John Ireland, tercer obispocatólico de St. Paul, Minnesota y obispo titular de Marones, nació en Burnchurch, Irlanda, el 11 de septiembre de 1838 y murió en St. Paul, Minnesota, el 25 de septiembre de 1918.
John Ireland
En 1849 emigró a Estados Unidos, estableciéndose en St. Paul, Minnesota, donde terminó su educación en la escuela catedralicia, preparatoria para entrar al sacerdocio. En 1853 fue Francia, donde continuó sus estudios teológicos, primero en el seminario de Meximieux, en el departamento de Ain, y luego en el de Hyères, cerca de Toulon, donde estuvo hasta 1861. Luego regresó a St. Paul, siendo ordenado el 21 de diciembre de 1861; poco después de estallar la guerra civil ejerció como capellán en el quinto regimiento de Minnesota. Posteriormente fue rector de la catedral de St. Paul y desde entonces participó en la causa de la temperancia, organizando sociedades y pronunciando conferencias por todo el país. Además de su rectoría ostentó el puesto de secretario de la diócesis de St. Paul y en 1870-71 representó al obispo Grace en el concilio Vaticano I en Roma. Al regresar a St. Paul fue nombrado por el papa obispo titular de Maronea y coadjutor del obispo de St. Paul el 21 de diciembre de 1875, tras haber sido escogido para el vicariato de Nebraska, oficio que no aceptó por intervención del obispo Grace. Continuó sus esfuerzos en pro de la temperancia y otras reformas, siendo ampliamente conocido por su activo interés en las instituciones caritativas, religiosas y educativas en su diócesis. Desde entonces también dedicó sus energías a la promoción de la colonización católica del noroeste, fundando varias colonias y siendo director de la National Colonization Association. Para ello compró considerable terreno en Minnesota en 1876, en el que estableció a casi mil católicos. Ante la prosperidad de esta colonia en 1877 compró 10.000 acres más en la línea de St. Paul y el ferrocarril del Pacífico. En 1887 el obispo Ireland fue a Roma en compañía del obispo Keane de Richmond, Virginia, presentando los dos prelados al papa su proyecto conjunto sobre la necesidad de crear una universidad católica en Washington D. C. Viajó por Gran Bretaña, hablando sobre la temperancia en diversas partes. En 1888 la diócesis de St. Paul se convirtió en sede metropolitana y a su regreso de Europa el obispo Ireland fue consagrado primer arzobispo el 15 de mayo de 1888. El año 1891 fue de importancia en los círculos religiosos y educativos de Estados Unidos al surgir la controversia del 'plan Faribault.' El nombre procedía porque el sacerdote de la parroquia de Faribault, Minnesota, con la aprobación y autoridad del arzobispo Ireland, transfirió a la junta escolar de la ciudad el control de la escuela parroquial, que tenía el derecho de nombrar a los profesores que serían contratados por la ciudad; los profesores eran sometidos al usual examen; los gastos de dirigir la escuela los soportaba la ciudad; no se podían exhibir emblemas ni realizar ejercicios ni instrucción religiosa en la escuela, pero profesores católicos y monjas de una de las órdenes podían ser nombrados, usándose los mismos libros de texto que en las escuelas públicas. El plan Faribault se puso en práctica también en Stillwater, Minnesota, y al convertirse la innovación en algo general, causó una profunda impresión en todo el país. Muchos obispos desaprobaron el plan, elevando una queja a Roma y acusando al arzobispo Ireland de violar la ley eclesiástica expuesta en los decretos de los concilios de Baltimore. Entre los dirigentes opositores más destacados al plan estaba el arzobispo Corrigan de Nueva York, cuya intervención fue decisiva para que Ireland fuera citado a Roma, donde el asunto sería investigado. El 30 de abril de 1892 la Congregación de Propaganda Fide publicó su decreto en tales términos que había cabida para una mala interpretación, pues mientras los defensores del plan sostenían que el decreto lo apoyaba, el arzobispo Corrigan y sus simpatizantes sostenían que sólo permitía lo ya establecido. En la elección de una junta en Faribault en 1892, la antigua junta, que favorecía el plan, fue depuesta. No obstante, el arzobispo Ireland no sufrió las consecuencias por su participación en la polémica, pues en 1898, con motivo de los problemas que desembocaron en la guerra contra España, se entrevistó en Washington y Baltimore con varios dignatarios para llegar a un acuerdo amigable, en favor del papa, que resolviera la tensión entre Estados Unidos y España. A principios de 1899 se publicó una traducción de Life of the Father Hecker. El arzobispo Ireland había escrito el prefacio al volumen original, alabando a Hecker como sacerdote modélico, viéndose envuelto en una disputa sobre las laxas enseñanzas condenadas en una encíclica papal bajo el nombre de 'Americanism.' Al estar en Roma cuando se publicó la encíclica, inmediatamente le dio su adhesión, condenando con ella los errores caracterizados que parecían haber sido meramente el resultado de una pobre traducción. A su regreso de Roma pronunció en Orleáns, Francia, el 8 de mayo de 1899 un panegírico sobre Juana de Arco, un elocuente tributo, que no sólo cautivó al pueblo francés sino que también fue el medio de enderezar sus ideas contra los muchos malentendidos que circulaban en Europa.