Historia

IRENAEUS, CHRISTOPH (c. 1522 - c. 1595)

Cristoph Irenaeus nació en Schweidnitz, Silesia, hacia 1522 y murió probablemente en Buchenbach, Württemberg, hacia 1595. Desde mayo de 1544 estudió en Wittenberg donde fue inscrito con el nombre de Christofferus Harem. Tras ser rector de escuelas en Bernburg (1545-47) y Aschersleben, obtuvo su máster en humanidades en Wittenberg el 14 de febrero de 1549. A finales de 1552 fue ordenado como diácono por Bugenhagen. En 1559 fue nombrado archidiácono y comenzó su extensa actividad como autor teológico sobre su tiempo. En la primavera de 1562 fue llamado como pastor a Eisleben. En esta posición fue grandemente estimado, como estricto luterano, por los condes de Mansfeld y la congregación, entrando en contacto con los seguidores de Flacius. En 1566 Guillermo de Sajonia le llamó para ser predicador de la corte, primero en Coburgo y luego en Weimar. Irenaeus usó esta posición a favor de Flacius en la universidad, la Iglesia y la cancillería, defendiendo su doctrina en el Coloquio de Altenburgel, desde el 21 de octubre de 1568 al 9 de marzo de 1569. Mörlin, Chemnitz y Jakob Andreä intentaron en vano sacarlo de la influencia de Flacius. Cuando los príncipes evangélicos se quejaron de los flacianos en 1570, Irenaeus fue trasladado como superintendente a Neustadt sobre el Orla, aunque él siguió en su línea, huyendo a Mansfeld en 1572 cuando fue amenazado con una investigación. Sus viejos amigos no permanecieron a su lado, interviniendo el arzobispo Segismundo de Magdeburgo. Pero Irenaeus eludió a sus soldados el 31 de diciembre de 1574, atravesando Alemania como un 'exiliado por Cristo'. Aunque fue desterrado siete veces antes de 1590, continuó luchando con denodado coraje, oponiéndose a la Fórmula de Concordia, a sus autores, suscriptores y defensores. En 1575 fue expulsado de su ciudad natal, viajando a Hesse y a lo largo del bajo Rin. En 1579 fue a Francfort, encontrando finalmente refugio con Eberhard de Stetten en Buchenbach. El conde Wolfgang de Hohenlohe le constriñó a que fuera al coloquio con Andreä en Langenburg el 6 de agosto de 1581 y luego insistió en que se retirara de Buchenbach. A finales de 1582 recibió una llamada de la baja Iglesia austríaca en Horn, pero el 12 de agosto de 1585 todos los seguidores de Flacius fueron desposeídos de sus cargos. Irenaeus volvió a Buchenbach, dedicándose a tareas literarias. Fue un hombre noble, capacitado y entendido, pero un clásico ejemplo de teólogo que convierte un sencillo artículo de la fe cristiana en un dogma central, como hizo con la doctrina de Flacius sobre el pecado original. Su problema es que usó su talento para vituperar con rudo lenguaje, cayendo en su parcialidad de juicio hasta en la falsedad, por lo que su mejor libro Der Spiegel des ewigen Lebens (1572), pierde mucho de su valor.