Historia
IRVING, EDWARD (1792-1834)
- Vida en Escocia
- Éxito en Londres
- Se une al círculo de Drummond
- Surgimiento de los irvingianos
- Desplazamiento de Irving

A la edad de trece años fue enviado a la universidad de Edimburgo y a los diecisiete ya era profesor de matemáticas en la escuela en Haddington. Un año más tarde se hizo cargo de una nueva academia en Kirkcaldy, pero todavía mantenía sus estudios teológicos y una asistencia más o menos regular a las clases de la universidad. Fue en este periodo cuando entró en contacto con Thomas Carlyle (el autor, a quien hay que distinguir de un apóstol posterior del movimiento del mismo nombre), quien nos ha dejado una vívida descripción de su desarrollo. En 1815 pasó sus exámenes teológicos, recibiendo una licencia para predicar del presbiterio de Kirkcaldy. Después de tres años, con no mucho éxito como predicador y cansado de enseñar, volvió a Edimburgo, ocupándose en estudios lingüísticos y científicos. Estaba pensando seriamente en ir como misionero a Persia, cuando en octubre de 1819 se le ofreció ser el ayudante del Dr. Chalmers en St. John, Glasgow. Eclipsado por Chalmers e impopular ante la mayoría de la congregación, pudo cambiar esa posición por la de ministro de una pequeña congregación en Londres en 1822, relacionada con un asilo escocés en Hatton Garden. Recibió la ordenación de manos del presbiterio de Annan, despidiéndose de Glasgow en un memorable sermón en el que bosquejaba una completa revisión de los métodos de la predicación cristiana.
Éxito en Londres.
En Londres causó sensación, parcialmente debido a su singular apariencia física pero también a su poderosa y dominante personalidad. Su estilo florido y retórico atrajo pronto a un gran número de oyentes, de manera que la pequeña iglesia pronto se quedó pequeña. Se construyó un nuevo edificio en Regent Square y durante un tiempo fue el predicador de moda en Londres. Apelaba especialmente a las clases educadas y a ellas iba dirigida su primera obra publicada, For the Oracles of God, Four Orations. For Judgment to Come, an Argument in Nine Parts (Londres, 1823). La atención que atrajeron sus escritos aumentó su popularidad y al mismo tiempo incrementó su auto-conciencia, sintiéndose llamado a ser el profeta de su pueblo, desoyendo los avisos bien intencionados de muchos miembros del ala evangélica.

La convulsión de la Revolución Francesa había creado en Inglaterra una fuerte tendencia hacia el pensamiento apocalíptico y milenario, que se plasmó en numerosos escritos. Entre aquellos que quedaron fuertemente impresionados por este pensamiento estaba Henry Drummond, un rico banquero que había reunido a su alrededor varios amigos de similar pensamiento, dedicados a expandir sus ideas apocalípticas. Irving adoptó la singular exégesis y la línea general de pensamiento de Drummond y su círculo, lo que le abrió un nuevo campo como predicador del arrepentimiento. En un largo discurso, publicado luego con adiciones, (Babylon and Infidelity Foredoomed of God, Glasgow, 1826), predicado en el aniversario de la Continental Society en 1825, desarrolló esos pensamientos y predijo la segunda venida de Cristo para el año 1864. Luego publicó, con una introducción de doscientas páginas, una reedición de una obra publicada bajo pseudónimo en 1816 por Lacunza, un ex-jesuita español, bajo el título The Coming of Messiah in Glory and Majesty (Londres, 1827). Mientras tanto, una 'escuela de profetas' se había reunido a su alrededor, reuniéndose desde finales de 1826 habitualmente en una hacienda de Drummond, cerca de Guilford. Desde 1829 a 1833 publicaron un periódico, The Morning Watch, a Journal of Prophecy.

Pronto se apreció una tendencia sectaria. Irving desde 1824 estaba enseñando que los cinco oficios de apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros habían desaparecido de la Iglesia, pues el Espíritu Santo la había abandonado. De manera que Irving se iba apartando de los principios del presbiterianismo escocés. Ahora negaba la predestinación y siguiendo la enseñanza de Hooker de la alta Iglesia anglicana se consideró a sí mismo sacerdote, exigiendo a su gente que lo contemplara así. Hacia 1827 proclamó sus ideas cristológicas que fueron evaluadas como una grosera herejía, al hablar de la 'sustancia pecaminosa' del cuerpo de Cristo. Para defender su posición escribió un largo tratado retórico sobre la encarnación que forma la tercera y última parte de sus Sermons, Lectures, and Occasional Discourses (3 volúmenes, Londres, 1828). Esta actitud, combinada con sus excentricidades apocalípticas, dañaron su posición en Londres. En ese tiempo se formó un movimiento de oración para rogar por un derramamiento del Espíritu Santo, manifestando el ayudante de Irving, Alexander Scott, que era la ocasión especial para que los carismas de la antigua Iglesia fueran una vez más otorgados en respuesta a esas súplicas. Una fresca expectación surgió en Escocia en 1828, 1829 y 1830 por la predicación itinerante de dos predicadores de Irving, ocurriendo fenómenos por doquier, lo que fue tomado como el cumplimento de tales oraciones. Al menos una comisión de Londres, de la cual el abogado Cardale era el miembro más prominente, los aceptó como la renovación esperada de los dones primitivos y una confirmación de la línea de predicación apocalíptica. Fenómenos similares ocurrieron en las reuniones en casa de Cardale, siendo la profecía y el hablar en lenguas cada vez más frecuente. Irving quiso durante un tiempo mantener esas manifestaciones separadas de los cultos de la iglesia propiamente dichos, aunque estaba de acuerdo con ellos haciendo uso de los mensajes entregados y contemplando el avivamiento de los oficios ya reconocidos como algo esencial. Revelación tras revelación se sucedían e Irving ya no podía detener el creciente entusiasmo. En octubre de 1831 tomó posesión de su iglesia entre escenas de gran excitación. Cuando Irving fue citado en 1830 ante el presbiterio general de las iglesias escocesas en Londres para responder por su cristología y negó su jurisdicción apelando al sínodo general en Escocia, su propio presbiterio permaneció a su lado. Pero ahora lo acusó de violación de las ordenanzas litúrgicas, al permitir a mujeres y hombres que no eran ministros ordenados hablar en su iglesia. La sentencia de destitución fue pronunciada el 2 de mayo de 1832. Cuatro días más tarde Irving comenzó cultos independientes en una sala para ochocientos miembros y en octubre se trasladó a un remodelado estudio en Newman Street, dejando atrás los últimos remanentes del antiguo orden presbiteriano.
Desplazamiento de Irving.
Aunque Irving era 'el ángel de la Iglesia', las voces de los profetas le dejaron poca audiencia. Cardale, Drummond y el profeta Taplin tomaron la dirección del movimiento, desarrollándose la nueva organización rápidamente. Se crearon nuevos cargos según el Espíritu se movía, de acuerdo a la analogía del Nuevo Testamento, habiendo a estas alturas seis congregaciones más en Londres, formando con la de Irving la contraparte de las siete iglesias de Apocalipsis. Irving aceptó la evolución en fe, aunque él ya había concebido el oficio apostólico como algo diferente, lo cual no debía interferir en su independencia como 'el ángel'. No obstante, ya había perdido el control del movimiento y los que ahora lo dirigían no perdieron la oportunidad de humillar al hombre al que tanto debían. Cuando la sentencia de destitución fue confirmada por el presbiterio de Annan, y luego por el sínodo general escocés, él regresó a Londres, seguro de su llamamiento de parte de Dios para el oficio de ángel y pastor de la iglesia; sin embargo, no le fue permitido bautizar un niño hasta que, según el sentir de los profetas, fuera ordenado de nuevo como apóstol. Su salud, que ahora era frágil, fue la causa de que su médico le ordenara en el otoño de 1834 que pasara el invierno en el sur. Sin embargo, Irving fue a Escocia, donde los profetas le habían prometido un gran éxito en el poder del Espíritu, muriendo en Glasgow donde fue enterrado en la cripta de la catedral.