Historia

LABADIE, JEAN DE (1610-1674)

Jean de Labadie nacióen Bourg, cerca de Burdeos, Francia, el 13 de febrero de 1610 y murió en Altona, cerca de Hamburgo, el 13 de febrero de 1674.

Jean de Labadie, Museum Catharijneconvent en Vrije Universiteit, Ámsterdam
Jean de Labadie, Museum Catharijneconvent
en Vrije Universiteit, Ámsterdam
Estudió en el colegio jesuita de Burdeos y contra los deseos de sus amigos intimó con la orden, aunque nunca se hizo miembro profesante de la misma. Tras 1626 se dedicó a la filosofía y teología, especializándose en la Vulgata y los escritos de Agustín, tomando una vena agustiniana. En 1635 fue ordenado, pero cuatro años más tarde fue liberado de sus votos a petición propia por su delicada salud. Entonces comenzó a predicar con mucho éxito como sacerdote secular en su ciudad natal, además de París, Amiens (donde fue hecho canónigo y profesor de teología en 1640) y Abbeville, considerándose a sí mismo inspirado divinamente (comp. Déclaration de la foi, p. 84; Historisch verhael Lebens Labadisten Schewingh, p. 109.) Por sus estudios de las Escrituras comenzó a sentirse atraído por la Reforma, teniendo que ser protegido por el cardenal Richelieu de la ira de los monjes y sacerdotes, acabando por ser expulsado en 1645 de Amiens por Mazarino como perturbador de la paz (se le conmutó una cadena perpetua, que obtuvo por una petición a la asamblea del clero de Francia que estaba entonces reunida, Traité de la Sol de Chretienne). Luego se trasladó a la ermita carmelita en Graville en retiro forzoso, donde leyó las Instituciones de Calvino, con las que estuvo de acuerdo en doctrina, aunque manteniendo todavía su simpatía hacia la práctica católica. El cambio en su actitud lo expresó en las palabras: 'Esta es la última vez que Roma me perseguirá en su comunión. Hasta el presente me había propuesto ayudarla y sanarla, permaneciendo dentro de su jurisdicción, pero ahora es el tiempo de renunciar a ella y testificar contra ella.' La incesante oposición de los jesuitas, que ahora eran sus peores enemigos, y su conocimiento de la vida de las congregaciones reformadas le llevaron primero a declarar su lealtad a la Iglesia reformada en Montauban en 1650. Desde entonces quiso ser un reformador de los reformados, hallando su oportunidad primero como predicador y luego como profesor de teología en Montauban. En 1657 fue expulsado de Montauban, tomando refugio en Orange, pero tuvo que salir de allí cuando esa ciudad fue tomada por Luis XIV en 1659. Entonces partió para Londres para ser pastor de la congregación reformada francesa, pero fue tan fuertemente exhortado, en el camino, a que se quedara en Ginebra como predicador, que aceptó, trabajando allí fructíferamente por un avivamiento en lo espiritual y moral. Reunió a su alrededor un círculo de discípulos, entre los que se hallaban Pierre Yvon (1640-1707), Pierre Dulignon († 1679), François Menuret († 1670), Theodor Untereyk († 1693) y Friedrich Spanheim († 1701). Su reputación y sus escritos sobre ascetismo, meditación y contemplación se difundieron por toda Holanda, principalmente por mano de Gottschalk van Schürmann, atrayendo la atención de sinceros cristianos en Utrecht como G. Voetius, J. van Lodenstein y Anna Maria van Schurman, quienes contemplaron a Labadie como posible reformador de la Iglesia reformada holandesa, que había degenerado hasta una mundanalidad grosera. Tras una corta estancia en Utrecht, donde algunos de los teólogos prominentes le denunciaron como un visionario irresponsable, fue invitado a Middlerburg en 1666 como predicador de la congregación reformada valona. Su labor pastoral en Middelburg al principio fue fructífera y publicó, estando allí, Écrit sur la profhétie (Ámsterdam, 1668) y Manuel de piété (1669).

Jean de Labadie, grabado de Georg Wolfgang Knorr
Jean de Labadie, grabado de Georg Wolfgang Knorr
Sin embargo, gradualmente el capricho y la terquedad de Labadie restringieron su ministerio a un pequeño círculo de ardientes seguidores, que se convirtieron en una secta separatista. Rechazó suscribir la Confesión Belga, considerándola no bíblica en muchos artículos y rehusó seguir la liturgia reformada, prefiriendo las oraciones espontáneas. La brecha se amplió y en 1668 Labadie públicamente rechazó someterse al juicio del sínodo, siendo suspendido. No obstante, celebró la comunión antes del servicio ordinario, siendo destituido y prohibiéndosele quedar en Middelburg. Se retiró con sus seguidores a la vecina localidad de Veer, con la idea de reunir allí y en Ámsterdam una congregación de gente verdaderamente regenerada. Entre la gente de importancia que se le unió estuvieron Anna Maria van Schurman y Conrad van Benningen. A sus servicios asistían tantas personas que sus reuniones fueron prohibidas por las autoridades en 1670, por lo que la comunidad de unas cincuenta personas, con cinco pastores y predicadores, fueron invitados por la condesa Albertine Elizabeth a afincarse en Herford. Pero su presencia levantó una seria oposición y en 1672 se retiraron a Altona. Poco después de la muerte de Labadie sus seguidores, que ascendían a ciento sesenta y dos, regresaron a Holanda, alarmados por la guerra que se había desatado entre Dinamarca y Suecia, afincándose en el castillo de Waltha o Thetinga cerca de Wiewert en Frisia occidental.

Muchos cientos de convertidos de Labadie se quedaron en la Iglesia reformada como elemento evangélico, desarrollando en la misma sus ideas comunitarias. En las comunidades labadistas todos vestían de manera sencilla, sin adornos, y comían juntos en tres mesas: para los dirigentes, los hermanos y los invitados. Cada familia tenía una morada separada, pero estaba obligada a dejar las puertas abiertas en señal de la comunidad de bienes. La colonia se autoabastecía mediante la fabricación de tejidos, jabón y la manufactura de hierro. El gobierno era aristocrático y jerárquico, siendo sus doctrinas distintivas la eficacia inmediata del Espíritu Santo en los corazones de los elegidos, la restricción de la Iglesia a los regenerados y el milenarismo. Los sacramentos eran solo para los regenerados, por lo que el bautismo y la comunión a los niños eran raramente tolerados. El matrimonio de los regenerados era considerado santo, perteneciendo los hijos no a los padres sino al Señor, por lo que eran criados en la comunidad. Por otro lado, el matrimonio de los incrédulos se consideraba pecaminoso. La primera y más necesaria virtud era la obediencia. La adoración era extremadamente simple y dirigida parcialmente en francés y parcialmente en holandés por los 'oradores'. La observancia del domingo era laxa. Durante el pináculo de su prosperidad en 1680 los labadistas fueron invitados por Cornelis van Sommelsdyk, gobernador de Surinam, a enviar colonos a sus dominios, a lo que respondieron con entusiasmo, pero en 1688 su plantación, que habían denominado Providencia, tuvo que ser abandonada cuando el gobernador fue asesinado por sus soldados. Un segundo intento de colonización se realizó en Bohemia Manor, Cecil County, Maryland, en 1684, tras la visita que hicieron a América en 1679 los labadistas Jasper Dankors y Peter Sluyter. La colonia de Maryland sobrevivió hasta pocos años después de la muerte de Sluyter (1722), pero fue gradualmente absorbida en la población circundante. Esta colonia fue el primer asentamiento comunal en América. Las principales industrias fueron la cría de ovejas y la explotación de tabaco. La existencia pacífica de la comunidad se debió a la tolerancia religiosa practicada en Maryland. En 1692 el sistema comunitario de casa parental fue abandonado y cada miembro perdió una cuarta parte de su inversión, golpe del que los labadistas nunca se recuperaron. Para 1703 la comunidad de Wiewert había descendido de entre trescientos y cuatrocientos a treinta miembros, muriendo en 1732 el último 'orador' y disolviéndose la sociedad.