Historia
HENDERSON, ALEXANDER (1583-1646)
- Ministerio en Leuchars
- Resistencia al episcopado
- Negociaciones con los ingleses. La Asamblea de Westminster
- Discusión con Carlos I
- Escritos

Estudió en St. Salvator College, St. Andrews (matriculado en diciembre de 1599; máster en humanidades, 1603) y enseñó filosofía en la universidad durante varios años. En septiembre de 1611 se sabe que era un "expectante" o examinador y poco después fue presentado a la iglesia de Leuchars (una parroquia adjunta a St. Andrews en el norte y oeste). Tan impopular fue su establecimiento allí que la gente cerró la puerta el día de su ordenación, viéndose obligado a entrar por una ventana. Un año o dos después fue, tal vez movido por la curiosidad, a escuchar a Robert Bruce predicar en la parroquia adjunta de Forgan. Para esconderse se sentó en un rincón oscuro de la iglesia y allí atravesaron su corazón las flechas de la lectura de Bruce con el texto: "De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador."
La idea de Henderson sobre el gobierno de la iglesia y la adoración parece haber experimentado un cambio radical en ese tiempo y en 1618 se opuso a los "Cinco Artículos" en la Asamblea de Perth. En 1619 fue acusado de no impartir la comunión según el orden prescrito, a lo que respondió que su desobediencia se debía no a oposición sino a dudas sobre su legalidad. Durante los siguientes dieciocho años parece que se le permitió vivir en Leuchars en relativa calma, acumulando conocimiento, haciendo el bien entre el pueblo y educando a los jóvenes asociados con él. Compró una casa y tierras que, con mil libras escocesas, otorgó como legado educativo a la parroquia. A la escuela de su parroquia natal legó dos mil merks.
Resistencia al episcopado.
En 1636 Carlos I, instigado por el arzobispo Laud, intentó imponer sobre la Iglesia de Escocia un libro de cánones, un libro de ordenación y un libro de oración común. La forma arbitraria en la que se procuró imponer fue tal vez más ofensiva que su contenido. Para agradar al rey el consejo privado escocés publicó una proclamación en diciembre de 1636, mandando a todo el pueblo que se conformara a la adoración pública y que al menos dos copias del libro de oración se procuraran para cada parroquia antes de Pascua de 1637. En junio el consejo promulgó una orden mandando a aquellos ministros que no se habían hecho con copias del libro que lo hicieran en el plazo de quince días, so pena de ser considerados en rebelión. Un intento de usar el libro en St. Giles, Edimburgo, en julio de 1637 desembocó en la "revuelta de Jenny Geddes". Al mes siguiente Henderson y otros dos ministros se presentaron ante el consejo privado, aportando razones formales para la suspensión de las cartas de proscripción bajo las cuales se les había mandado obtener el libro. Hubo una avalancha de peticiones, muchas de la cuales todavía se conservan, ante el consejo. Pronto el conjunto de la nación estaba inmerso en la causa, siendo nombrados cuatro comités para representar a los nobles, caballeros, burgueses y ministros. Esos comités, compuesto cada uno de cuatro miembros, fueron denominados "las mesas", reuniéndose en el edificio del parlamento. Al quedar prohibidas sus reuniones por proclamación real resolvieron renovar los antiguos pactos y el 28 de febrero de 1638 se juró el "Pacto nacional", en cuya elaboración había participado Henderson, siendo suscrito por miles en la iglesia Greyfriars, Edimburgo. Circularon copias por todo el país y en casi todas partes fue jurado con celo y prontitud por todos los rangos y clases. Los distritos rurales suscribieron por sus comisionados, haciéndolo la ciudades, salvo Aberdeen, St. Andrews y Crail. Henderson predicó en St. Andrews, no rehusando ni un burgués firmarlo. Henderson, Dickson y Cant fueron enviados al norte y predicaron a grandes multitudes en Aberdeen, logrando varios miles de suscripciones, aunque con los doctores de teología sólo tuvieron inútiles controversias. El rey tuvo que convocar un asamblea general y al parlamento para considerar los males nacionales. Henderson fue escogido unánimemente moderador de la asamblea, que se reunió el 21 de noviembre de 1638 en la catedral de Glasgow. Aunque el comisionado real la disolvió en nombre del rey, continuó sus sesiones, condenado las seis asambleas espurias desde 1606 a 1618 así como el libro de servicio, el libro de cánones, el libro de ordenación y el tribunal de la alta comisión. También excomulgó a ocho de los obispos, depuso a otros seis y prohibió el episcopado y los artículos de Perth. Aunque deseoso de quedarse en Leuchars, Henderson fue trasladado por esta asamblea a Edimburgo, siendo introducido en Greyfriars el 10 de enero de 1639.
Negociaciones con los ingleses. La Asamblea de Westminster.
El documento Remonstrance of the Nobility, etc., que Henderson elaboró (1639) impresionó fuertemente a los ingleses por la justicia de la causa. Acompañó al ejército escocés a Dunse Law y tomó parte en el arreglo de los artículos de paz en Birks, cerca de Brewick-on-Tweed, en junio de 1639. Al año siguiente fue nombrado rector de la universidad de Edimburgo. Le dio un gran estímulo, siendo ahora considerado el más capaz educador y el hombre de más clara percepción que ha tenido la universidad desde su fundación. Ante el rechazo del rey para llevar a cabo las estipulaciones de pacificación, denunciando a los covenanters como rebeldes, y preparándose de nuevo para invadir el país, el ejército escocés penetró en Inglaterra en agosto de 1640, teniendo el rey que negociar por segunda vez. Mediante este tratado Henderson, que había acompañado al ejército, fue nombrado comisionado. Mientras estuvo en Londres escribió varios tratados, celebró cultos según la forma escocesa, predicó en la iglesia de St. Antholine a grandes audiencias y cordialmente concurrió con la petición de William Castell al parlamento inglés para la propagación del evangelio en América como tarea "muy piadosa, cristiana y caritativa." A finales de julio de 1641 regresó a Edimburgo, siendo escogido moderador de la asamblea convocada. Al ir el rey a Escocia para presidir el parlamento, Henderson fue nombrado capellán real y deán de la capilla real, declarando unánimemente el parlamento que, en el asunto del reciente tratado, Henderson había sido un súbdito leal del rey y un verdadero patriota de su país. Por sus esfuerzos los ingresos del obispado en Edimburgo fueron destinados a la universidad de esa ciudad y probablemente ayudó a lograr para la universidad de St. Andrews las rentas del arzobispado y priorato de St. Andrews, bajo ciertas reservas. En 1641, y de nuevo en 1644, el parlamento lo designó uno de los comisionados para visitar la universidad de St. Andrews, manifestando él su interés práctico en esa antigua sede del saber al donar mil libras escocesas para la terminación del edifico de su biblioteca. En enero de 1642 fue trasladado a East Kirk. Al desear reconciliar al rey con el parlamento inglés fue enviado con los comisionados escoceses a Oxford. Allí percibió que no había esperanza de acomodación consistente con las libertades de Inglaterra. A su regreso tuvo una conferencia con Montrose, y, viendo que estaba determinado a apoyar al rey, alertó a sus amigos sobre él. Fue moderador de la asamblea general en 1643, cuando estuvieron presentes los comisionados del parlamento inglés, elaboró la Liga y Pacto Solemne, que fue cordialmente adoptada por la Asamblea y Convención de los Estados. La asamblea renovó el nombramiento de los miembros para asistir a la Asamblea de Westminster. Henderson salió de Leith para Londres el 30 de agosto. Habló a la Cámara de los Comunes y a la Asamblea de Westminster cuando se reunió en la iglesia de St. Margaret para jurar la Liga y el Pacto Solemne el 25 de septiembre. Fue de gran servicio en la Asamblea de Westminster y en ocasiones tomó una parte importante en sus debates. A principios de 1645 fue designado para ayudar a los comisionados de ambos parlamentos en su tratado con el rey en Uxbridge. Al romperse este tratado regresó a sus deberes en Westminster, aunque su salud ya era precaria.
Discusión con Carlos I.
En la primavera de 1646 el rey se echó en brazos del ejército escocés, que se retiró con él a Newcastle. Los independientes eran entonces supremos en el ejército inglés, que había aplastado a las fuerzas reales, siendo la única esperanza del rey llegar a un acuerdo con los presbiterianos. Solicitó que Henderson se presentara al ser el hombre más idóneo para remover las dificultades de su mente. Aunque no estaba en condiciones de viajar lo hizo, llegando a Newcastle en mayo. Pero enseguida descubrió que había pocas esperanzas de que Carlos aboliera la prelacía en Inglaterra. Se acordó que los escrúpulos de conciencia de Carlos se discutieran en una serie de documentos entre él y Henderson. De ellos existen ocho, siendo cinco del rey. Henderson preparó cuatro, pero, tal vez para dar al rey la última palabra, sólo se publicaron tres. El objetivo de Carlos parece que era ganar tiempo y, al durar la discusión seis semanas, no salió perdedor. Al empeorar la salud de Henderson regresó a Escocia, llegando a Edimburgo el 11 de agosto, enfermo y exhausto. Ocho días después moría. Fue indudablemente, después de Knox, el mayor eclesiástico escocés, habiendo sido tenido en alta consideración por su tacto, sentido de Estado y patriotismo, así como por su identificación con la fe y política de la Iglesia reformada.
Escritos.
La mayoría de los documentos públicos de los presbiterianos desde 1637 a 1646 fueron elaborados o corregidos por Henderson. En 1641 publicó The Order and Government of the Church of Scotland. The Platform of the Presbyterian Govemment, publicado en 1644, es sustancialmente el mismo sin prefacio. Parece que publicó un tratado contra el episcopado y otro contra los independientes. Varios de sus sermones fueron publicados separadamente y un volumen de Sermons, Prayers, and Pulpit Addresses, a partir de las notas de un oyente, se publicó en Edimburgo en 1867. Su discurso ante la Liga y Pacto Solemne que fue jurado en Westminster es el apéndice de la obra de James Reid, Memoirs of... those Eminent Divines who Convened in the Famous Assembly at Westminster (2 volúmenes, Paisley, 1811-15). Los papeles intercambiados entre él y el rey están en el apéndice de Alton y están reimpresos en las obras de Carlos.