Historia
KLIEFOTH, THEODOR FRIEDRICH DETHLOF (1810-1895)

Fue educado en el instituto de Schwerin y en las universidades de Berlín y Rostock. En 1833 fue nombrado instructor del duque Guillermo de Mecklenburg y en 1837 acompañó al gran duque Frederick Francis como tutor a Dresden. Fue pastor en Ludwigslust en 1840 y superintendente de Schwerin en 1844. Desde 1835 había sido el motor en los asuntos eclesiásticos y teológicos de su Estado. Con la abolición de la antigua constitución de los Estados en 1848 y la organización de un gobierno parlamentario, el gobierno de la Iglesia por el Estado se había convertido en imposible. De este modo se creó en 1850 un tribunal eclesiástico superior con Kliefoth como principal consejero eclesiástico. En 1886 fue su presidente. Durante las décadas 1850-70 estuvo activamente ocupado en reformas eclesiásticas. Estando convencido de que la prosperidad de la Iglesia depende principalmente de la eficacia de las administradores de los medios de gracia, intentó imbuir al clero con el espíritu y las doctrinas de la Iglesia luterana. Para este fin se reorganizó la facultad de Rostock con profesores de tendencia luterana estricta, restaurándose la institución de las inspecciones eclesiásticas por los superintendentes, siendo abolidos los abusos en el servicio eclesiástico y en la administración y erradicándose el espíritu racionalista del púlpito. Se elaboraron nuevos formularios de liturgia en base a las antiguas ordenanzas eclesiásticas, quedando incorporados los viejos tesoros de la música luterana en un nuevo libro de melodías.
Sus ideas de la Iglesia y la política eclesiástica.
Kliefoth estableció su idea de la Iglesia y la política eclesiástica en su Acht Bucher von der Kirche (volumen i, Schwerin, 1854). Los primeros cuatro libros tratan del reino de Dios fundamento de la Iglesia, de los medios de gracia, de la congregación y su servicio y de la Iglesia y su orden y gobierno. Los últimos cuatro libros, que iban a tratar sobre el desarrollo y terminación de la Iglesia nunca aparecieron. La peculiar noción de Kliefoth se debió principalmente a su ocupación con los antiguos órdenes eclesiásticos luteranos. Con gran energía subraya el fundamento divino de la Iglesia a través de los actos de salvación del trino Dios; su fundamento divino en los medios de gracia, que median y conceden los continuos efectos de Cristo y su Espíritu, la institución divina del oficio de los medios de gracia y la necesidad de la organización e incorporación de la Iglesia en el orden y gobierno eclesiástico. La Iglesia es para él la congregación empírica de los llamados y no meramente la congregación de los verdaderos creyentes, siendo el luteranismo no meramente una doctrina o tendencia dogmática, sino un cuerpo eclesial distintivo cuyo desarrollo peculiar histórico ha de ser perpetuado. Se opuso al territorialismo del Estado omnipotente, que negaba la independencia de la Iglesia, al colegialismo del moderno gobierno representativo eclesiástico, que se originó en la Iglesia reformada y que a él le parecía amenazar el privilegio y autoridad del oficio de los medios de gracia y al unionismo, que amenazaba absorber a la Iglesia luterana como tal, o al menos su confesión y a la amalgama de Iglesia y política, con su tendencia hacia el establecimiento de una Iglesia evangélica nacional alemana. Por otro lado, procuró la restauración de las iglesias estatales luteranas y el fortalecimiento del luteranismo mediante una unión más estrecha. En este sentido representó al gobierno de la iglesia de Mecklenburg en la conferencia de Eisenach tras 1852; en 1868 fundó con otros el Allgemeine evangelischlutherische Konferenz.
