Historia

HIERACAS

Hieracas es el nombre de un antiguo hereje, importante para la historia del monasticismo y conocido principalmente por Epifanio (Hær., lxvii). Sin embargo, Arrio según es citado por Epifanio, condena la cristología de Hieracas, Valentín, Manes y Sabelio, no habiendo razón para suponer otro Hieracas. Si vivió más de noventa años (como Epifanio afirma) su nacimiento debió ser no mucho después del año 275. Según Epifanio vivió en Leontópolis, siendo un hombre de gran saber. Conocía casi toda la Biblia de memoria, compuso una serie de comentarios en griego y egipcio (copto) y escribió una gran obra sobre la creación y algunos salmos. Se ganaba la vida como copista. Su manera de vivir era extremadamente ascética, incluyendo el celibato, completa abstinencia de vino y la reducción de alimento a lo más estricto. Su influencia sobre los de mentalidad semejante hizo que pronto se congregara alrededor suyo una comunidad ascética, que fue incluso más allá de su maestro en severidad. Hieracas vio en la enseñanza de la pureza física y la renuncia la diferencia esencial entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Negó la resurrección del cuerpo, considerando que la vida resucitada es totalmente espiritual. Dudó de la salvación de quienes mueren en la infancia, aunque hayan sido bautizados, porque sin conocimiento no puede haber conflicto y sin conflicto no hay recompensa. Epifanio admite su ortodoxia sobre la Trinidad. Sus tendencias bíblicas y su actitud teórica y especulativa hacia la renuncia del mundo se pueden trazar a la influencia de Orígenes. Si sus monjes fueron también sus alumnos sería uno de los primeros casos de una comunidad ascética dedicada al mismo tiempo al saber. Según Macario el Egipcio hubo seguidores de sus enseñanzas, conocidos como hieracistas, hasta finales del siglo IV.