Jorge de Sajonia nació en Dresden en agosto de 1471 y murió allí el 17 de abril de 1539.
Jorge de Sajonia, por Lucas Cranach el ViejoFue el hijo superviviente mayor de Alberto el Valiente, antecesor de la línea albertina de soberanos en Sajonia. Aunque heredero al trono, fue destinado al sacerdocio, probablemente bajo la influencia de su madre. Uno de sus profesores en teología fue Andreas Poler, el predecesor de Staupitz en la congregación agustina alemana y ampliamente conocido como un valiente luchador contra los abusos en la orden y un predicador piadoso. Esta educación influenció toda la vida de Jorge; se convirtió no sólo en un hombre sinceramente piadoso y bien educado, sino también lo suficientemente teológico como para tener un juicio independiente en asuntos eclesiásticos. Cuando contaba 17 años de edad se le confió el gobierno de su país, mientras que su padre luchaba en tierras distantes, sucediendo en 1500 a su padre como gobernante.
Jorge dio la bienvenida con alegría sincera a la Reforma en Wittenberg y a las tesis de Lutero. En la primavera de 1517 se declaró muy decididamente contra Tetzel, el vendedor de indulgencias y denominó su práctica como fraude. Pero su primer encuentro con Lutero, en julio de 1518, cuando Lutero, recomendado especialmente por Staupitz, predicó en la iglesia del castillo de Dresden, levantó su oposición. Mediante este sermón el duque se hizo consciente de que Lutero no sólo procuraba ciertas reformas en la Iglesia, sino que se oponía al catolicismo dominante anunciando un nuevo evangelio, que desembocaba en una ruptura completa con las tradiciones del pasado. Jorge se puso en contra decididamente de tal revolucionario. Su opinión sobre Lutero se vio confirmada por las ideas que éste expuso en la disputación de Leipzig (1519). Jorge no ponía objeción a los fuertes ataques de Lutero contra los abusos en la Iglesia y encontró muchas verdades en su alocución "A la nobleza cristiana de la nación alemana"; pero el continuo abandono de monjes y monjas, la violación del voto del celibato y las perturbaciones entre los campesinos le convencieron plenamente de que el evangelio de Lutero era un asunto anticristiano, ya que la Biblia enseña que el árbol será conocido por sus frutos. Los frutos de la actividad de Lutero eran, en opinión de Jorge, la renuncia a toda disciplina y orden, la desobediencia, la violencia y la violación de los votos más sagrados; el mundo no puede existir sin autoridad y sólo la Iglesia tiene el poder de llevar a cabo las reformas. El landgraveFelipe de Hesse, su yerno, intentó en vano ganarle, especialmente para la Biblia.
Jorge de Sajonia, grabado de Peter TroschelA pesar de su carácter independiente, Jorge parece haber sido influenciado no poco en su desfavorable actitud hacia el nuevo evangelio por sus reaccionarios secretarios, Jerónimo Emser y Johannes Cochlaeus. Por la forma de sus polémicas Emser excitó a Lutero en tal forma que sus constantes réplicas contra él y el duque no siempre pueden ser justificadas. La última obra de Emser, una traducción corregida del Nuevo Testamento, se proponía competir con la gran obra de Lutero, pero difería tan poco que sólo ayudó a la causa de la Reforma. Tras haber esperado en vano el prometido concilio, el duque Jorge ordenó visitaciones y la reforma de los monasterios bajo su propia responsabilidad, intentando abolir los abusos, pero sus esfuerzos fueron infructíferos. Hizo de la obra de su vida la vana lucha por cortar el tronco de la Reforma, siendo su fracaso más trágico al quedar aislado de su pueblo e incluso de su propia familia. El final de su vida se vio ensombrecido por la perspectiva de que tras su muerte el nuevo evangelio entraría en su país libre y abiertamente, ya que su hermano Enrique, el heredero al trono, había adoptado la causa luterana. El último intento de Jorge de salvar a su país para el catolicismo cediéndolo a Fernando, el rey católico, se vio frustrado por la oposición de los Estados de Meissen y su súbita muerte.