Historia
JACOBO DE MEVANIA (1230-1301)
Jacobo de Mevania, dominico italiano, nació en Mevania en 1230 y murió en el convento de esa localidad en 1301. Atraído a la orden por la predicación de dos misioneros, se fugó de su casa para tomar el hábito en el convento dominico de Spoleto, no sin que su familia pusiese después toda clase de medios para arrancarlo de la vida religiosa. Estudiante en el gran convento patriarcal de Bolonia, el primer centro cultural que los dominicos tenían en Italia, a la sombra de la célebre universidad, bien pronto empezó a destacar como teólogo y especialmente como predicador, volviendo a su convento de Spoleto al terminar sus estudios, donde fue la admiración de la ciudad por su elocuencia. Misionero en Mevania por espacio de muchos años, iba diariamente de Spoleto a aquella población a ejercer su ministerio, hasta que deseosos sus paisanos de tenerle entre ellos, trataron de la fundación de un convento de dominicos, que pudo terminar en 1271, al que se afilió Jacobo, que, terminada la obra de aquella casa, emprendió la fundación de un monasterio de benedictinas a expensas de su familia. Inquisidor contra la herejía, persiguió y combatió a los fraticelli que eran numerosos en el ducado de Spoleto y toda la Umbría, siendo célebre en los anales de la época la disputa que sostuvo contra Orticello, uno de los jefes de los fraticelli, a quien desafió y venció en la plaza pública de Mevania, con lo que consiguió desacreditarlos. No fueron estos solos los medios que empleó, sino que sabiendo la existencia de una reunión de ellos en Beroito, se presentó allí, llegando a convencer a muchos y dispersando por la fuerza a los demás, y para evitar que se volvieran a reunir, fundó allí un convento en que vivió algunos años. La vida interior de este misionero e inquisidor no es menos notable que su actuación pública, ocupando un puesto destacado en la historia de la mística del siglo XIII a causa de ciertos fenómenos sobrenaturales.