Historia

JORGE DE BRANDEBURGO (1484-1543)

Jorge de Brandeburgo nació en Onolzbach, Franconia media, el 4 de marzo de 1484 y murió allí el 27 de diciembre de 1543.

Jorge de Brandeburgo el Piadoso
Jorge de Brandeburgo el Piadoso
Fue el tercero de los ocho hijos del margrave Federico el Viejo y nieto de Alberto Achilles, fundador de la línea Ansbach-Kulmbach Hohenzollern. A través de su madre, Sofía, una princesa polaca, hermana del rey Ladislao II de Bohemia y Hungría, estuvo relacionada con la corte real en Buda. Entró al servicio de su tío, el rey de Hungría, viviendo en su corte desde 1506. El rey le recibió como hijo adoptivo, le encomendó en 1515 el ducado de Oppeln y en 1516 le hizo miembro del gobierno tutelar instituido para Hungría y tutor de su hijo Luis.

Sus territorios e influencia.
En la corte de Hungría había dos facciones enfrentadas entre sí: la facción magiar bajo el liderazgo de Zapolyas y la facción alemana bajo el liderazgo de Jorge de Brandeburgo, cuya autoridad se vio incrementada por la adquisición de los ducados de Ratibor y Oppeln por tratados hereditarios con sus respectivos duques y de los territorios de Oderberg, Beuthen y Tarnowitz como garantías del rey de Bohemia, que no pudo redimir sus deudas. Por la posterior apropiación del ducado de Jägerndorf, Jorge entró en posesión de toda la alta Silesia. Como propietario y acreedor de esos territorios preparó el camino para la introducción de la Reforma, igual que en su Franconia nativa. Antes que cualquier otro príncipe alemán y cualquier otro miembro de la línea Hohenzollern, incluso antes que su hermano menor Alberto, el gran maestre de la orden teutónica, Jorge puso sus ojos y corazón en la nueva fe que procedía de Wittenberg.

Acepta la Reforma.
Los primeros escritos reformadores comenzaron a ganarle para la causa evangélica. El poderoso testimonio de Lutero en la dieta de Worms en 1521 hizo una impresión indeleble en su mente y los vigorosos sermones de los predicadores evangélicos en los púlpitos de San Lorenzo y San Sebaldo en Nuremberg, durante la dieta en 1522, profundizaron la impresión. El estudio de la traducción de Lutero del Nuevo Testamento que apareció en 1522, estableció su fe sobre la convicción personal. Más aún, entró en correspondencia con Lutero, discutiendo con él los problemas más importantes de la fe y en 1524 lo conoció personalmente, con ocasión de las negociaciones de su hermano Alberto, tocantes a la reforma de la orden teutónica y su transformación en ducado secular. Jorge fue ayudado en sus esfuerzos reformadores, tras la ascensión del rey Luis, por su hermana, la reina María, hermana de Carlos V y Fernando, que estaba favorablemente inclinada hacia la nueva doctrina. Como consejero del joven rey, Jorge defendió firmemente la causa del nuevo evangelio contra las influencias e intrigas de sus oponentes clericales y logró impedir sus violentas medidas. Su relación con el duque Federico II de Liegnitz, Brieg y Wohlen y el duque Carlos I de Münsterberg-Oels, quienes habían admitido la Reforma en sus países, contribuyó no poco a la expansión del evangelio en sus propios territorios. Pero fue su influencia, energía y espíritu práctico personal lo que introdujo la nueva doctrina, fundando una nueva vida eclesiástica y evangélica. Hizo esfuerzos para procurar predicadores para el evangelio desde Hungría, Silesia y Franconia e intentó introducir el orden eclesiástico de Brandeburgo-Nuremberg, que ya había encontrado admisión en los territorios franconios.

La Reforma en Franconia.
En las tierras hereditarias de Franconia, donde con su hermano mayor Casimiro había asumido la regencia en lugar de su padre, encontró mayores dificultades, aunque el espíritu popular se inclinaba hacia la Reforma. Debido a su matrimonio con una princesa bávara y a su puesto militar en el servicio imperial, su hermano se alió más estrechamente con la antigua Iglesia y resistió los nuevos esfuerzos reformadores. Pero la presión de los Estados le obligó a permitir predicar según la doctrina de Lutero, aunque exigió la retención de las antiguas ceremonias eclesiásticas, incluso las que eran contrarios al evangelio. Jorge protestó contra tales medidas a medias y mostró su insatisfacción con las tibias resoluciones de la asamblea estatal de octubre de 1526. Fue sólo tras la muerte de su hermano que, como único gobernante, pudo acometer fructíferamente y llevar a cabo la Reforma en los territorios franconios, con la ayuda de sus consejeros Johann von Schwarzenberg y el canciller Jorge y mediante las nuevas resoluciones de la asamblea estatal de Ansbach (1528). Al mismo tiempo, Jorge mantuvo correspondencia con Lutero y Melanchthon, discutiendo cuestiones tales como la evangelización de los monasterios, el uso de la propiedad monástica para propósitos evangélicos y especialmente la fundación de escuelas de grado primario para la gente y escuelas superiores para la educación de jóvenes con talento para el servicio de la Iglesia y el Estado. Intentó ganar, mediante su continuada correspondencia con Lutero y otros reformadores tales como Urbanus Rhegius, a hombres eficientes en la predicación del evangelio para la organización de la Iglesia evangélica. Junto con el consejo de Nuremberg trabajó para la institución de una visitación eclesiástica según el modelo de la Sajonia electoral, del que desarrolló tras repetidas revisiones y enmiendas el excelente orden eclesiástico de Brandeburgo-Nuremberg en 1533. Después de su introducción en sus territorios en Franconia y Nuremberg, entró también en sus dominios en la alta Silesia.

Su influencia y actividad más allá de sus territorios.
La influencia del margrave Jorge se manifestó también en el desarrollo de la Reforma alemana en su conjunto. Cuando se contempló una unión de los evangélicos en la alta y baja Alemania para la defensa frente a los peligros que amenazaban al evangelio por parte de la Iglesia católica, Jorge tuvo una reunión con el elector de Sajonia en Schleitz en 1529, donde concordaron sobre ciertos artículos de fe y una confesión elaborada por Lutero; la comisión fue ejecutada en los diecisiete Artículos de Schwabach sobre la base de las quince tesis del coloquio de Marburgo. Pero ni en la convención de Schawbach ni en la de Esmalcalda aprobó Jorge la resistencia armada contra el emperador y su facción, ni siquiera en defensa propia. Sin embargo, se opuso enérgicamente al emperador en la dieta de Augsburgo en 1530. El emperador exigió la prohibición de la predicación evangélica. El rey Fernando hizo a Jorge las ofertas más seductoras de posesiones en Silesia si se ponía de parte del emperador, pero él decididamente las rechazó. Tras el elector de Sajonia, Jorge permanece entre los valientes y fieles príncipes que defendieron la fe evangélica. Tras la muerte de su primo, Joaquín I de Brandeburgo, que era un estricto católico, ayudó a sus hijos en la introducción de la Reforma en los territorios de Brandeburgo. Tomó parte en el coloquio religioso de Regensburgo (1541) donde el elector Joaquín II hizo un último intento de salvar las diferencias entre católicos y evangélicos y con su sobrino solicitó la cooperación de Lutero. La dieta de Regensburgo fue la última reunión religiosa a la que asistió.