La papisa Juana fue una supuesta mujer papa que se convirtió en la figura central de una leyenda que procede de mediados del siglo XIII.
Ilustración de la papisa Juana en una carta del tarotEl relato aparece por vez primera en la crónica de Jean de Mailly, de donde fue tomado por su hermano dominicoEsteban de Borbone († 1201), fechando ambos a la papisa Juana hacia 1100. Sin embargo, la leyenda fue diseminada principalmente por la crónica de Martín Polono († 1278). Según él, Juana nació en Maguncia o en Inglaterra, disfrazándose como hombre para estudiar en Atenas y creando gran admiración por su saber en Roma, siendo elegida finalmente papa en el año 855 y gobernando dos años y medio bajo el nombre de Juan Angélico. Murió al dar a luz en la calle durante una procesión pública, siendo enterrada en el mismo sitio donde murió. En el siglo XV la leyenda de la papisa Juana fue tomada como hecho, siendo uno de los argumentos en las controversias sobre la justificación y extensión del poder papal, adjudicándosele credibilidad adicional a la historia por su circulación entre los historiadores católicos. La leyenda es ahora valorada como una tradición romana sobre una antigua estatua que desapareció y que parece representaba un sacerdote de Mitra y un niño. Esta figura del sacerdote popularmente se suponía que era una mujer y la ininteligible inscripción fue interpretada como si fuera el epitafio de la mujer papa. El nombre Juana se debe obviamente a los numerosos papas de nombre Juan, algunos de los cuales tuvieron una reputación mediocre. La doble fecha de 855 y 1100 se originó en un intento de llenar una supuesta laguna en la lista de papas de esos tiempos.