Sytse Hoekstra nació en Wieringerwaard el 20 de agosto de 1822 y murió en Ellecom, provincia de Gelderland, el 12 de junio de 1898.
Sytse HoekstraEstudió en el seminario menonita en Ámsterdam, siendo profesor allí en febrero de 1857, tras haber pasado varios años en el ministerio menonita. Desempeñó el profesorado hasta junio de 1892. Después de 1877 fue también profesor de teología práctica en la universidad de Ámsterdam. Fue uno de los más eminentes exponentes de la moderna escuela teológica de Holanda. En numerosos tratados exegéticos e histórico-críticos sobre asuntos bíblicos, en Tht, y en su De benaming "De Zoom des Menschen" (Ámsterdam, 1866) demostró ser un versátil erudito y un incisivo investigador, mientras que en varias obras populares y en sus sermones desplegó para laicos educados el carácter y el fundamento de la fe cristiana. En Bronnen en Gronslagen van het godsdienstig geloof (1864); De Hoop der Onsterflijkheid (1867); Gedachten over het Wezen en de Methods der godsdienstleer (ThT, vi.) hizo lo mismo para los teólogos, al creer que estaba llevando de vuelta a los hombres a "la fe del hombre en sí mismo, en la verdad de su propio ser." Con esta fórmula expuso la tesis de que el orden cósmico es de tal clase que garantiza la realización de la más elevada personalidad del hombre, percibiendo que, aunque el hombre está continuamente amenazado por este orden, emergió de él de hecho. De este modo aunó un idealismo antropocéntrico-teológico o ético, bajo el cual la religión se caracteriza por ser un asunto del corazón, no demostrable positivamente en un sentido lógico, pero todavía defendible e indestructible como ciencia en su terreno particular. Gracias a su idealismo, la senda del pensamiento filosófico religioso en Holanda, que yacía parcialmente circunscrita por el intelectualismo de J. H. Scholten, parcialmente por el empirismo de C. W. Opzoomer, quedó despejada para estudios más diversos y fructíferos.
Los importantes avances de Hoekstra en sus ideas críticas y cristológicas, junto con su constante veneración del cristianismo como la forma más perfecta de la conciencia religiosa, se aprecia al comparar sus primeros escritos De Weg der Wetenschap op godgeleerd en wijsgeerig gebied (1857) y De Zondeloosheid van Jezus (1862), con los posteriores Wijsgeerige godsdienstler (2 volúmenes, 1894) y Christelijke geloopleer (2 volúmenes, 1898).
Hoekstra igualmente escribió una obra sobre ética doctrinal (3 volúmenes, 1894) y una historia de la ética (2 volúmenes, 1896). Si en De Ontwikkeling van de Zedelijke idee (1862) concedió un origen independiente a la moralidad, no obstante se desprende de sus tratados sobre la relación entre religión y moralidad, moralidad utilitaria y su exposición de la conciencia del deber en Gronslag van het besef van onvoorwaardelijken plicht (1873), como también de su vindicación del indeterminismo en Vrijheid in verband met zelfbewustheid, zedelijkheid en Zonde (1858), que su principal propósito era mantener que la conciencia moral, en su lado potencial, tiene igualmente sus raíces en un principio metafísico, en la naturaleza ideal de la personalidad espiritual, en cuyo caso sirve para confirmar la creencia en la realidad de un orden cósmico supra-sensual.