Historia

JOSEFO, FLAVIO (37/38-c. 100)

Flavio Josefo nació en el primer año del reinado de Calígula, 37-38, y murió en Roma despúes del año 100.

Josefo ante el emperador Vespasiano, detalle de una miniatura de un manuscrito de Josefo, siglo XIV; en la Biblioteca Estatal Hessiana, Fulda, Alemania
Josefo ante el emperador Vespasiano,
detalle de una miniatura de un manuscrito
de Josefo, siglo XIV;
en la Biblioteca Estatal Hessiana,
Fulda, Alemania
Vida.
Su padre Matías pertenecía a una respetada familia de sacerdotes en Jerusalén. Josefo relata que a la edad de 16 años pasó por las tres "escuelas filosóficas" de los judíos, la de los fariseos, saduceosy esenios y que durante los siguientes tres años vivió con un ermitaño llamado Bano. A la edad de 19 años públicamente se unió a los fariseos (Vita, i-ii). En el año 64 emprendió un viaje a Roma para obtener la liberación de ciertos sacerdotes encarcelados. Apenas había regresado a Tierra Santa cuando estalló la gran insurrección contra los romanos (66). Al comienzo Josefo estaba en contra de la rebelión, pero tras las primeras victorias de los judíos también él se unió, más por la fuerza que por la libre voluntad, siendo incluso comandante en Galilea. Como tal organizó en el invierno de 66-67 las fuerzas militares de Galilea e hizo preparativos para la campaña que comenzó en la primavera de 67. Las actividades estaban centradas en la fortaleza de Jotapata, que fue durante seis semanas valiente e inteligentemente defendida por Josefo contra el ejército imperial. Tras la captura de Jotapata fue hecho prisionero por los romanos, siendo liberado por Vespasiano, quien el año 69 llegó a ser emperador, tras el segundo año de su encarcelamiento. Entonces adoptó el nombre de Flavio Josefo y dedicó el resto de su vida a los intereses de los emperadores Flavios. Acompañó a Vespasiano a Alejandría, regresando en el séquito de Tito a Tierra Santa, estando en el ejército de éste durante el asedio de Jerusalén en el año 70. Tras la captura de Jerusalén Tito lo llevó a Roma, donde parece que se centró en la obra literaria. Vespasiano le otorgó una propiedad en su propia residencia anterior, le hizo ciudadano romano y le concedió un salario anual y una considerable porción de tierra en Judea. Con los siguientes emperadores, Tito (79-81) y Domiciano (81-96), Josefo disfrutó del mismo favor. No se sabe cuánto tiempo vivió y en qué relación permaneció con los emperadores posteriores. Debía estar vivo en el tiempo de Trajano, ya que en su Vita menciona al rey Agripa II ya muerto (100).

Las Guerras de los judíos y las Antigüedades.
Las obras de Josefo fueron compuestas todas en lengua griega, con excepción de su primer borrador de las "Guerras de los judíos" que fue en arameo. Su principal propósito era trasmitir al mundo grecorromano el conocimiento de la historia de su pueblo, a quien defiende y glorifica. La "Historia de las guerras judías", en siete libros, es su obra más antigua y la más cuidadosamente escrita. Los libros primero y segundo proporcionan un bosquejo de la historia judía desde el tiempo de los Macabeos al estallido de la insurrección contra los romanos. El resto de la obra es un detallado relato de la guerra desde el principio en 66 hasta la supresión completa en 73. Fue escrita en el reinado de Vespasiano (69 a 79; comp. Guerras, prefacio, cap, i; Ant., prefacio, cap. i). Fue presentada a Vespasiano, Tito y Agripa II, recibiendo el autor alabanzas por la seguridad de su relato. Las "Antigüedades" es una historia completa del pueblo judío desde los principios de la historia bíblica hasta el estallido de la guerra en el año 66, en 20 libros, según el modelo de la Romaikë archaiologia de Dionisio de Halicarnaso. Fue terminada en el año decimotercero de Domiciano, 93-94. Para el período bíblico (libros 1-11) Josefo depende casi enteramente de la Biblia en la Septuaginta, pero modifica el relato bíblico y lo complementa con leyendas, siguiendo tradiciones en boga. Aquí y allá parece haber empleado también compilaciones helenistas de la historia bíblica, especialmente las de Demetrio y Artapano. Finalmente insertó noticias de escritores griegos e historia profana cuando trató, por ejemplo, con el diluvio, con el hombre primitivo, con la historia fenicia y semejantes. El período post-bíblico de la historia judía lo trata Josefo sin ningún sentido de proporción, según la condición de sus fuentes. Tiene poco que decir sobre el período de Alejandro Magno hasta el tiempo de los Macabeos, rellenando el lapso con un extenso extracto del pseudo-Aristeas sobre el origen de la traducción griega de la Biblia. Para la historia de los Macabeos (175-135 a. C.) tuvo una excelente fuente en 1 Macabeos, que complementó con las obras de Polibio. La historia posterior de los asmoneos parece depender de las obras más generales de Estrabón y Nicolás de Damasco. La fuente principal para la historia de Herodes (libros 15-17) fue Nicolás de Damasco, quien, como íntimo consejero de Herodes, era conocedor de la historia interna de la corte y describió en gran detalle la historia de su tierra. La historia de la muerte de Herodes hasta el estallido de la guerra (libros 18-20) está tratada bastante escasamente. Para las últimas décadas Josefo pudo recoger información oral o de su propia experiencia. Insertó varios decretos del Senado romano, cartas de magistrados romanos, decretos de ciudades de Asia Menor bajo influencia romana y semejantes, la mayoría fechados desde el tiempo de César y Augusto y teniendo alto valor. La autenticidad del pasaje sobre Jesucristo (XVIII, iii. 3) ha sido generalmente abandonada.

Obras restantes.
El título puesto a la autobiografía (Vita) de Josefo induce a error, ya que relata y justifica su actividad en Galilea en el invierno de 66-67. En esta obra Josefo ataca especialmente a Justo de Tiberias, quien, siendo hombre de tendencias conservadoras, se había unido, igual que Josefo, a la insurrección más por la fuerza que por su libre voluntad y había intentado exonerarse a sí mismo de participar en la rebelión, poniendo la responsabilidad sobre Josefo. Este tomó represalias en su Vita al presentar a Justo como el principal agitador y auténtico amigo de los romanos. La obra fue escrita tras la muerte de Agripa II, por lo tanto después del año 100. El Contra Apionem presenta una apología sistemática bien escrita del judaísmo en réplica a varios ataques, especialmente en el mundo literario. El título usual Contra Apionem es equívoco, ya que solo una parte de la obra se ocupa de la polémica contra Apión. Porfirio (De abstinentia, iv. 11) la cita bajo el título Pros tous Hellēnas, los más antiguos Padres de la Iglesia bajo el título Peri tēs ton Joudaiōn archaiotētos. Jerónimo fue el primero en usar el título Contra Apionem. Ya que Josefo cita en esta obra las "Antigüedades" debió haberse sido escrita después del año 93. Que el libro cuarto de Macabeos fue equivocadamente atribuido por los Padres a Josefo se reconoce ahora universalmente. Similarmente la obra discutida por Focio, Bibliotheca, cod. 48, bajo el título Peri tou pantos o Peri tēs tou pantos ousias o Peri tēs tou pantos ousias, es de origen cristiano y es mencionada por el autor del Philosophumena como propia. El autor de ambas es muy probablemente Hipólito, entre cuyas obras hay mencionada una titulada Peri tou pantos. Una obra proyectada por Josefo sobre teología parece que nunca fue escrita.

Ediciones.
La primera edición del texto griego de las obras de Josefo fue publicada por Frobenio y Episcopius (Basilea, 1544). Fue seguida por las ediciones de Ginebra de 1611 y 1634 y por la edición de Ittig (Leipzig, 1691). Un texto de las obras completas, revisado según los manuscritos, lo proporcionó Hudson (2 volúmenes, Oxford, 1720). Luego vinieron las obras de Havercamp (2 volúmenes, Ámsterdam, Leiden, Utrecht, 1720), de Oberthur (3 volúmenes, Leipzig, 1782-1785) y de Richter (6 volúmenes, Leipzig, 1826-27). Sobre la base del material de Havercarnp el texto fue revisado por Dindorf 2 volúmenes, París, 1845-47). A ésta le siguió la edición de bolsillo de Bekker (6 volúmenes, Leipzig, 1855-56). Casiodoro parece ser el autor de la traducción latina de las "Antigüedades" y del Contra Apionem. La primera edición latina impresa de Josefo la publicó Johann Schüssler en Augsburgo, 1170. Desde entonces hasta la aparición de la primera edición en griego ha sido impresa frecuentemente y las ediciones posteriores fueron frecuentemente corregidas según el griego. Una edición crítica de la versión latina, apoyándose en un uso completo de las fuentes, fue comenzada por Boysen como el volumen xxxvii. de la CSEL de Viena (Viena, 1898). Con la traducción latina del Bellum Judaicum no ha de confundirse una condensación latina que es conocida con el nombre de Egesipo o Hegesipo. El nombre Egesipo es sólo una corrupción de Josippus, una forma latina de Josefo. La obra tiene algunas adiciones originales, fechadas desde la segunda mitad del siglo cuarto y ha sido dudosamente atribuida a Ambrosio. La primera edición apareció en París, 1510; un texto crítico revisado apareció bajo el título Hegesippus qui dicitur sive Egesippus de bello Judaico ope codicis Casellani recognitus, ed. Weber, opus morte Weberi interruptum absolvit Caesar (Marburgo, 1864). Bajo el nombre Josippon o Joseph, hijo de Gorion, existe una historia del pueblo judío hasta la destrucción de Jerusalén, en la forma de un compendio escrito en hebreo, que está en lo principal extraído de Josefo, pero en muchos aspectos difiere ampliamente de él. Apareció una edición con una traducción latina por J. F. Breithaupt (Gotha, 1707, 1710). Desde el siglo XVI las obras de Josefo han sido traducidas a casi todas las lenguas europeas modernas.