Historia
HOOPER, JOHN (c. 1495-1555)

En mayo de 1549, cuando la Reforma estaba bien establecida en Inglaterra, Hooper regresó y se convirtió en capellán del protector Somerset. Entonces se presentó como dirigente de la sección avanzada de los reformadores. Daba alocuciones dos veces al día en algunas de las iglesias de Londres y congregaba enormes auditorios. Su comportamiento era excesivamente severo y repelente, no siendo personalmente popular. Se involucró en una controversia sobre el divorcio, manteniendo su legalidad, tanto para la mujer como para el hombre, en caso de adulterio. También estuvo involucrado en una controversia con Traheron sobre la predestinación y tomó parte prominente en denunciar a Bonner. Sus ideas sobre la eucaristía lo recomendaron al joven rey, siendo elegido para predicar en Cuaresma ante él en 1550. Seleccionó para su tema al profeta Jonás e hizo muchos enconados ataques al ordinal que recientemente se puso en marcha, al juramento por los santos y a las vestiduras. El problema que representaban las vestiduras clericales para Hooper lo describe Micronius en una carta a Bullinger:
'Como sabéis, el rey lo ha designado (a Hooper) para el obispado de Gloucester, que, sin embargo, rehusó aceptar a menos que se le liberara de toda apariencia de superstición papista. Aquí surge entonces una cuestión respecto de la forma de juramento que se ordena presten los obispos en nombre de Dios, de los santos y de los evangelios; juramento impío que Hooper se negó positivamente a prestar. De modo que, cuando apareció ante el rey y su Consejo, Hooper convenció al rey con muchos argumentos que el juramento sólo se prestara en nombre de Dios, quien conoce el corazón. Esto ocurrió el 20 de julio. Tanto plació ello al piadoso rey, que con su propia pluma borró la cláusula del juramento que mencionaba otras criaturas. Nada podía ser más piadoso que este acto ni más digno de un rey cristiano. Una vez hecho esto, había que considerar la forma de consagración episcopal, la cual, según fue prescrita por los obispos del Parlamento, poco difiere de la papal. Por tanto, Hooper obtuvo una carta del rey para el arzobispo de Canterbury (Cranmer) a fin de que pudiera ser consagrado sin superstición. Pero nada ganó con ello, pues fue referido por el arzobispo de Canterbury al obispo de Londres (Ridley), quien se rehusó a usar otra forma de consagración que la establecida por el Parlamento. De este modo los obispos se esforzaban por no perder nada de su gloria. Pocos días después, el 30 de julio, Hooper obtuvo licencia del rey y del Consejo para ser consagrado por el obispo de Londres sin superstición alguna. Este respondió que a la brevedad contestaría, o al Consejo o a Hooper. Pero mientras Hooper estaba esperando la respuesta del obispo, éste fue a la corte y enajenó las mentes del Consejo en cuanto a Hooper, no dando importancia al uso de las vestiduras y cosas semejantes en la iglesia, y diciendo que eran cuestiones indiferentes. Muchos fueron convencidos por él de que casi no merecía la pena escuchar la defensa de Hooper, cuando vino a la corte poco después. Por tanto, les pidió que si no querían oírlo hablar, pensaran al menos que era propio oír y leer su apología escrita. Su solicitud fue aceptada; por lo que presentó por escrito a los consejeros del rey su opinión sobre la discontinuación del uso de vestiduras y otras puerilidades. Y si el obispo no puede satisfacer al rey con otras razones, Hooper triunfará. Cada día estamos esperando la terminación de esta controversia, que se sostiene sólo entre individuos, ya por conferencia ya por carta, por temor a que, si trasciende, se exciten los ignorantes. Podéis ver en qué estado quedaría los asuntos de la iglesia si se dejaran en manos de los obispos -aun de los mejores de ellos.'
Hooper fue de inmediato a su diócesis de Gloucester, mostrando el mayor celo en su tarea. Se dice que predicaba tres o cuatro veces al día. Redactó un documento de cincuenta artículos para la instrucción de su clero y emitió una gran lista de mandatos y preguntas; pero al encontrar las respuestas no muy satisfactorias, comenzó un examen personal de su clero en cuanto a su conocimiento de los Diez Mandamientos, el Credo de los Apóstoles y la Oración del Señor, temas básicos en los que encontró que no estaban suficientemente formados. Sus inclinaciones no conformistas aparecieron en la organización de su diócesis. Siguió a Jan Laski o el uso de Zurich al nombrar 'superintendentes' en lugar de deanes y archidiáconos rurales. A principios de 1552 se le otorgó la sede de Worcester in commendam con la sede de Gloucester. Más tarde, Gloucester se convirtió simplemente en una archidiaconía y Hooper fue llamado obispo de Worcester. Parece haberse visto obligado a consentir la enajenación de los ingresos de Gloucester a la corona. Hooper se esforzó por llevar a cabo la misma disciplina estricta en Worcester que había comenzado en Gloucester, pero parece haberse encontrado con una mayor resistencia y dos de los canónigos denunciaron sus artículos como ilegales, con quienes sostuvo una disputa. Cuando, en 1552, la comisión para la confiscación de bienes de la Iglesia estaba activa, Hooper, en Worcester, retiró, en la medida de lo posible, todos los utensilios y muebles de la iglesia. Le escribió a Cecil en octubre para corregir cualquier falso rumor que su acción pudiera haber originado. Mientras Hooper estaba ocupado en Worcester, las viejas prácticas que había condenado se reanudaron en Gloucester, pero regresó a su tarea con energía ininterrumpida. Ganó mucha reputación por su severa censura de las irregularidades de Sir Anthony Kingston, que estaba tan enfurecido por la censura que respondió con abusos e incluso con golpes. El día antes de la ejecución de Hooper, Kingston lo visitó, le agradeció por reformar su moral y lo instó a retractarse y salvar su vida. La liberalidad del obispo hacia los pobres era ilimitada y, a pesar de su severidad, parece haber sido amado en Gloucester. Desde 1551 fue miembro de la comisión de treinta y dos que tuvo que informar sobre las leyes eclesiásticas.

Mediante sus acciones y escritos, Hooper contribuyó de manera muy efectiva a la popularización de las ideas puritanas en Inglaterra. De sus numerosas obras, tanto en latín como en inglés, se imprimieron las siguientes: Answer to the Bishop of Winchester's Book entitled "A Detection of the Devil's Sophistry," Zurich, 1547; A Declaration of Christ and His Office, dedicated to Edward, duke of Somerset, 8 Dec. 1547, Zurich, 1547; A Declaration of the Ten Holy Commandments of Almighty God, 1548; Lesson of the Incarnation of Christ, Londres, 1549; A Funerall Oratyon, preached 14 Jan. on chapter xiv. of Revelation, Londres, 1549; An Oversight and Deliberacion upon the Holy Prophete Jonas [Londres], J. Daye y W. Seres, 1550; sermones sobre Jonás ante el rey y el consejo en Cuaremsa; Annotations on XIII Chapter of Epistle to Romans, Worcester, 1551; Londres, 1583; A Godly Confession and Protestation of the Christian Faith, Londres (John Day) [¿1551?]; Homily to be read in the time of Pestilence, and a most present Remedy for the same, Worcester (J. Oswen), 1553; Certain Sentences written in Prison, Londres, 1559; discurso en su muerte, An Apology against the Untrue and Slanderous Report that he should be a Maintainer and Encourager of such that Cursed Queen Mary, newely set forth, Londres (J. Tisdale y T. Hacket), 1562; Exposition on 1 Salmo de David. El SEÑOR es mi pastor, nada me faltará. 2 En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. 3 El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque pase por el valle d[…]Psalm 23, Londres, 1562; Comfortable Expositions on the 23, 62, 73, 77 Psalms, Londres, 1580; Twelve Lectures on the Creed, Londres, 1581; Confession of the Christian Faith, containing 100 Articles according to the order of the Creed of the Apostles, Londres, 1583 y 1584.
Algunas de las cartas de Hooper fueron impresas por Coverdale en Certain most Godly Letters of such true Saintes, 1564. Estas y otras escritas en prisión, aparecen en Actes de Foxe y Cranmer de Strype. Muchas de las cartas de Hooper están en la colección de cartas originales publicadas por la Parker Society, 1846–7. Answers to certain Queries concerning the Abuses of the Mass están impresas en Reformation Records de Burnet, n° 25, 2ª serie. Una parte del manuscrito del libro de Hooper para el consejo contra el uso de las vestiduras en disputa, escrito en octubre de 1550, al que respondió Ridley, existía en 1763. Los Articuli 50, Injunctiones 31, et Examinationes in Visitatione Diœcesis Glocestriæ de Hooper aparecen en Life of Cranmer de Strype, p. 216.
Los siguientes tratados son atribuidos a Hooper por Bale: Variæ Conciones, lib. i.; Ad Vigornenses et Glocestrenses, lib. i.; De Perseverantiâ Christianorum, lib. i.; An Fides celari possit, lib. i.; Vitandos esse Pseudoprophetas, lib. i.; Contra Abominationem Missæ, lib. i.; Adversus Concionem Jacobi Brokes, lib. i.; Contra Mendacia Thomæ Martin, lib. i.; In Psalmum "Levavi oculos meos," lib. i.; Super Orationem Dominicam, lib. i.; Fidelis Uxoris Officia, lib. i.; De triplici Hominis Statu, lib. i.; Contra Buceri Calumniatorem, lib. i.; De Re Eucharisticâ, lib. i.; De verâ et falsâ Doctrinâ, lib. i.; Contra Obtrectatorem Divini Verbi, lib. i.; Ad Londinensis Antichristi Articulos, lib. i.; Contra Primatum Romani Episcopi, lib. i.; Exhortationes ad Christianos—[Scripsit ex carcere]; Epistolam ad Episcopos, Decanos, Archidiaconos et ceteros Clerici Ordinis, Foxe, p. 2135; De Pseudo-doctrinâ fugiendâ, lib. i.; Ad Parliamentum contra Neotericos, lib. i.; Pro Doctrinâ Cœnæ Dominicæ, lib. i.; Contra Corporalem Præsentiam, lib. i.; Ad Cardinalem Polum Epist.; Ad Acestrensem Episcopum Epist.; Ad Calvinum Epist., Epist. ii., Foxe, p. 1482; Transtulit in Anglican. ling., Tertulliani ad uxorem, De Electione Mariti et uxoris.