Historia

KRAPF, JOHANN LUDWIG (1810-1881)

Johann Ludwig Krapf, misionero luterano alemán, nació en Derendigen, cerca de Tubinga, el 11 de enero de 1810 y murió en Kornthal el 26 de noviembre de 1881.

Johann Ludwig Krapf
Johann Ludwig Krapf
Tras asistir a la escuela en Tubinga, Krapf ingresó en el Instituto Misionero de Basilea para ser misionero, pero lo abandonó decepcionado en 1829 y estudió teología en Tubinga. Poco después de graduarse, en 1834, se unió a la Church Missionary Society y, a petición de ésta, fue de nuevo a Basilea. En 1837, después de recibir una instrucción exhaustiva en lengua y geografía, fue enviado a Abisinia. Como los intentos misioneros fracasaron debido a los rápidos cambios en las condiciones políticas, a la hostilidad católica y a la enfermedad, dirigió su atención a África Oriental, que colindaba con el sur. En 1844 se estableció en Mombasa, territorio musulmán, donde se ocupó de tareas misioneras, estudiando las lenguas, compilando diccionarios y traduciendo la Biblia. Krapf, que tenía mucho talento para los idiomas, aprendió la lengua swahili y escribió su primer diccionario y gramática. Durante los viajes misioneros al interior del país, su ayudante Johann Rebmann († 1876) fue el primer europeo en ver el Kilimanjaro en 1848. Aproximadamente un año después, Krapf fue el segundo en verlo, y un poco más tarde descubrió Kenia, siendo la prueba de que había montañas nevadas en el África ecuatorial. Los relatos de los nativos habían sido rechazados hasta entonces por los geógrafos por considerarlos inverosímiles. En su viaje a Europa en 1850, Krapf pudo informar sobre ello a Alexander von Humboldt, Carl Ritter y otros.

En 1851-55, 1860-61 y 1867 Krapf permaneció de nuevo en África Oriental, pasando los tiempos intermedios en Korntal con estudios de idiomas, pero sin poder ahora llevar a cabo su plan de una 'cadena misionera' de pastores nativos, tampoco con el apoyo de Rebmann y Johannes Ehrhardt. En concreto, planeaba establecer una cadena de estaciones como andamiaje de la misión de norte a sur y de este a oeste, a ser posible de la costa este a la oeste. Si bien su éxito como misionero fue pequeño, el de explorador y lingüista fue grande. Aprendió y registró muchas cosas de los nativos, que sus contemporáneos rechazaron como fábulas, pero que resultaron ser correctas muchos años después, como por ejemplo la información sobre el gran lago centroafricano (lago Victoria). Pero con todo esto Krapf no se veía a sí mismo como explorador, sino siempre como misionero.

Escribió: Reisen in Ost-Afrika ausgeführt in d. J. 1837–55, 2 volúmenes, 1858 (con mapas de Rebmann); Vocabulary of the Galla Language, 1842; Outline of the Elements of the Kisuaheli Language, 1850; Vocabulary of six East African Languages, 1850; A Dict. of the Suahili Language, 1882, nueva edición ampliada bajo el título Swahili-English Dict. ed. por H. K. Bims, 1925.


Bibliografía:
Hans Jürgen Rieckenberg, Deutsche Biographie; W. Germann, Ziegenbalg und Plütschau.