Otto Gerhardt Heldring nació en Zevenaar, Gelderland, el 17 de mayo de 1804 y murió en Marienbad, Bohemia, el 11 de julio de 1876.
Otto Gerhardt HeldringEn sus estudios universitarios mostró una decidida preferencia por la historia y la economía política por encima de la teología, pero, sin embargo, aceptó en 1826 una invitación al patorado de Hemmen, pequeña población de 150 habitantes. Allí su tendencia por la sociología práctica no tardó en manifestarse. La vida del campesinado le atrajo, investigando cuidadosamente las causas y problemas de la pobreza, con sus efectos sobre el bienestar físico y moral de la comunidad, publicando sus resultados a fin de suscitar el interés general que pudiera llevar al inicio de un remedio. La primera de sus obras "Naturaleza y hombre", apareció en 1833, siendo seguida por una sucesión de escritos publicados independientemente o en forma de contribuciones a periódicos, mostrando una atractiva unión de religión, poesía, historia, economía y sabiduría hogareña, expresada en un estilo simple adaptado a la amplia audiencia a la que apelaba. En el año 1841 comenzó la actividad esencial de su benéfica carrera. Un viaje realizado ese año le puso en contacto con la pequeña localidad de Hoenderloo, cuyos habitantes vivían en un estado de privación material y espiritual que suscitó su compasión. Por sus esfuerzos Hoenderloo quedó suplida con un pozo y una escuela, edificándose poco después una iglesia y al cabo de unos años Heldring tuvo la satisfacción de contemplar la regeneración de la comunidad. Se dedicó a la causa de la temperancia, al alivio de las calamidades de los años del hambre de 1845-46 y a planes de ayuda de colonización. En un tiempo cuando la ortodoxia y la beneficencia pública no tenían relación íntima, logró unir la propagación del evangelio con la distribución de material de ayuda. En este campo fue ayudado por la "Asamblea de amigos cristianos" de Ámsterdam, donde estaban hombres como Capadose, da Costa, Beets y G. Groen van Prinsterer. Pero aunque ninguna rama de la filantropía dejó de contar con sus esfuerzos, Heldring se concentró en la obra de rescate entre los caídos. Para la restauración de mujeres desafortunadas fundó un asilo en Steenbeck en 1847 y para obtener el apoyo para esta institución viajó por el país predicando el evangelio de la caridad hacia los necesitados. El asilo fue seguido por otras instituciones para la protección de mujeres jóvenes y por un seminario para la preparación de profesores para la obra en ese campo.