Historia
IVÁN IV EL TERRIBLE (1530-1584)

Iván (izquierda) caracterizado por Nicolai Cherkasov
Iván IV se entregó a toda suerte de crueldades, especialmente contra los boyardos, y en 1564 se retiró con algunos de sus favoritos a la Soloboda Alexandrovskaia, anunciando desde allí al pueblo que ante la tiranía y torpeza de los boyardos, se retiraba y renunciaba al poder. El pueblo, temeroso de caer bajo la oligarquía de los boyardos, suplicó a Iván IV que continuara en el gobierno y castigase a los traidores. El zar accedió, con la condición de que se le dejase organizar una milicia que dependiese exclusivamente de él, dando el mando a sus incondicionales más fanáticos, especialmente Maulita Skuratov, Basmanov y Atanasio Vazemsky. Sus integrantes llevaban como distintivo una cabeza de perro y una escoba colgada del cuello del caballo, con lo que querían significar que servían a su dueño como perros y que su misión era barrerlo todo. Formaban una especie de comunidad a la vez militar y monástica, cuyos estatutos redactó el mismo zar. Asistían a ceremonias religiosas y leían las vidas de los santos en el refectorio, para entregarse después a las más atroces crueldades. El metropolitano Felipe intentó intervenir y fue despojado de su dignidad, azotado por las calles de Moscú y condenado a muerte. Los mismos favoritos fueron al fin víctimas del furor del zar, siendo decapitados Basmanov y Vazemsky.
En 1570 Iván IV emprendió una expedición contra varias ciudades rebeldes, especialmente Novgorod, que fue saqueada y muchos de sus habitantes arrojados al río. Cuando regresó a la capital, hizo proclamar príncipe de todas las Rusias a un tártaro llamado Simeón Bekbulatov, tomando él el título de príncipe de Moscú. Un día, en un acceso de cólera, rompió un bastón sobre la espalda de su hijo Iván, que murió poco después. El zar afectó gran arrepentimiento y manifestó la intención de hacerse monje. No obstante los horrores de que Rusia fue teatro durante su reinado, el país experimentó grandes mejoras. En 1550 promulgó un nuevo código; limitó el poder de los boyardos, que constituía un verdadero abuso; en 1551 reunió un concilio que publicó el Stoglav o libro de los 100 capítulos, por el cual mejoró la condición de la Iglesia rusa; organizó un núcleo de ejército permanente al crear el cuerpo de mosqueteros, aumentó considerablemente el territorio nacional y llamó a Rusia a muchos extranjeros. Se casó cinco veces y le sucedió su hijo Teodoro.