Historia

HITZIG, FERDINAND (1807-1875)

Ferdinand Hitzig nació en Lörrach, Baden, el 23 de junio de 1807 y murió en Heidelberg el 22 de enero de 1875.

Ferdinand Hitzig
Ferdinand Hitzig
Estudió teología en Heidelberg, Halle y Gotinga, siendo docente privado en Heidelberg en 1829. Primero despertó la atención por dos tratados, Begriff der Kritik am Alten Testament praktisch erörtert (Heidelberg, 1831) y Des Propheten Jonas Orakel über Moab (1831). Desde 1833 a 1861 fue profesor de teología en Zurich. Aquí su recto carácter, erudición y agudeza crítica le ganaron reconocimiento, incluso entre los que no aprobaban sus tendencias racionalistas. En 1861 regresó a Alemania como profesor de teología en Heidelberg.

Hitzig fue destacadamente prolífico, pero caprichoso. Al percibir en las inscripciones cuneiformes un lenguaje indo-germánico, procuró explicar ciertas palabras del Antiguo Testamento mediante el sánscrito. Aún más perjudicial para su posición fue la crítica constructiva que profesó, en contraste con la actitud más negativa de De Wette. De ese modo pensó que podía determinar exactamente la condición original de la mayoría de los Salmos desde la época de David hasta el primer siglo a. C. Otro defecto fue su idea superficial de la revelación, que asignó a la fe (Geschichte des Volkes Israel, 2 partes, Leipzig, 1869-1870; comp. volumen i, p. 82), siendo descubierto el Dios verdadero "por medio de un poder más vigoroso de pensamiento." Pero a pesar de esas y otras ideas insostenibles, Hitzig avanzó grandemente la exégesis de los Salmos (Die Psalmen, 2 volúmenes, Heidelberg, 1835-1836; ampliado en un comentario exhaustivo, 2 volúmenes, Leipzig, 1863-65). Aunque derivó muchos de los Salmos de la mazmorra de Jeremías y refirió la mitad de ellos a la era Macabea, no debe ser clasificado entre los críticos radicales, ni siquiera entre sus contemporáneos, porque sostuvo que el Decálogo era de Moisés.

Otras obras de Hiztig sobre el Antiguo Testamento son: Der Prophet Jesaia übersetzt und ausgelegt (Heidelberg, 1833), su mejor obra exegética; los profetas menores (Leipzig, 1838; 4ª edición, 1881), Jeremías (1841; 2ª edición, 1866), Eclesiastés (1847; 2ª edición, 1883), Ezequiel (1847), Daniel (1850) y Cantar de los cantares (1855) en Kurzgefasstes exegetisches Handbuch zum Alten Testament; Die Sprüche Salomos (Zurich, 1858) y Das Buck Hiob (Leipzig, 1874). Su Vorlesungen über biblische Theologie und messianische Weissagungen des Alten Testaments se publicó en Carlsruhe en 1880.