Historia

JEWEL, JOHN (1522-1571)

John Jewel, teólogo inglés, nació en la parroquia de Berimber, Devonshire, el 24 de mayo de 1522 y murió en Monkton Farleigh, Wiltshire, el 23 de septiembre de 1571.

John Jewel
John Jewel
Primero fue a Merton College, Oxford, y luego a Corpus Christi College, donde obtuvo su grado de bachiller en 1540. Dos años más tarde fue elegido miembro del consejo rector de esta institución. Durante su vida universitaria fue fuertemente influenciado por la dirección de la crítica bíblica por John Parkhurst, su tutor, y confirmado en una actitud general protestante por Pietro Martire Vermigli, quien llegó a Oxford en 1547. Algún tiempo antes de 1551 fue ordenado y a finales de ese año era vicario de Sunningwell, cerca de Oxford. A la ascensión de María en 1553 perdió su titularidad y finalmente, tras procurar la paz incluso al costo de firmar artículos en los que no creía, se vio obligado a huir. Llegó a Francfort en marzo de 1555, pero pronto se juntó con Pietro Martire en Straslmrg, siguiéndole a Zurich al año siguiente. Al recibir la noticia de la muerte de María partió para Inglaterra, llegando en marzo de 1559 y siendo hecho obispo de Salisbury el 21 de enero de 1560. Fue activo en la predicación y visitación en su diócesis, tomando pronto un papel prominente en la controversia con Roma. Su Apologia pro ecclesia Anglicana (Londres, 1562) ha sido denominada "la primera declaración metódica de la posición de la Iglesia anglicana contra la Iglesia católica." Por ella Jewel consiguió el reconocimiento de campeón oficial del anglicanismo. Durante varios años se ocupó en obras controversiales con Thomas Harding, un antiguo compañero de Oxford, quien apoyaba la causa papal. Todos sus escritos son notables por su saber, claridad y precisión. De sus obras, que son todas reflexivas, eruditas y lógicas, se publicó una edición completa en 1609.

De su obra An Apology of the Church of England, edición de J. E. Booty (Ithaca, Nueva York, 1963), p. 20 es el siguiente pasaje:

'Por lo tanto, si es cierto que nosotros somos herejes, y ellos (según prefieren llamarse) católicos, ¿por qué no hacen ellos lo que ven hacer a los Padres, quienes eran católicos? ¿Por qué no nos convencen y sojuzgan a base de las Escrituras divinas? ¿Por qué no nos traen a juicio ante ellas?... Si somos herejes nosotros, quienes llevamos todas nuestras controversias a las Sagradas Escrituras y nos basamos en las mismísimas palabras que sabemos llevan el sello de Dios, y en comparación con ellos les prestamos poca atención a todas las demás cosas... ¿Cómo hemos de llamarles entonces a ellos, quienes temen el juicio de las Sagradas Escrituras, es decir, el juicio de Dios mismo, y prefieren sus propios sueños y sus frías invenciones?'