Historia
HEYWOOD, OLIVER (1630-1702)

Heywood era un presbiteriano monárquico y aunque no tomó parte en la insurrección bajo George Booth, primer lord Delamere, desobedeció la orden que exigía una acción de gracias pública por su supresión y, en consecuencia, fue detenido y amenazado con ser secuestrado en agosto de 1659. Ante las noticias de que Monck se había declarado por el rey, irrumpe en su diario en un canto de alabanza. Sin embargo, con la Restauración comenzaron sus serios problemas. Richard Hooke, el nuevo vicario de Halifax, prohibió el bautismo en las capillas periféricas. Heywood continuó bautizando, haciendo las paces al enviar los requisitos habituales al vicario. El 23 de enero de 1661, su 'ayuno privado' fue impedido por la autoridad. Entre sus feligreses, una facción influyente, encabezada por Stephen Ellis de Hipperholme, el hombre más importante de la capilla, estaba a favor de la reanudación del libro de oración. En consecuencia, se colocó una copia en el cojín del púlpito el 25 de agosto de 1661. Heywood la puso a un lado en silencio. A instancias de Ellis, Heywood fue citado a York el 13 de septiembre. Después de varias audiencias, su suspensión para ministrar en la diócesis de York se publicó el 29 de junio de 1662 en la iglesia de Halifax. Durante dos o tres domingos él persistió en la predicación; un mes después de la entrada en vigor del Acta de Uniformidad (24 de agosto de 1662) fue excomulgado, leyéndose la sentencia de excomunión públicamente en la iglesia de Halifax el 2 de noviembre y en la iglesia parroquial de Bolton, Lancashire, el 4 de enero de 1663 y nuevamente en Halifax el 3 de diciembre de 1663. Desde entonces se hicieron intentos de excluirlo de las iglesias, incluso como oyente; mientras que, por otro lado, Ellis, como custodio de la iglesia, reclamó multas por no asistir a Coley Chapel, bajo el estatuto de Isabel. John Angier, su suegro, lo admitió a la comunión en Denton Chapel, Lancashire; el 5 de junio de 1664 predicó, por invitación del vicario, en la iglesia parroquial de Mottram-in-Longen Dale, Cheshire; y el 13 de agosto de 1665 predicó en la capilla de Shadwell, cerca de Leeds; estando Hardcastle, el ministro, entonces en prisión por no conformidad.
Aunque según la ley era un ministro 'silenciado', Heywood mantuvo persistentemente reuniones en las casas de la nobleza y granjeros presbiterianos, en abierto desafío al acta de 1664. Al aprobarse el Five Miles Act (1665) dejó su residencia (en ese momento en Coley Hall), pero solo para convertirse en un evangelista itinerante en los condados del norte. En su opinión ese acta, al desplazar a los ministros expulsados a nuevas localidades, promovió, en lugar de obstaculizar, la causa no conformista. Aprovechando la ausencia de su sucesor, predicó en la capilla de Coley el primer domingo de 1668 a 'una gran asamblea'; sus intervenciones en los púlpitos de las iglesias parroquiales eran frecuentes en ese tiempo. Finalmente, el 13 de marzo de 1670, fue detenido después de predicar en Little Woodhouse, cerca de Leeds, pero fue liberado dos días después. Pero sus bienes fueron incautados (13 de julio) para cumplir con la multa en virtud del nuevo Conventicle Act, que entró en vigor el 10 de mayo. Bajo la indulgencia real de 1672, obtuvo dos licencias como 'maestro' presbiteriano, una (20 de abril) para su propia casa en Northowram, la otra (25 de julio) para la casa de John Butterworth en Warley en la parroquia de Halifax. Más de un centenar de sus antiguos feligreses hicieron con él (12 de junio) un pacto eclesiástico carente de peculiaridades presbiterianas, uniéndoseles (18 de junio) los miembros de una iglesia congregacional reunida en la capilla Sowerby en la parroquia de Halifax, pastoreada por Henry Root († 20 de octubre de 1669). El 29 de octubre de 1672 participó en la primera ordenación presbiteriana del norte desde la Restauración, celebrada en Deansgate, Manchester, en la casa de Robert Eaton, un teólogo expulsado, luego ministro de Stand, Lancashire. Cuando se retiraron las licencias (febrero de 1675), Heywood reanudó sus labores itinerantes. Se dice que en un solo año viajó 1.400 millas, predicó 105 veces, además del deber de los domingos, y mantuvo cincuenta días de ayuno y nueve de acción de gracias. Asistió a la primera ordenación presbiteriana en Yorkshire, en la casa de Richard Mitchel en Craven, el 8 de julio de 1678. El 16 de enero de 1685 fue condenado en las sesiones de Wakefield por 'una asamblea desenfrenada' en su casa. Al negarse a pagar una multa de 50 libras y no dar garantías de buena conducta, fue encarcelado en York Castle del 26 de enero al 19 de diciembre. Aprobó la declaración de Jacobo (1687) en favor de la libertad de conciencia y de inmediato se dispuso a construir una casa de reunión en Northowram (inaugurada el 8 julio de 1688), a la que posteriormente añadió una escuela. El primer maestro fue David Hartley (nombrado el 5 de octubre de 1693), padre de David Hartley (1705–1757) el filósofo. Su centro de reuniones fue autorizado bajo el Acta de Tolerancia el 18 de julio de 1689.
Heywood fue uno de los muchos teólogos no conformistas que asistieron a los ayunos solemnes (septiembre de 1689) en relación con el caso de Richard Dugdale, conocido como el 'endemoniado de Surey'. Es evidente que originalmente creía en la realidad de la posesión de Dugdale, pero en la subsiguiente defensa de los ministros en cuestión no tomó parte.
El acuerdo de Londres (1691) entre presbiterianos y congregacionales, conocido como la 'unión feliz', se introdujo en Yorkshire principalmente a través de la influencia de Heywood. El 2 de septiembre de 1691 predicó en la casa de la señora Kirby en Wakefield a veinte ordenados y a cuatro predicadores autorizados de las dos denominaciones, nombrándose los 'jefes del acuerdo'. La reunión fue la primera de una serie de asambleas de teólogos no conformistas de West Riding, en las que se concedieron licencias de predicación y se establecieron las ordenaciones.
Los últimos diez años de la vida de Heywood se vieron algo perturbados por los síntomas de la disminución de ortodoxia en algunos de sus ayudantes. Mantuvo su propia obra de evangelización con un vigor inigualable hasta finales de 1699. En 1700 su salud se quebrantó; el asma lo confinó a Northowram. Desde el 5 de diciembre de 1701 fue llevado a su casa de reuniones en una silla. Fue enterrado en una capilla lateral de la iglesia de Halifax, conocida como 'obras de Holdsworth', en la tumba de su madre. No hay ningún monumento en su memoria, pero en Northgate End Chapel, Halifax, hay una losa conmemorativa erigida por un descendiente. Se casó, primero, el 24 de abril de 1655, en Denton, con Elizabeth († 26 de mayo de 1661, 27 años), hija de John Angier, con quien tuvo tres hijos: John, nacido el 18 de abril de 1656, ministro de Rotherham y Pontefract, falleció el 6 de septiembre de 1704; Eliezer, nacido el 18 de abril de 1657, fue ministro de Wallingwells, Nottinghamshire y Dronfield, Derbyshire, y murió el 20 de mayo de 1730; Nathaniel, nacido el 7 de agosto y fallecido el 24 de agosto de 1659. En segundo lugar, se casó el 27 de junio de 1667 en Salford con Abigail, hija de James Crompton de Breightmet en la parroquia de Bolton, Lancashire; ella murió sin descendencia en 1707.
Works de Heywood fueron recopiladas por Richard Slate, Idle, 1825–7, 5 volúmenes; la colección se completa con la excepción de uno o dos prefacios de su pluma. Entre sus mejores publicaciones están: Heart Treasure, & c., 1667; Closet Prayer, &c., 1671; Life in God's Favour, &c., 1679; Baptismal Bonds Renewed, &c., 1687; The Best Entail, &c., 1693; A Family Altar, &c., 1693; A Treatise of Christ's Intercession, &c., Leeds, 1701. La mayoría de sus libros tratan temas de religión práctica y los envió en grandes cantidades entre sus amigos para su distribución gratuita. Para su vida interior, la mejor autoridad es la serie de sus Diaries, editados, con otros artículos, por J. Horsfall Turner, Brighouse, 1881–5, 4 volúmenes. Sus registros de bautismos, matrimonios y muertes, editados, con los de su sucesor, Thomas Dickenson, por J. Horsfall Turner, bajo el título de The Nonconformist Register, Brighouse, 1881, tienen un gran valor biográfico. Hunter cree que los relatos de Calamy sobre los ministros de Lancashire y Yorkshire se basan principalmente en la información de Heywood; en 1695 y 1696 redactó muchas notas biográficas de los teólogos no conformistas.
El siguiente es un extracto de un Remedio para el decaimiento de la fe cristiana, de Heywood:
'Por amor a vosotros, queridos amigos, me atrevo a aparecer de nuevo en público para ser su monitor fiel para impulsaros hacia vuestro deber y fomentar la obra de Dios en vuestras almas y la adoración de Dios en vuestras familias. Y no sé cómo puede emplear un ministro su nombre, sus estudios y escribir mejor (además de la convicción y la conversión de almas particulares) que imponiendo sobre los cabezas de familia que se ocupen de las almas que estén a su cargo. Esto tiene una repercusión directa en la reforma pública. La fe cristiana empieza en los individuos y se transmite a sus parientes, y las esferas relacionales menores componen una entidad mayor: Las iglesias y las mancomunidades están formadas por familias. Existe una queja general por la decadencia del poder de la piedad y la inundación de las cosas profanas y con razón. No conozco mejor remedio que la piedad doméstica: ¿Acaso enseñaron los gobernadores a sus subalternos mediante consejos y ejemplos? ¿Desanimaron severamente y restringieron las enormidades, fomentando con celo la santidad, clamando a Dios en unidad y con fervor, pidiéndole que obrara con eficacia y realizara aquello que ellos no podían hacer, pudiendo decir qué bendita alteración vendría a continuación?
En vano os quejáis de magistrados y ministros, mientras vosotros que sois padres de familia sois infieles a vuestro deber. os quejáis de que el mundo está en mal estado: ¿Qué hacéis para remediarlo? No os quejéis tanto de los demás, sino de vosotros mismos, y no os quejéis tanto ante los hombres, sino ante de Dios. Suplicadle a Dios que haga una reforma y secunden también vuestras oraciones con ferviente esfuerzo, ocupaos de vuestro propio hogar y actuar para Dios dentro de este ámbito. Conforme vayáis teniendo más oportunidad de familiaridad con los que viven dentro de vuestra casa, más autoridad tendrán sobre ellos porque ellos dependerán de vosotros para que influyan en ellos. Y si no mejoráis este talento, tendréis terribles cuentas que rendir, sobre todo cuando vuestras manos tengan que responder de la sangre de ellos, porque el pecado que cometieron se cargará sobre vuestra negligencia.¡Oh, señores! ¿No habéis pecado ya bastante, sino que tenéis que acarrear sobre vosotros la culpa de toda vuestra familia? Sois vosotros los que hacéis que los tiempos sean malos y provocáis juicios sobre la nación. ¿Preferís ver las angustias de vuestros hijos y oírlos gritar en medio de tormentos infernales que hablarles una palabra para su instrucción, escucharlos llorar bajo su corrección o suplicarle a Dios por su salvación? ¡Oh crueles tigres y monstruos bárbaros! Tal vez imagináis que sois cristianos; sin embargo, a mi juicio, un hombre que no mantiene la adoración de Dios como costumbre en su familia no es digno de ser un participante adecuado de la Santa Cena. Merece amonestación y censura por este pecado de omisión, así como por los escandalosos pecados de comisión; y es que traiciona su vil hipocresía al pretender ser un santo fuera, cuando es una bestia en su casa porque un cristiano bien nacido, es decir, de buenas maneras y refinado, [respeta] todos los mandamientos de Dios. Es de los que son justos delante de Dios y "andan irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor" (Ambos eran justos delante de Dios, y se conducían intachablemente en todos los mandamientos y preceptos del Señor.[…]Lucas 1:6). Que los otros vayan en medio de la manada de los profanos y que les vaya como hagan finalmente, sin conciencia de familia o piedad pertinente. Los que no oren ahora, llorarán más tarde: "Señor, Señor, ábrenos" cuando la puerta se cierre (Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: "Señor, señor, ábrenos."[…]Mateo 25:11). Sí, los que ahora no quieren clamar por un mendrugo de misericordia, lo harán en el infierno por una "gota de agua que calme sus lenguas abrasadas en los tormentos eternos" (comp. 22 Y sucedió que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico y fue sepultado. 23 En el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio* a Abraham a lo lejos, y a Lázaro en su seno. 24 Y gritando, dijo: "P[…]Lucas 16:22-24). A estos hipócritas que se autodestruyen les recomiendo que consideren seriamente 24 Porque he llamado y habéis rehusado oír , he extendido mi mano y nadie ha hecho caso; 25 habéis desatendido todo consejo mío, y no habéis deseado mi reprensión; 26 también yo me reiré de vuestra calamidad, me burlaré cuando sobrevenga lo que teméi[…]Proverbios 1:24-31; 13 Así son las sendas de todos los que se olvidan de Dios, y la esperanza del impío perecerá, 14 porque es frágil su confianza, y una tela de araña su seguridad. 15 Confía en su casa, pero ésta no se sostiene; se aferra a ella, pero ésta no perdura. […]Job 8:13-15; 27:8-10. ¡Oh cuán gran honor que el Rey del Cielo le admita a uno en la cámara de su presencia con la familia, dos veces al día para confesar los pecados; pedir perdón y provisiones de misericordia; para darle la gloria por su bondad y depositar la carga sobre Él y obtener alivio! Espero que no sean nunca reacios a esto ni se cansen de ello, ¡que Dios no lo permita! El que quiere tener buena salud no se queja a la hora de comer. Reconoced y observad esos momentos designados para venir a Dios. Si uno promete encontrarse con una persona importante a una hora concreta, cuando el reloj da la hora se levanta, pide disculpas y le dice a quien lo acompaña que [alguien] le espera, que debe marcharse. No os toméis más libertad con Dios de la que os tomaríais con los hombres y mantened vuestro corazón continuamente en disposición de hacer su deber.'