Historia

HYPERIUS (GERHARD), ANDREAS (1511-1564)

Andreas Hyperius nació en Ypres el 16 de mayo de 1511 y murió en Marburgo el 1 de febrero de 1564.

Andreas Hyperius, grabado de Hendrik Hondius
Andreas Hyperius, grabado de Hendrik Hondius
El nombre Hyperius, de nacimiento, es por el que comúnmente es conocido. Desde temprana edad quedó familiarizado con los clásicos por eminentes profesores humanistas, prosiguiendo su educación especialmente en Tournay y París. En 1537 visitó a destacados eruditos en las universidades de Alemania central en interés de la causa evangélica, pasando luego cuatro años en Inglaterra. Para conseguir una carta de presentación para Bucero fue a Marburgo en 1541, a su amigo Gerhard Noviomagus, al que sustituiría y sucedería (1542) como profesor de teología. Prolífico escritor y dotado con grandes dones, pronto atrajo gran número de estudiantes, dedicando especial atención a la educación de los predicadores. No era un estricto luterano, estando más influenciado por Bucero, pero disfrutó de la alta consideración del landgrave Felipe, dejando un indeleble sello sobre el protestantismo de Hesse. Hyperius se distinguió en varios aspectos: exegético, histórico, enciclopédico y homilético. Sus obras exegéticas (In D. Pauli ad Romanos epistolam exegema, 1549; Varia opuscula, 1569-70, su comentario sobre Hebreos, 4 volúmenes, 1582 y sig.) se distinguen por su agudeza y atención a la historia de la exégesis. Su familiaridad con la historia de la Iglesia indujo a los compiladores de las Centurias de Magdeburgo a solicitar su consejo sobre el método, que expuso en 1550 en el tratado De methodo in conscribenda historia ecclesiastica consilium (publicado por Mangold, Marburgo, 1866). Sus esfuerzos en los campos enciclopédico y homilético estuvieron cerca de hacer época, convirtiéndose en la base de la homilética evangélica. En el primero su obra principal es De ratione studii theologici (Basilea, 1556). El primer libro trata de la presuposición religiosa y científica para el estudio de la teología; el segundo de la exégesis y el beneficio derivado del estudio de las Escrituras; el tercero de la teología sistemática, incluyendo la catequética; el cuarto de la teoría de la teología práctica. Por su insistencia en este último, el más importante de los cuatro, sobre la importancia de estudio de la historia de la Iglesia, del derecho canónico, del método de la cura de almas y de la liturgia, se convirtió en el padre de la teología práctica. Teóricamente el sermón está ligado a la Sagrada Escritura, quedando su carácter teológico asegurado. Siguiendo Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia,[…]2 Timoteo 3:16 y En cuanto a vosotros, hermanos míos, yo mismo estoy también convencido de que vosotros estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento y capaces también de amonestaros los unos a los otros.[…]Romanos 15:14 distinguió cinco modos de predicación, de donde se originó en la ortodoxia luterana la quíntuple aplicación de cada sermón. Su principal obra homilética se titula De formandis concionibus sacris seu de interpretatione Scripturarum populari (Marburgo, 1553). Los homilistas de los siglos posteriores siguieron la retórica de Melanchthon, quedando Hyperius como un profeta solitario hasta el tiempo de Schleiermacher. Desde 1542 a 1564 Hyperius fue la cabeza espiritual de la Iglesia de Hesse. Su principal obra en el campo práctico es el primer orden eclesiástico de Hesse, que elaboró en 1566 en colaboración con el predicador de Marburgo, Nikolaus Rhodingus, siendo la base de la constitución de la iglesia en Hesse. Característica suya es la catolicidad evangélica, demostrando de las Sagradas Escrituras y los Padres que "en sustancia y naturaleza, siempre ha existido una y la misma doctrina", con una fuerte tendencia calvinista en cosas tales como la necesidad de las tres "órdenes mayores" de obispos (superintendentes), ancianos y diáconos.

La iglesia y universidad en Hesse quedaron perturbadas por la controversia poco después de la muerte de Hyperius. El hombre de paz fue olvidado, hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando su memoria fue revivida por las obras de Steinmeyer y Mangold.