Historia

JUAN X († 928)

Juan X fue papa entre los años 914 y 928, muriendo en Roma en junio de ese último año. Se dice que nació en Toffignano en Romaña, habiendo sido primero diácono en Bolonia y luego haber sido elevado al obispado de esa sede, que inmediatamente cambió, en forma no canónica, por la de Rávena, de donde fue llamado, otra vez contra la ley canónica, por los poderosos de Roma, especialmente Teodora, para que ocupara el papado hacia marzo de 914. Desplegó algo de celo y capacidad en asuntos eclesiásticos, manteniendo estrechas relaciones con Alemania y Francia, enviando instrucciones al arzobispo de Reims en cuanto al trato hacia los nuevos convertidos normandos. Pero su importancia radica como jefe político y militar, logrando unir a los príncipes italianos y al emperador oriental contra los musulmanes y obteniendo personalmente una brillante victoria sobre ellos en el bajo Garigliano en agosto de 916. Sin embargo, la liga fue pronto víctima del espíritu de rivalidad, siendo el emperador Berengario asesinado en Rávena en 924 y teniendo Juan en Roma una poderosa enemiga en la persona de la intrigante Marozia. En junio de 928 su hermano Pedro, prefecto de la ciudad, fue asesinado y Juan encarcelado, muriendo enseguida.