Historia

LANDERER, MAXIMILIAN ALBERT VON (1810-1878)

Maximilian Albert von Landerer nació en Maulbronn el 14 de enero de 1810 y murió en Tubinga el 13 de abril de 1878.

Maximilian Albert von Landerer
Maximilian Albert von Landerer
Desde 1823 a 1827 estudió en Maulbronn y luego fue al seminario teológico de Tubinga, en el momento en el que Baur había comenzado su carrera académica y estaba en camino la transición de la teología sobrenatural de la antigua escuela de Tubinga al hegelianismo que caracterizó la etapa posterior. Tras la terminación de sus estudios en 1832 fue ayudante de su padre, que era pastor de Waldtlorf, luego profesor en Maulbronn y en 1835 en Tubinga. Cuatro años más tarde fue nombrado primer diácono en Goppingen y en 1841 profesor en Tubinga.

Landerer consideró su objetivo mediar entre la tendencia negativa de Baur y la teología ortodoxa de Beck. Intentó mostrar que los principios fundamentales de la fe tradicional podían mantenerse sin rechazo esencial de los resultados de la crítica histórica y el método científico. En oposición al conocimiento absoluto de Hegel, Landerer sostuvo la experiencia en la esfera ético-religiosa así como la de la ciencia natural. Pero los hechos de la conciencia ético-religiosa son inseparables de la revelación de la Escritura, que de nuevo, en su desarrollo histórico, conecta con la conciencia individual. Considera que el principio central de la dogmática es la unidad de lo divino y lo humano mediante la perfecta unión de Dios y el hombre en la persona de Jesús, que demuestra lo absoluto de la religión cristiana. Se apartó de las enseñanzas de la Iglesia en su construcción antropocéntrica de la cristología; no obstante, aunque puso el centro de la personalidad de Cristo en su humanidad, procuró destapar el otro lado al subrayar la absoluta impecabilidad y nacimiento sobrenatural de Cristo y los hechos concretos de la revelación. En conjunto, los resultados de la enseñanza dogmática de Landerer fueron de naturaleza positiva, aunque no en el sentido de la exclusividad ortodoxa. Siempre tuvo su mente abierta a los resultados de la ciencia y la crítica moderna, hasta tal medida que fue extremadamente difícil para él llegar a resultados finales, por lo que no pudo adaptar su mente para publicar un sistema dogmático. Sus contribuciones a la segunda edición de la RE muestran sus talentos en la esfera de la teología; su artículo sobre Melanchthon especialmente hizo una impresión destacada. No menos importante es el de la relación de la gracia y la libertad en la comunicación de la salvación en Jahrbücher für deutsche Theologie, que él ayudó a fundar. Tras su muerte sus alumnos P. Buder y H. Weiss publicaron dos conferencias universitarias bajo el título Zur Dogmatik, con su alocución memorial sobre Ferdinand Christian Baur (Tubinga, 1879); P. Lang editó una colección de sus sermones (1880) y P. Zeller una tercera obra póstuma, Neueste Dogmengeschichte von Sender bis auf die Gegenwart (1881).