Historia

JACOBO DE MANTUA († 1338)

Jacobo de Mantua, dominico, nació en Mantua de la ilustre y antigua casa de los Benefactis y murió el 13 de noviembre de 1338. Tomó el hábito en el convento de la orden dominica de su patria, donde pasó la mayor parte de su vida como predicador. Pocos datos biográficos se conocen de él, pudiendo reducirse lo principal de su existencia a su labor como pacificador en favor de sus conciudadanos, cuyos bandos enfrentados logró apaciguar, obligándoles a firmar una concordia que mantuvo tranquila por muchos años la ciudad. Elegido obispo de ella, el papa Benedicto XI, su compañero y antiguo amigo, le obligó a aceptar la dignidad que ocupó por espacio de 18 años, granjeándose el aprecio de sus diocesanos por sus grandes limosnas, que le merecieron el apelativo de "padre de los pobres" y por la actitud heroica que mostró durante la terrible peste que en su tiempo asoló Mantua. Dotó un estudio en el convento dominico, al que enriqueció con magníficos ornamentos y una gran biblioteca.