Historia

HOFSTEDE, PETRUS (1716-1803)

Petrus Hofstede nació en Zuidlaren, provincia holandesa de Drenthe, el 16 de abril de 1716 y murió en Rotterdam el 27 de noviembre de 1803.

Petrus Hofstede
Petrus Hofstede
Estudió teología en Groningen y Franeker, siendo en 1739 predicador en Anjum, en la provincia de Frisia. Luego fue designado predicador en Steenwijk y Oost-Zaandam, hasta que en 1749 recibió una invitación de Rotterdam. En 1770 era también professor honorarius en la universidad, enseñando historia de la Iglesia y arqueología.

En 1767 apareció en París una novela política, Bélisaire, por J. F. de Marmontel, en la que el autor defendía no sólo la total libertad de religión sino que predicaba la doctrina de que no importa lo que hombre crea, si vive una vida virtuosa. La obra causó sensación y, tras ser traducida al holandés en 176,8 fue atacada por Hofstede en De Beliarius van den Heer Marmontel beoordeeld... (Rotterdam, 1769). Llama a Marmontel un pelagiano naturalista, porque admite la verdad de la revelación, pero niega su necesidad para la salvación; porque enseña que todos los paganos virtuosos se salvarán y porque, según su idea, la razón es enteramente suficiente para salvarse. Apeló a la Escritura contra Marmontel y se propuso demostrar que bajo una investigación detallada quedarían en pie pocas de las virtudes paganas que Marmontel tanto alababa. La obra de Hofstede apareció en tres ediciones en un año, publicándose una edición alemana en Leipzig y Wesel. Al ser atacado por teólogos liberales, especialmente los remonstrantes, por declaraciones sobre los pecados de Sócrates y otros paganos, halló necesario combatir con todas sus facultades las ideas de los liberales. Contribuyó considerablemente con De Nederlandsche Bibliotheek, un periódico ortodoxo fundado en 1774. Su principal obra es Byzonderheden over de Heilige Schrift (3 partes, 1766-76), en la que se muestra como un agudo exégeta, un sólido erudito y un capaz arqueólogo. En Godsgeleerde en Geschiedkundige Verhandeling over het klein getal der egte Martelaars (añadido a la segunda parte de su Byzonderheden) intentó demostrar que en los primeros siglos así como en tiempos posteriores hubo pocos que revelaran el verdadero carácter de un mártir. En Oost-Indische kerkzaken (2 partes, 1779-80) desarrolló un buen plan para presentar el cristianismo a los moradores de las colonias en las Indias orientales.