Historia
JUSTINO EL GNÓSTICO
Justino fue un escritor gnóstico refutado por Hipólito (Haer., v. 18-22, x. 11). Según su idea hay tres principios en el universo, dos masculinos, el Bien y el Padre de todas las cosas, también llamado Elohim, y uno femenino, llamado Edén e Israel, quien tuvo forma de serpiente de cintura para abajo. De las relaciones de Elohim y Edén surgieron doce ángeles paternos y doce maternos, por cuya mediación los hombres fueron formados de las partes nobles de Edén y de las innobles los animales. A los hombres se les proporcionó un alma mediante Edén y un espíritu por Elohim. Edén fue abandonada por Elohim, quien fue llevado a la diestra del Bien. Edén entonces llenó el mundo de pecado y mal, luchando contra Elohim con los ángeles maternos de su lado. Elohim envió a Baruc, el tercer ángel paterno para ayudar al espíritu del hombre que había sido vencido por Naas, 'la serpiente', el tercer ángel materno. Baruc encontró a Hércules quien realizó sus doce trabajos contra Edén, siendo vencido al final por ella a través de Omphale. Finalmente Baruc halló a Jesús, quien resistió a la serpiente por medio de su crucifixión, volviendo su espíritu a Elohim, pero su cuerpo y alma a Edén. El iniciado, que guarda fielmente el juramento de Elohim para obedecer los misterios y no se vuelve del Bien a la criatura, entra en el Bien y bebe del agua de la vida.