Historia
JOVIANO, FLAVIO CLAUDIO (c. 331-364)
Flavio Claudio Joviano nació en Singidunum (actual Belgrado) hacia el año 331 y murió en Dadastna, Bitinia, en la noche del 16 al 17 de febrero de 364. Tomó parte en la campaña contra los persas como oficial de las tropas de palacio, siendo elegido apresuradamente emperador por el ejército, ante los ojos del enemigo, el 27 de junio de 363, tras la muerte de Juliano. El hecho de que Joviano fuera cristiano y de que combatió la apostasía de Juliano no parece que tuviera peso en su elección. El recién elegido emperador, ante la situación política y militar del momento, fue inducido a concluir una paz bochornosa con los persas, dejando las fronteras orientales del imperio, incluyendo la importante ciudad de Nisibis. A su regreso a Antioquía, Joviano declaró públicamente su postura ante las controversias en la Iglesia. Se pudo del lado del partido niceno y de Atanasio, a quien exhortó en una apelación escrita a que volviera a su sede de Alejandría, pidiéndole le tuviera presente en sus oraciones. Mandó a Atanasio, quien le visitó en Antioquía, que emitiera un nuevo credo ortodoxo, por lo que su autoridad ciertamente influyó en las controversias sobre Cristo, aunque él quiso mantenerse distante de ellas oficialmente. Su propósito fue restaurar las cosas al estado anterior al reinado de Juliano, reponiendo en los estandartes del ejército y en las monedas el monograma de Cristo, llamando a los obispos del exilio, renovando los privilegios de la Iglesia y el clero, viudas y vírgenes y restaurando las donaciones de maíz. Impuso la pena de muerte a cualquiera que se casara con una virgen o una viuda que hubieran hecho voto, incluso con el consentimiento de la mujer, prohibiendo la herencia a los hijos de tal unión. No obstante, mostró gran tolerancia hacia los paganos.