Historia
KNOPKEN, ANDREAS (c. 1493-1539)

and die Römer de Andreas Knopken
Incluso antes de su llegada, las obras de Lutero eran ávidamente leídas en Livonia, lo que ayudó a Knopken, que traía una carta de Melanchthon, a implantar su propaganda. El número de sus adherentes se incrementaba continuamente y para confirmarlos en la fe les dio clases sobre la carta a los Romanos (Wittenberg, 1524), subrayando la presentación de las doctrinas evangélicas y especialmente el cardinal dogma de la justificación, en la misma posición que la de los escritos de Lutero y Melanchthon, entre 1519 y 1521. Igualmente polemizó duramente contra la Iglesia católica. Para detener esta difusión protestante, Jasper Linde, arzobispo de Riga, exhortó al gran maestre Plettenberg a tomar medidas represivas contra los evangélicos, pero la solicitud fue rechazada, aconsejando el gran maestre una disputación pública. El debate tuvo lugar en el coro de San Pedro el 19 de junio de 1522, siendo juzgado como una victoria de Knopken. Bajo tales circunstancias era fácil para las autoridades declarar su lealtad a la Reforma y tras una carta dirigida al arzobispo con una solicitud de cambio en la Iglesia y la designación de profesores evangélicos que demostró ser fútil, el consejo municipal, ayudado por las dos corporaciones, eligió a Knopken archidiácono de San Pedro, donde pronunció su sermón inaugural el 23 de octubre de 1522. La protección de las autoridades le permitió oficiar sin ser molestado, recibiendo pronto la ayuda de su amigo personal Joachim Moller y de Silvestre Tegetmeier. Los discursos de este último provocaron graves excesos por parte de los protestantes, que aunque fueron detenidos durante un tiempo, estallaron de nuevo en 1524. En ese tiempo Tegetmeier no tuvo responsabilidad directa, pues poco después de la primera conmoción había cambado su línea, ganándose la confianza de las autoridades y siendo invitado a ser pastor de San Jacobo, cargo del que tomó posesión el primer domingo de Adviento de 1522. El número de predicadores evangélicos en Riga crecía, mientras que los esfuerzos del arzobispo para inducir al gobierno alemán a suprimir el movimiento no tenían éxito, sirviendo sólo para sublevar a los ciudadanos de Riga a mayor hostilidad. Rechazaron lealtad al sucesor de Linde, Johann Blankenfeld, y el gran maestre se vio obligado, según el acuerdo con los luteranos, a darles su protección. El arzobispo quedó bajo sospecha de coquetear con los rusos y fue arrestado por el gran maestre, aunque obtuvo su libertad por una ostensible sumisión, apresurándose a ir a Livonia a quejarse ante el emperador. Murió en el camino y su sucesor, Thomas Schoning, queriendo recuperar sus derechos y posesiones arzobispales, otorgó a los luteranos sus privilegios y libertad.
En 1530 Knopken y Johann Briessmann, que había sido llamado desde Königsberg tres años antes, prepararon un orden eclesiástico para Riga, basado principalmente en los artículos de Königsberg de 1525 y siguiendo de cerca la Formula missae de Lutero. Tras la separación de la comunidad del control de la Iglesia católica, el consejo se hizo cargo de la administración de los asuntos eclesiásticos, eligiendo y llamando a los pastores en cooperación con las corporaciones y proveyendo para el sostenimiento del clero, las iglesias y las escuelas. Los miembros del consejo, con el alcalde como superintendente, formaron un pequeño consistorio para la administración de los asuntos externos después de 1532, pero el control interno permaneció en manos del clero principal. Las congregaciones estaban representadas por sus ancianos en la elección de pastores y en la administración de los fondos para las iglesias y los pobres. Hacia el tiempo de la muerte de Knopken, la Reforma se había implantado en Riga y en 1554 la predicación evangélica era oficialmente proclamada con libertad en toda Livonia.