Historia
INGEBURGA
Ingeburga o Ingelburga, reina de Francia, hija de Valdemaro el Grande, rey de Dinamarca, y hermana de Canuto VI (1176-1236), se casó con Felipe Augusto en 1193. El monarca francés la repudió al día siguiente de la boda, a fin de casarse con Inés de Merania. Inocencio III lanzó un entredicho contra Francia para obligar a Felipe a que reconociera los derechos de Ingeburga; la causa fue sometida a un concilio (1201) y en el momento en que los canonistas abogaban en favor suyo declarando que su augusto dueño creería faltar a las leyes divinas y humanas si volvía a unirse con aquélla, salió de la sala el monarca y fue a buscarla a su convento, haciéndola montar en la grupa de su caballo y llevándola consigo, aunque jamás le mostró el menor afecto. Después de la muerte de su marido (1223), Ingeburga se construyó cerca de Corbeil un retiro en el que pasó el resto de su vida en medio de la devoción más austera.