Historia

KNAPP, ALBERT (1798-1861)

Albert Knapp nació en Tubinga el 25 de julio de 1798 y murió en Stuttgart el 18 de junio de 1861.

Albert Knapp
Albert Knapp
Era hijo de un miembro del tribunal superior en Tubinga y su infancia la pasó en una atmósfera poética e inspiradora en la Selva Negra. Entró al seminario de Maulbronn en 1814 y desde 1816 a 1820 estudió en el seminario teológico evangélico en Tubinga, donde absorbió más poesía que teología y encontró las diabluras de la vida estudiantil más para su gusto que el sobrenaturalismo de su tiempo. En 1820 fue enviado a Feuerbach como vicario y posteriormente a Gaisberg, ambas poblaciones cercanas a Stuttgart. En Gaisberg conoció a Ludwig Hofacker y bajo su influencia la vida de Knapp se hizo más seria y sus convicciones más evangélicas. En 1825 fue designado diácono en Sulz sobre el Neckar y en 1831 en Kirchheim, por solicitud especial de la duquesa Enriqueta de Württenmberg. En 1836 era diácono en Hospitalkirche en Stuttgart, luego archidiácono en Stiftskirche y en 1845 pastor de St. Leonardskirche. Declinó el cargo de deán rural y no fue activo en las asociaciones cristianas y caritativas de la ciudad, prefiriendo limitarse a los deberes parroquiales, por los que hizo muchos amigos y se ganó el amor de su congregación.

El carácter de Knapp era eminentemente amplio, fuerte y natural, siendo su lema Homo sum, nil humani a me alienum puto. Su mente estaba abierta a todo lo noble y sublime en el arte y la naturaleza. Pero esta susceptibilidad la mantuvo dentro de los límites de una ortodoxia espiritual, por lo que atacó toda filosofía y teología que intentaba sacudir o minar los fundamentos de la verdad cristiana, que era para él también lo absolutamente bello. Era enemigo de todos los extremos, tanto de las tendencias negativas de los teólogos como de las parcialidades de las sectas. Su punto de partida era el de un cristianismo puramente evangélico y un confesionalismo moderado. No fue tan poderoso predicador como Ludwig Hofacker, pero sus sermones se distinguen por una variada riqueza y profundidad de pensamiento, expresada en lenguaje vigoroso. Sus alocuciones a sus colegas predicadores en las conferencias ministeriales no fueron menos destacadas.

Albert Knapp
Albert Knapp
Knapp fue un original poeta y escritor de himnos y su fama descansa sobre su don para la poesía espiritual. Sus colecciones de poemas, Christliche Gedichte (2 volúmenes, Basilea, 1829); Neuere Vedichte (2 volúmenes, 1834); Christenlieder (Stuttgart, 1841), una colección de himnos incluyendo 48 originales; Neueste Folge (1843); Auswahl (1854, 1868) y Herbstbluten (1859) revelan su fertilidad, aunque a algunos de ellos les falta acabado final. La naturaleza y sus glorias le proporcionan inagotable material e inspiración, pero también trata hechos de la historia y personalidades poderosas. En Christoterpe, un almanaque y anuario cristiano, que editó desde 1833 a 1853, celebra a poetas como Goethe y Schiller, soldados como Napoleón, músicos como Bach, Händel, Mozart y Beethoven, héroes alemanes como los Hohenstauffens, la antigüedad clásica y la historia moderna. Procuró unir en sus poemas "la naturaleza transitoria y la fugaz vida del hombre y elevar sobre ambas la Palabra de Dios y su eterna juventud." Ya en su juventud concibió la idea de ofrecer al público cristiano un Evangelischer Liederschatz für Kirche und Haus. De más de 80.000 himnos seleccionó 3.590 y los publicó en Stuttgart en 1837. Consideró algunos cambios del texto necesarios, especialmente la eliminación de expresiones duras y faltas gramaticales, pero fue más allá y se tomó la libertad de "poner expresiones superficiales y débiles en un lenguaje bíblico más vigoroso y rellenar aparentes huecos con nuevas estrofas y con la reproducción libre y completa de cánticos." En algunos casos lo logró brillantemente, pero en el conjunto tuvo que confesar en la segunda edición (1850) que había sido guiado demasiado frecuentemente por sus sentimientos subjetivos. Incluso esta edición revisada no reprodujo apropiadamente el original, al estar todavía guiado por el principio de que los antiguos himnos debían adaptarse al gusto moderno. Se puede decir lo mismo de la tercera edición (1865). La obra recibió una dura crítica de G. C. H. Stip en su Hymnologische Reiserbrife (Berlín, 1852) y de Philipp Wackernagel en Kirchentag en Bremen el mismo año. Una colección de las obras en prosa de Knapp apareció bajo el título Gesammelte prosaische Schriften (2 partes, Stuttgart, 1875). Consiste principalmente de biografías de hombres como Ludwig Hofacker, Dann, Flatt, Eberhard Worner, Hedinger, Zinzendorf y otros. Aquí el poeta percibió muchos aspectos de carácter y motivos de vida que se habrían perdido para el ojo ordinario.