Historia

JOSÉ, EL MARIDO DE MARÍA

En la Iglesia primitiva no hay registros históricos de un culto especial en honor de José y los monumentos más antiguos del arte cristiano lo representan sólo en grupo con María y el niño Jesús.

El sueño de San José, por George de la Tour
El sueño de San José, por George de la Tour
La veneración de José.
En este período aparece como un hombre joven, no siendo hasta los siglos quinto o sexto que es representado anciano, un concepto tomado de los evangelios apócrifos de la infancia. Según la leyenda incorporada en esos documentos, José, cuando se casó con María, era un viudo anciano que tenía hijos de su primer matrimonio: Jacobo, José, Judas y Simón (comp. ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas?[…]Mateo 13:55; El se marchó de allí y llegó* a su pueblo; y sus discípulos le siguieron*.[…]Marcos 6:1 y sig.). Esta tradición persistió a lo largo de la Edad Media, siendo ahora ignorada por los católicos, que contemplan a José, si no como un joven, al menos no como un anciano. Es posible que muriera prematuramente, al desaparecer toda mención de él en los evangelios. Desde los días de Ambrosio y Jerónimo ha sido un dogma católico que su matrimonio con María fue meramente nominal, aunque esta idea no tiene confirmación en el Nuevo Testamento. La leyenda, seguida por el arte medieval posterior, sostiene que José murió el año 18 o el 27 d. C., con María y Jesús a su lado, y, de acuerdo a algunos relatos, con Juan el evangelista. Esta tradición, combinada con el hecho de que antiguas leyendas ocasionalmente hablan de su tumba, aunque nunca mencionan sus restos, forma el núcleo de las leyendas medievales y regulaciones para el culto de San José. Jean Gerson, Bernardino de Siena y Francisco de Sales declararon que había sido trasladado corporalmente al cielo. El culto de José floreció en el oeste después del siglo XVII, comenzando a aparecer reliquias suyas, aunque nunca fueron corpóreas, sino objetos, como su anillo de desposorio con María o fragmentos de su indumentaria.

En la Iglesia antigua José no poseyó día especial y hasta el período medieval las tradiciones sobre este asunto fueron divergentes. Los coptos lo celebraron el 20 de julio, mientras que entre los griegos su día fue el cuarto domingo de Adviento, que también fue dedicado a María, David y Jacobo el Justo. Sin embargo, otro día, el 19 de marzo, se dice que fue traído al oeste por un carmelita sirio del siglo cuarto, hallando gradualmente aceptación y siendo finalmente confirmado por Gregorio XV en 1621. Pío IX, en 1870, hizo de esta fiesta una de primera categoría y declaró a José el patrono de toda la Iglesia católica, ordenando León XIII en 1889 una serie de oraciones en el rosario a San José para el mes de octubre.

Órdenes de San José.
Todas las órdenes fundadas en su honor y llamadas por su nombre son de origen moderno. Se pueden mencionar las siguientes órdenes masculinas establecidas bajo su protección como ideal bíblico de obediencia:

(1) Los Sacerdotes Seculares de San José, fundados en Roma en 1620 por Paolo Motta, quedando su regla, parcialmente basada en la del Oratorio de Felipe Neri, confirmada por Inocencio XI en 1684.
(2) Los Crétenistas o misioneros de San José (Josefitas), fundados hacia mediados del siglo XVII por Jacques Crétenet, un cirujano de Lyón. Fueron principalmente predicadores misioneros y se difundieron por muchas diócesis de Francia, pero quedaron trastocados por la Revolución Francesa, aunque posteriormente revivieron como cabezas de institutos educativos en diversos lugares.
(3) Los hermanos de San José fueron fundados en St. Suscien, cerca de Amiens, por el obispo J. P. de Chabons en 1823, imitando una congregación más antigua del siglo XVIII, con la idea de dirigir escuelas primarias, asistir al clero en la catequización, promover el canto y propósitos similares.
(4) Los Josefitas o Hijos de San José, fueron establecidos en Grammont, Bélgica, por el canónigo Van Combrugghe en 1817 para la educación de jóvenes varones de las clases altas. Además de la casa madre en Grammont, tenían casas hijas en Melle, Jouvain, Tillemont y Brunelle, en Bélgica y St. George's College, en Weybridge, Inglaterra; les ayudan las monjas josefitas de Brujas.
(5) Los Hermanos Josefitas de la Santa Cruz fueron fundados en 1821 en la diócesis de Le Mans por el sacerdote Dujarrie. Han poseído casas en Francia, las colonias francesas y Norteamérica, dedicándose primordialmente a la preparación de artesanos, aunque algunos dirigen escuelas secundarias.
(6) Los Hermanos de San José, fundados en Quillins (departamento de Rhône) por el abate Rey en 1835 para la educación de niños abandonados, tenían su centro principal en Citeaux desde 1848 a 1888, pero fueron suprimidos.
La mayoría de las órdenes femeninas de San José son francesas. La más antigua y ampliamente extendida es
(1) La Congregación de San José en Burdeos, fundada en 1638 por Marie Delpech de l'Estang; se extendió rápidamente a otras ciudades del norte y oeste de Francia, formando en La Rochelle en 1672 una nueva rama llamada Religieuses de la Congrégation de Saint Joseph, dite de la Trinité (o, de Jesus, Marie, et Joseph).
(2) Las Hermanas Hospitalarias de San José de La Flèche (en Anjou) fueron fundadas en 1642, mientras que en 1650 el jesuita Medaille fundó
(3) las Hijas de San José en Le Puy. Esas tres órdenes sobrepasaron en 20 años los 9.000 miembros y 1.200 casas en toda Francia. En 1666 se fundó en Clermont, por consejo del canónigo Laborieux,
(4) las monjas de San José del Buen Pastor, para dirigir refugios para mujeres de la calle. Sobrevivió a la Revolución. Hacia 1800 la madre Javouhey fundó
(5) las Hermanas de San José en Cluny, de donde se esparcieron a Senegagambia, Guinea francesa y otras colonias de Francia, menos Argelia y Cochinchina.
(6) Las Hermanas de San José de la Visitación fueron fundadas en Marsella hacia 1840 por Emilie Vialard, quien, en 1834, había establecido una fraternidad similar en Alby para la instrucción de los jóvenes y cuidado de los enfermos. Casas hijas de esas dos hermandades se esparcieron a Argelia y Túnez (desde Alby), así como Jerusalén (desde Marsella).
(7) Una orden norteamericana de las Hermanas de San José fue fundada en Emmitsburg, Maryland, en 1809 por Elizabeth Ann Seton, que en 1850 quedaron unida con las Hermanas Americanas de la Misericordia y en 1868 tenían 91 casas con unas 1.100 hermanas.