Historia
HONORIO II († 1072)
Honorio II se dirigió enseguida a Lombardía entre las aclamaciones de los partidarios de la simonía y el concubinato, pero su primera tentativa para apoderarse de Roma por la fuerza fracasó ante las tropas de Toscana, dirigidas por Godofredo y su mujer Beatriz. Una segunda expedición intentada en abril de 1062 fue más favorable al antipapa. Su ejército penetró en Roma por la ciudad leonina y atravesó el Tíber. Se llegó a entablar batalla en las calles de la ciudad. Alejandro se fortificó en el Capitolio y Cadalo tomó posesión de la torre de Cencio, cerca del puente de San Pedro. Justo entonces tenía lugar una revolución en la corte de Alemania. El arzobispo de Colonia, Anno, tutor del joven Enrique IV, suplantaba a la emperatriz regente, Inés, la cual se retiró a un monasterio después de dirigirse a Roma y pedir al papa Alejandro II la absolución de las censuras en que había incurrido. Enrique IV abandonó entonces la causa del antipapa Honorio II. Anno convocó una asamblea de obispos en Augsburgo para defender a Alejandro II, adhiriéndosele varios prelados alemanes. Alejandro pudo entonces regresar a Roma y en abril de 1062 celebró un sínodo, en el que lanzó la excomunión contra Cadalo, a la cual contestó éste desde Parma lanzando otra contra su rival.
A instancias de Pedro Damián, el 27 de octubre de 1064, se reunió en Mantua un concilio de obispos alemanes e italianos con el fin de acabar con el cisma. La asamblea reconoció al papa legítimo y excomulgó de nuevo al antipapa Honorio II, cuya obediencia quedó al fin de su vida limitada a su diócesis de Parma. Para conmemorar este triunfo de Alejandro, fue grabada en mármol en la basílica de San Juan de Letrán esta inscripción: Regnat Alexander, Cadolus cadis et superatur. Continuó Cadalo dirigiendo bulas con el nombre de Honorio II, celebrando ordenaciones y aun logró que en 1068 entablaran negociaciones con él no solamente el duque Godofredo, sino también los comisarios del rey germánico, pero pocos años después murió.