Historia
LAMBERT LE BÈGUE († c. 1177)
Lambert le Bègue nació en el primer cuarto del siglo XII y murió en Lieja hacia 1177. Era de una familia valona pobre, no pudiendo asegurarse que su apodo, le Bègue (el tartamudo), fuera a causa de un defecto en el habla. Como sacerdote secular estuvo al cargo de la iglesia afiliada con la fundación de la catedral en Lieja, donde se hizo cargo de la pequeña iglesia de San Cristóbal, en un suburbio de la ciudad. En el sínodo diocesano de 1166 exigió una reforma moral del clero, especialmente de la extravagancia en el vestir y la prohibición de admitir hijos de sacerdotes a las órdenes sagradas. Cuando los abusos eclesiásticos aumentaron él los combatió desde el púlpito. Al mismo tiempo ejerció una profunda influencia sobre la población de Lieja por sus sermones penitenciales. A sus seguidores, mujeres y doncellas que habían renunciado al mundo, dedicó varios poemas en lengua valona, así como una paráfrasis de Hechos y una traducción de las cartas de Pablo. Esos escritos se han perdido, pero P. Meyer afirmó haber descubierto el salterio latino que Lambert usó. En su agudo celo por ganar más amplios círculos para las ideas del Sermón del Monte y la imitación de la pobreza de Cristo, Lambert recuerda vívidamente a Francisco de Asís y aún más a Pedro Valdo. En sus sermones a veces se aparta ampliamente de la doctrina y tradición católica. Por ejemplo, atribuye mayor importancia a la mente devota y amor práctico al vecino que a los medios de gracia y los sacramentos; caracterizó todas las transacciones para la administración de los sacramentos y consagración como simonía, oponiéndose a las peregrinaciones a Tierra Santa y enseñando que no se debía obediencia a los sacerdotes que no cumplían con su deber. En 1175 el clero de la diócesis de Lieja, al que Lambert había atacado vehementemente, lanzó una acusación de herejía contra él. Fue condenado y encarcelado, pero escapó, yendo a Italia para ver al papa Calixto III, quien le permitió regresar a Lieja en paz. El tratado polémico más extenso de Lambert, Antigraphum Petri, fue publicado por A. Fayen (en Compte rendu de séances de la commission royale d'histoire, volumen lxviii, páginas 255-356, Bruselas, 1899). Su memoria fue perpetuada especialmente por las beguinas, que sin duda fueron fundadas por él, procediendo ese apelativo del apodo de Lambert.