Thomas (Naogeorgus) Kirchmeyer nació en Hubelschmeiss cerca de Straubing hacia 1508 y murió probablemente en Wiesloch el 24 de diciembre de 1563. Fue educado en Tubinga, aunque su nombre no aparece en las listas de la
universidad y recibió una excelente preparación en humanidades, consiguiendo el grado de maestría. Abrazó con celo apasionado la causa de la
Reforma, pero al mismo tiempo mantuvo firmemente sus creencias personales contra la autoridad de los grandes teólogos
protestantes. Primero aparece como pastor de Sulza, en la región de Saxe-Weimar, en 1535. En 1537 es descrito por
Nicholas Medler de Naumburg como un hombre reflexivo, que no dudó en expresar su diferencia respecto a las autoridades en Wittenberg y por tanto "propenso a todas las herejías y sediciones." En 1541 era pastor en Kahla. Sin embargo, antes de esto había escrito su trilogía de dramas contra la
Iglesia católica, sobre las que se funda su fama:
Pammachius (Wittenberg, 1538),
Mercator (1540) e
Incendia (1541). En Kahla los teólogos de Wittenberg se negaron a publicar su comentario a la primera carta de Juan, porque enseñaba que los elegidos, incluso cuando pecan contra su propia
conciencia, permanecen en estado de
gracia y en posesión del Espíritu Santo.
Melanchthon le procuró apartar de esta opinión y en 1544
Lutero, Melanchthon y
Bugenhagen justificaron la condenación de su obra en un comunicado al elector, ante quien Kirchmeyer tenía gran favor. Acompañó a la corte a la
dieta de Spira en 1544 y el mismo año publicó el libro prohibido con una dedicatoria a Juan Ernesto de Sajonia. Los seguidores de Lutero a partir de entonces estimaron a Kirchmeyer como un enemigo y tras la
muerte del gran reformador surgieron nuevas controversias sobre su
ortodoxia. Además del cargo ya señalado contra él, fue acusado de predicar la concepción
zwingliana de la
Cena. Acusado por
Kaspar Aquila de Saalfeld fue juzgado ante el
consistorio de Weimar bajo la presidencia del duque Juan Guillermo y absuelto del cargo, pero al ordenársele que explicara algunos puntos a su
congregación dejó Kahla y pasó muchos años deambulando por Suiza y Alemania meridional.
Los dramas de Kirchmeyer contienen poca acción y tratan con personificaciones en lugar de personas reales, según la moda de los antiguos moralistas, aunque están marcados por un espíritu de enconada crítica hacia las enseñanzas y prácticas católicas, que naturalmente le hicieron popular en círculos protestantes. Además de las tres piezas ya mencionadas escribió también tres dramas bíblicos, Hamanus (1543), Hieremias (1551) y Judas Iscariotes (1553), traducidos todos al alemán. De sus obras polémicas la más celebrada es Regnum patristicum (¿Basilea? 1553), una denuncia sin reparos en verso de la Iglesia católica. Obras menores son Agriculturæ sacræ libri V (1550) y Satyrarum libri quinque (1555). Fue también autor de muchas traducciones del griego al latín, incluyendo a Sófocles, Isócrates, Epicteto, Dión Crisóstomo, Plutarco y Sinesio. En 1551 publicó un resumen de derecho canónico que obtuvo gran popularidad, debido a su tratamiento imparcial de muchos asuntos controvertidos, aunque extrañamente esta obra dio paso a Regnum papisticum. Su espíritu independiente halla expresión repetida en sus versos latinos, en los que no duda en cantar las alabanzas de hombres de la antigua fe, entre ellos Erasmo, a quien concede mucho mérito como pionero de la Reforma.