Historia
KUENEN, ABRAHAM (1828-1891)

Kuenen fue uno de los fundadores y editores del Theologische Tijdschrift, fue presidente del Teyler Stichting, secretario del Haagsche Genootschap tot Verdediging van den Christelijken Grodsdienst y presidente del Koninklijke Akartemie van Wetenschappen en Ámsterdam. En la batalla entre el movimiento liberal y el ortodoxo fue dirigente de la escuela moderna. En su De religione Christiana per continuas theologiæ commutationes sibi constanti et incolumi combatió la ortodoxia que demandaba la creencia en la negación de la ley natural. Por otro lado, a veces predicó la moderación a los más ardientes defensores del liberalismo. Trabajador desde su juventud, Kuenen estuvo dotado con una portentosa memoria, por lo que el volumen, variedad y exactitud de su saber eran asombrosos. No fue un descubridor de la verdad, sino un erudito de gran peso, un crítico de primer rango, cuya importancia se puede explicar por la combinación de un carácter puro con una inteligencia elevada. Su personalidad se reveló tanto en su gran modestia como en su firme devoción al deber, que le impulsó a aceptar tanto de oponentes como de simpatizantes lo que reconoció como verdadero. En sus escritos procuró presentar simplemente los hechos según él creía que los había encontrado, mientras que dejaba a sus lectores que extrajeran las conclusiones.
La producción más notoria de Kuenen es Historisch-Kritisch Onderzock naar het onstaand en de verzameling van de Boeken des Ouden Verbonds (3 volúmenes, Leiden, 1861-65), un exhaustivo estudio de las fuentes para la historia de la religión y pueblo de Israel preservada en el Antiguo Testamento. En la misma adopta la hipótesis de Graf de que el código sacerdotal es de fecha posterior a los otros documentos del Pentateuco y lo defiende e ilustra con una riqueza de saber y tranquila moderación y con gran sobriedad de juicio. También contribuyó mucho a valorar el conocimiento de la estructura de la poesía hebrea. De menos valor es la otra obra principal de Kuenen, De Godsdienst tot den ondergang van den Joodschen staat (2 volúmenes, Haarlem, 1869-1870), que, en su simpatía con el retroceso de un sobrenaturalismo parcial, falla en reconocer el factor divino en la historia, por ejemplo cuando capta la mera evolución natural en la profecía. Esto surge especialmente en De Profeten en de profetie onder Israel (2 volúmenes, Leiden, 1875). Otra valiosa contribución de Kuenen son las conferencias Hibbert sobre National Religions and Universal Religions (Londres, 1882), que apareció también en holandés, alemán y francés. Prestó un gran servicio por su colaboración con H. Oorl e I. Hooykaas en la traducción del Antiguo Testamento del hebreo al holandés en De Bibel voor Jongelieden (8 volúmenes, La Haya, 1871-78). También escribió Het goed recht der modernen (Leiden, 1866); Friedrich Schleiermacher in de akademische godsdienstoefening (1868) y Les Origines du texte masorethique de l'Ancien Testament (París, 1875), mientras que sus contribuciones a periódicos fueron numerosas y profundas, especialmente al Nieuw en Oud y al Theologische Tijdschrift.