Historia

LACORDAIRE, JEAN-BAPTISTE HENRI (1802-1861)

Jean-Baptiste Henri Lacordaire nació en Recey-sur-Ourec, departamento de Cóte d'Or, Francia, el 12 de marzo de 1802 y murió en Sorèze, departamento de Tarn, el 22 de noviembre de 1861.

Jean-Baptiste Henri Lacordaire
Jean-Baptiste Henri Lacordaire
Fue educado en Dijon, donde como estudiante de derecho estuvo bajo la influencia de los escritos de Rousseau y fue un destacado deísta. Al comenzar a practicar su profesión en París en 1822, quedó conmovido por la influencia de Essai sur l'indifférence, de Lamennais y en el plazo de dos años quedó convencido de que el cristianismo era el fundamento indispensable de la vida social moderna. Entró al seminario de Saint Sulpice en 1824, siendo ordenado sacerdote en 1827; declinó la posición de auditor de la Rota en Roma con la idea de dedicarse a la predicación, comenzando como limosnero del convento de la Visitación en París y también, un poco después, en el colegio real Enrique IV, donde su impaciencia con el galicanismo pasado de moda de la universidad se hizo más y más prominente. Con Lamennais y Montalembert, entusiastas sobre el asunto de la libertad ofrecido por la Revolución de 1830, abrió una escuela sin procurar la sanción de la privilegiada universidad estatal. Fue cerrada por la policía, siendo casi al mismo tiempo su periódico L'Avenir condenado por el papa. Lacordaire fue a Roma y se sometió incondicionalmente. A su regreso a París, acometió la defensa de la doctrina eclesiástica en un curso de alocuciones publicadas o conférences, que fueron entusiastamente escuchadas por grandes multitudes, en las que exponía la idea ultramontana de la historia en su más deslumbrante forma. Entonces concibió la idea de volver a traer de nuevo la orden dominica, desterrada desde la Revolución, a Francia. Con esta idea en mente, visitó Roma de nuevo en 1838 y a principios del año siguiente publicó Mémoire pour le rétablissement en France de l'ordre des Frères Prêcheurs. Con otros dos franceses, entró en la orden el 9 de abril y tras un noviciado en Santa Maria sopra Minerva, regresó a Francia, donde continuó detentando la mayor popularidad como predicador. Tras la revolución de 1848 fue elegido para la Asamblea Nacional, pero dimitió de su escaño al ser censurado por sus superiores por una profesión de principios republicanos, abandonando también la publicación de su periódico L'Ere nouvelle. En 1850 fue a Roma a defender la causa del arzobispo de París, quien había condenado el reaccionario periódico L'Univers. Al mismo tiempo, Francia fue constituida una provincia separada de la orden dominica, con Lacordaire como provincial. Tras el coup d'état de 1851 dejó París y predicó allí sólo una vez más, en 1853, tras lo cual el gobierno insistió que se ausentara de la capital. Pronunció un curso de conférences en Toulouse en 1854 y luego se dedicó a la educación, primero en Oullin y luego en Sorèze, donde permaneció hasta su muerte, con la excepción de una visita París para su recepción en la Academia. Sus obras completas fueron publicadas en París, 9 volúmenes, 1872-73; sus sermones y alocuciones en 4 volúmenes, 1886-88; y tres diferentes colecciones de cartas en 1863, 1864 y 1886.