Historia
HUMBERTO († 1061)
Durante este viaje a Bizancio, León IX había muerto el 19 de abril. Humberto tuvo la confianza de Víctor II (1055-57), quien sucedió a León IX y de Esteban IX, quien tras la muerte de Víctor había propuesto a Humberto para que le sucediera. La enérgica política agresiva emprendida por el papado reformista bajo la guía de Esteban se aprecia en la pluma de Humberto en el importante tratado Libri tres adversus simoniacos (edición de F. Thaner, MGH, Lib. de lite, i, 1890, páginas 95-253). Predica el antagonismo sin concesiones contra la simonía y defiende una política respecto a las investiduras que fue fundamental en el tratamiento de este problema por la posterior facción gregoriana. Tras la súbita muerte de Esteban IX (1058), Humberto tomó parte en la elección del obispo Gerhard de Florencia. Bajo este papa, Nicolás II, la influencia de Humberto continuó. Cuando la doctrina defendida por Berengario de Tours en relación a la eucaristía, tras haber sido ya condenada en dos sínodos en Roma y Vercelli bajo León IX en 1050, renovó la discusión, el acusado fue obligado a suscribir una confesión de fe elaborada por Humberto, quien había asistido a los sínodos y trabajado contra Berengario. Humberto fue una personalidad enérgica y recta de gran poder, que no titubeó ante medidas cortantes. Los paralelos entre él y Hildebrando no son conspicuos. Con Pedro Damián prestó valiosos servicios a la causa de la "reforma" en la Iglesia durante la mitad del siglo XI.