Historia
KINGSLEY, CHARLES (1819-1875)

La salud de su esposa le obligó a pasar el invierno y la primavera en Torquay y Bideford, lo que le dio oportunidad para sus estudios de historia natural, en el primer lugar, que sirvieron de fundamento para Glaucus (1855) y en el segundo para su gran novela histórica Westward Ho! (1855). En Bideford formó una atractiva clase para jóvenes, en el mismo espíritu con el que había enseñado durante un año sobre literatura inglesa en Queen's College en 1848. La impopularidad y prejuicios contra Kingsley estaban decayendo. En 1859 fue nombrado uno de los capellanes de la reina y al año siguiente recibió el profesorado de historia moderna en Cambridge. Sin embargo, el desempeño de este oficio, que terminó con su retiro en 1869, no puede calificarse de éxito, pues su mente era demasiado versátil y superficial como para ser un historiador confiable. En 1864 quedó envuelto en una controversia con John Henry Newman, al acusar al clero católico de buscar la verdad en apariencia para su propia causa. Newman replicó, y a la contestación de Kingsley con su tratado What, then, does Dr. Newman mean?, su antagonista le contestó con su famosa Apologia pro vita sua (1864). Hacia ese tiempo escribió Water Babies (1863) y unos años después su novela histórica Hereward the Wake (1866), aunque su salud ya estaba comenzando a fallar, viéndose obligado en 1864 a hacer una viaje a Francia y al año siguiente a tomar un descanso de tres meses en la costa de Norfolk. Tras dimitir de su profesorado en Cambridge fue prominente durante un tiempo en la Educational League, actuando también como presidente de la sección para la educación en el Social Science Congress en Bristol en octubre de 1869. En ese mismo año hizo una visita al Caribe, incorporando el resultado de sus observaciones en At Last (1870). Fijó su residencia en Chester, donde fue designado canónigo y fundó una clase de botánica, incrementándose su interés en la ciencia, de manera que contempló el darwinismo en armonía con la teología. Se quedó en Chester sólo tres años, pues en 1873 fue nombrado canónigo de Westminster. Su débil salud le obligó a buscar un cambio de aires, haciendo en 1874 una gira por América, si bien regresó a Inglaterra con poco beneficio de este viaje, muriendo en una visita a su antigua parroquia.
Charles Kingsley fue un sincero y competente abogado de lo que sería llamado jocosamente 'cristianismo muscular' y su entusiasmo por la obra práctica entre los pobres, al igual que su interés en la ciencia, especialmente en sus aspectos populares, fueron auténticos. A duras penas puede ser considerado un teólogo, aunque durante toda su vida fue un firme adherente de la facción liberal, oponiéndose al movimiento tractariano, lo que hizo que Pusey y sus colegas en la Alta Iglesia protestaran con éxito contra la concesión por Oxford de un título. La inscripción en su tumba en el patio en Eversley muestra de manera evidente el afecto de sus parroquianos: Amavimus, amamus, amabimus (Le hemos amado, le amamos y le amaremos). Sus principales obras teológicas fueron Twenty-five Village Sermons (Londres, 1849); Sermons on National Subjects (2 volúmenes, 1852-54); Sermons for the Times (1855); The Good News of God (1859); Town and Country Sermons (1861); Sermons on the Pentateuch (1863); David (cuatro sermones de Navidad, 1867); The Water of Life and Other Sermons (1867); Discipline and other Sermons (1868); Westminster Sermons (1874) y el póstumo All Saints' Day and Other Sermons (1878).