiasticæ (1686). Sus escritos doctrinales ejercieron amplia influencia, especialmente su Corpus theologiæ Christianæ (edición J. H. Schweizer, 2 volúmenes, Zurich, 1700) y Ethicæ Christianæ elementa (edición de J. Curicke, Fráncfort, 1711); de la primera obra hizo dos compilaciones más cortas, Medulla theologiæ Christianæ (1696) para estudiantes avanzados y Medulla medullæ theologiæ Christianæ (1697).