Historia

KUEBEL, ROBERT (1838-1894)

Robert Kuebel nació en Kirchheim-unter-Teck el 12 de febrero de 1838 y murió en Tubinga el 4 de diciembre de 1894.

Robert Kuebel
Robert Kuebel
Estudió teología en Tubinga, 1856-60, y, al terminar sus estudios, se hizo instructor de hebreo en el seminario de Blaubeuren. En 1867 era diácono en Balingen, en 1870 profesor y director en el seminario de predicadores en Herborn y en 1874 pastor de la ciudad, instructor religioso e inspector de escuela en Ellwangen. En 1879 sucedió a J. T. Beck como profesor de dogmática y ética cristiana en Tubinga. Su posición teológica fue esencialmente la de Beck. De hecho, fue el último representante académico de ese realismo bíblico peculiarmente suabo que fue fundado por Bengel y revisado por Beck.

En el núcleo de la teología de Kuebel está el concepto del reino de Dios, que existe en el cielo y ha sido revelado al hombre a través de la aparición de Cristo. Cristo pertenece esencialmente al otro mundo y nos trae el estado de justificación. Pone gran énfasis en la autoridad de la Escritura, aunque su infalibilidad se restringe a lo que Cristo y los apóstoles establecieron por autoridad de su enseñanza. La regeneración no se realiza sin la fe de la persona que es bautizada. El bautismo de los niños produce una disposición cristiana, pero no una regeneración. El principal objetivo del cristiano es prepararse para el reino de Dios; pero ya que Dios es también Señor de la tierra, el cumplimiento fiel de nuestro llamamiento terrenal sirve como preparación para el destino eterno. La virtud cristiana es la similitud a Cristo. Kuebel distingue claramente entre el estado secular y el reino de Dios. La vida del pueblo no puede ser cristianizada ni a través de un Estado cristiano ni a través de una Iglesia del pueblo (Volkskirche). La prueba de la verdadera Iglesia es su membresía de creyentes auténticos. La mayoría de los miembros de la Iglesia son catecúmenos que se quedan en el vestíbulo de la auténtica Iglesia. Reprocha a la Iglesia moderna que contienda por ser un poder mundano, en contraste con el espíritu de renuncia del mundo del cristianismo en tiempos anteriores. El cristianismo moderno predica la reconciliación del cristianismo y la cultura, mientras que la idea moderna del mundo es irreconciliable con la idea bíblica. En el espíritu de evangelización y en la manía por formar asociaciones religiosas contempla una infracción de la vida familiar. Sostiene que el espíritu mundano del cristianismo moderno debe más pronto o más tarde dispersar a la Iglesia y producir una unión más compacta de los auténticos creyentes. La esperanza de un milenio, en el sentido de un reino material de Cristo, ha de ser rechazada; es el deber del cristiano en este mundo permanecer fiel al Señor en paciencia y esperar el futuro, pues el cristianismo nunca puede producir el cielo en la tierra. Sus principales obras son Bibelkunde (2 partes, Stuttgart, 1870); Das christliche Lehrsystem, nach der heiligen Schrift dargestellt (1874); Katechetik (Barmen, 1877); Ueber den Untertschied der positiven und der liberalen Richtung in der modernen Theologie (Nördlingen, 1881); Christliche Bedenken über modern-christliches Wesen von einem Sorgrollen (1888); Exegetisch-homilletisches Handbuch zum Evangelium des Matthaus (2 partes, 1889) y la póstuma Christliche Ethik (1896). También escribió comentarios sobre Gálatas, Filipenses, las epístolas pastorales y Santiago para Bibelwerk (2 volúmenes, Bielefeld, 1876-1880) de Grau y comentarios sobre las epístolas pastorales, Hebreos y Apocalipsis para Kurzgefasster Kommentar de Strack y Zöckler (9 volúmenes, Nördlingen, 1880-94).