Ignacio de Antioquía es conocido casi exclusivamente por los mismos datos que son extraíbles de sus cartas. Ireneo (Haer. V, 28:4) le denomina mártir que fue arrojado a las bestias.
Martirio de Ignacio, mosaico del siglo XOrígenes le cita una vez (Prólogo a Cant.) y en la sexta homilía sobre Lucas le menciona como sucesor de Pedro en el obispado de la iglesia de Antioquía, dando los mismos detalles de su muerte que Ireneo. Por su parte Eusebio también lo menciona en segundo lugar en el obispado de Antioquía, aunque la cronología que cita es dudosa. Las Constituciones Apostólicas combinan dos tradiciones, señalando que Pedro nombró a Evodio como predecesor de Ignacio. Legendario es el relato que afirma que Ignacio era el niño que aparece en Así pues, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.[…]Mateo 18:4 o que era discípulo de Juan o de Pedro. El Acta Martyrii debe también ser abandonada como fuente histórica en lo que concierne a él. Otras fuentes como el Martirium Vaticanum y el Martirium Colbertinum también es más seguro dejarlas a un lado por ser de fecha tardía, quedándonos de ese modo con las propias cartas de Ignacio como fuente fidedigna de su biografía y que fueron escritas durante el viaje que realizara preso de Antioquía a Roma para ser ejecutado. Siete de esas cartas son auténticas, yendo dirigidas a los efesios, a los magnesios, a los tralianos, a los romanos, a los filadelfios, a los esmirniotas y a Policarpo. Son una fuente de valor inestimable para conocer el estado de las comunidades cristianas a principios del siglo II. Por su proximidad con la etapa apostólica Ignacio es considerado entre los denominados Padres apostólicos, junto a Clemente de Roma, Policarpo y algunos documentos como la Didaché, la carta de Bernabé, el Discurso a Diogneto, los Fragmentos de Papías y el Pastor de Hermas. Aparte de sus cartas auténticas hay una serie de otras apócrifas atribuidas a él que no deben ser recibidas como suyas.
El siguiente pasaje procede de su salutación en su carta a los romanos:
'Ignacio, llamado también Teoforo, a la Iglesia que ha alcanzado misericordia en la magnificencia del Padre Altísimo y de Jesucristo, su único Hijo, [a la Iglesia] amada e iluminada en la voluntad del que ha querido todo lo que existe conforme al amor de Jesucristo, nuestro Dios; [Iglesia] que preside en la región de los romanos [y es] digna de Dios, digna de honor, digna de bienaventuranza, digna de alabanza, digna de éxito, digna de pureza; la que está a la cabeza de la caridad, depositaria de la ley de Cristo y adornada con el nombre del Padre: a ella la saludo en el nombre de Jesucristo, Hijo del Padre. A los que están unidos en carne y en espíritu con todo mandamiento suyo, a los que están inquebrantablemente llenos de la gracia de Dios y a los que están purificados de todo extraño tinte les deseo una abundante alegría sin mancha, en Jesucristo, nuestro Dios.'
Mapa de los Padres de la Iglesia - Ignacio de Antioquía