Historia
LEE, SAMUEL (1625-1691)
Lee fue un buen erudito, hablando en latín con fluidez y estaba bien familiarizado con la química y física. Cotton Mather consideró que 'difícilmente una persona más universalmente erudita pisó el suelo estadounidense.' Había estudiado astrología, pero luego destruyó muchos libros y manuscritos que había recopilado sobre el tema. Lee se inclinó más por la independencia que por el presbiterianismo, pero tampoco lo profesó rígidamente. El obispo Wilkins, su antiguo tutor, en vano le instó a conformarse a la Restauración. Fue caritativo y contribuyó generosamente para los ministros húngaros que se refugiaron en Inglaterra.
Lee escribió, en nombre del impresor, H. Hall, una epístola latina al lector, para la quinta edición de Theatrum Historicum de Helvicus, Oxford, 1651, y continuó la obra desde 1629 hasta la fecha de su publicación. La epístola fue reimpresa en la sexta edición, Oxford, 1662, cuando Lee suplió además un tratado, De Antiquitate Academiae Oxoniensis, & c., y Tractatulus ad Periodum Julianum spectans (ambos en nombre del impresor), y continuó la obra hasta 1662. Su Chronicum Cestrense se publicó en Vale Royal of England de Daniel King, Londres, 1656. Otras de sus obras fueron: Orbis Miraculum, or the Temple of Solomon, Londres, 1659; De Excidio Antichristi, 1659; What means may be used towards the Conversion of our Carnal Relations?, Londres, 1661; en Morning Exercises de Annesley, 1677 y 1844; Contemplations on Mortality, Londres, 1669; The Visibility of the True Church, en Morning Exercises, de Vincent, 1675; How to manage Secret Prayer, en Supplement de Annesley, 1676 y 1844; The Triumph of Mercy, Londres, 1677; Ecclesia Gemens, Londres, 1677; Israel Redux, Londres, 1677, 1678, 1679; The Joy of Faith, Boston, 1687; A Discourse of the Nature, Property, and Fruit of the Christian Faith, Londres, 1702.
Tras la muerte de Lee apareció The Great Day of Judgement, sermón, Boston, 1692. Publicó una colección de treinta sermones de John Rowe, bajo el título Emmanuel, or the Love of Christ, Londres, 1680, y se supone que él es el 'S. L.' que escribe el prefacio a Historv of the Martyrs epitomised, de Thomas Mall. An Answer to many Querires relative to America, mencionada entre sus obras con fecha de 1690, probablemente nunca se imprimió. Una carta manuscrita de 1690, que lleva un título similar, de Lee al 'muy entendido doctor Nehemiah Grew' está en la colección de cartas Sloane del Museo Británico.
De Being the Morning Fxercises at Cripplegate de Samuel Lee es el siguiente texto:
"Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación." Hermanos, el deseo de mi corazón y mi oración a Dios por ellos es para su salvación.[…]Romanos 10:1.PREGUNTA: "¿Qué podemos hacer, qué medidas podemos tomar, qué método nos recomienda para cumplir este deber tan importante, y ser útiles en la conversión y salvación de nuestros familiares que se encuentran en un estado natural'?
Daré indicaciones bajo varios encabezamientos. Algunas, aunque son obligaciones comunes y obvias, pueden cumplirse mejor de lo que se están cumpliendo, por lo que no las pasaré por alto ya que son muy provechosas y no menos prácticas que otras. Muchos hombres bajo el evangelio perecen por no llevar a cabo los deberes que saben que les corresponden. Por lo tanto les ruego, oh cristianos, que cada indicación sea debidamente evaluada y conscientemente mejorada a fin de lograr el éxito con la ayuda divina.1. Preserven y respeten el honor y la preeminencia de la posición en que Dios los ha puesto con toda sabiduría y cuidado. El profeta se queja de los tiempos cuando "el joven se levantará contra el anciano, y el villano contra el noble" (Y el pueblo será oprimido, el uno por el otro y cada cual por su prójimo; el joven se alzará contra el anciano, y el indigno contra el honorable.[…]Isaías 3:5). La diferencia de edad requiere una diferencia en la conducta... Los adultos tienen que demostrar gran respeto hacia los jóvenes si quieren que los jóvenes demuestren gran respeto hacia ellos. Dicho esto, no deben ustedes mostrarse orgullosos, altaneros ni presuntuosos. Sus rostros, aunque serios, no deben ser adustos. Así como no siempre tienen que estar sonriendo, tampoco deben estar con el ceño fruncido. Una severidad rígida en palabras así como en acciones producen en los hijos una disposición servil y de desaliento.
2. Sea la instrucción familiar frecuente, de envergadura y clara. Por naturaleza, todos somos desiertos áridos y rocosos: la instrucción es la cultura y el mejoramiento del alma. Los naturalistas han observado que las abejas "llevan gravilla en las patas" para fijar sus cuerpecitos cuando rugen los vientos tormentosos. Ese mismo fin cumple la instrucción en la mente indecisa y fluctuante de la juventud. La quilla de su poco criterio se hundiría sin el contrapeso de la disciplina... Pero en todos sus momentos de instrucción, cuídense de no ser tediosos por hablar interminablemente. Compensen la brevedad de esas ocasiones aumentando su frecuencia. La Palabra manda hablar de los preceptos de Dios "cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes" (y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.[…]Deuteronomio 6:7; 11:l9), un poco ahora y un poco después. Los largos discursos son una carga para la poca memoria que tienen, y una imprudencia tal bien puede resultar en que terminen teniendo una aversión por el maná espiritual, siendo que todavía están en su estado natural. A una planta joven se la puede matar con demasiado fertilizante y podrirla con demasiada agua. Los ojos que recién se despiertan no aguantan el resplandor, entonces: "mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá" (Porque dice: "Mandato sobre mandato, mandato sobre mandato, línea sobre línea, línea sobre línea, un poco aquí, un poco allá."[…]Isaías 28:10). Deben guiar a los pequeños como lo hizo Jacob, mansamente hacia Canaán (Pero él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que debo cuidar de las ovejas y las vacas que están criando. Si los apuramos mucho, en un solo día todos los rebaños morirán.[…]Génesis 33:13).
Capten su tierna atención con pláticas acerca de la grandeza infinita y la bondad eterna de Dios, acerca de las glorias del cielo, de los tormentos del infierno. Las cosas que afectan los sentidos tienen que ser espiritualizadas para ellos, gánense su buena disposición con astucia santa. Usen alegorías lo más que puedan. Si están juntos en un jardín, hagan una aplicación espiritual de las hermosas flores. Si están a la orilla de un río, hablen del agua de vida y los ríos de placer que hay a la diestra de Dios. Si en un maizal, hablen de la cualidad nutritiva del pan de vida. Si ven pájaros que vuelan en el aire, o los oyen cantar en la floresta, enséñenles acerca de la providencia omnisapiente de Dios que les da su alimento a su tiempo. Si alzan su mirada al sol, la luna y las estrellas díganles que son destellos de la antesala del cielo. ¡Oh, entonces qué gloria hay interiormente! Si ven un arcoiris adornando alguna nube acuosa, hablen del pacto de Dios. Estos y muchos más pueden ser como eslabones de oro que van poniendo realidades divinas en sus memorias: "Por medio de los profetas usé parábolas", dice Dios (También he hablado a los profetas y multipliqué las visiones; y por medio de los profetas hablé en parábolas.[…]Oseas 12:10). Además, procuren que los pequeños lean y aprendan de memoria algunas porciones de los libros históricos de las Sagradas Escrituras. Pero, sobre todo, la mejor manera de instruir, especialmente a los más chicos, es por medio de catecismos -un método breve y conciso de preguntas y respuestas- cuyos términos, por ser claros y explícitos, pueden ser citados directamente del texto bíblico y expresados en breves frases según su capacidad, en un estilo directo pero fiel a la Palabra, de modo que queden en la memoria.3. Agreguen requisitos a sus instrucciones. Ínstelos en el nombre de Dios a que escuchen y obedezcan las reglas y costumbres de su hogar. Tenemos un ejemplo en Salomón, quien nos dice que era "hijo de mi padre, delicado y único delante de mi madre. Y él me enseñaba, y me decía: Retenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos, y vivirás" (3 También yo fui hijo para mi padre, tierno y único a los ojos de mi madre, 4 y él me enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis palabras, guarda mis mandamientos y vivirás. […]Proverbios 4:3-4). En cuanto a esto, Abraham fue designado por Dios mismo como un modelo para toda posteridad. "Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él" (Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino del SEÑOR, haciendo justicia y juicio, para que el SEÑOR cumpla en Abraham todo lo que El ha dicho acerca de él.[…]Génesis 18:19), por lo que le complacía a Dios revelarle secretos.
4. Permanezca atento para percibir las primeras manifestaciones de pecado en su conducta. Deténganlas cuando recién empiezan y son todavía débiles. "De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra", dice David (Cada mañana destruiré a todos los impíos de la tierra, para extirpar de la ciudad del SEÑOR a todos los que hacen iniquidad.[…]Salmo 101:8). Hay que empezar este trabajo desde el principio y refrenar cada palabra mala y desagradable desde la primera vez que la oyen. Manténganse en guardia para detectar las primeras señales de corrupción en ellos. Se puede cortar fácilmente un brote tierno, pero si se deja crecer hasta ser una rama, es mucho más difícil hacerlo.
¡Oh que comiencen ustedes a echarle agua a las primeras chispas de pecado en sus pequeños! Quiten las ocasiones de pecar con prudente intervención. ¡Es sorprendente ver las excusas y máscaras del pecado, las palabras engañosas que los niñitos usan! Antes de poder enseñarles a hablar su idioma, el diablo y el corazón corrupto les enseñan a decir mentiras. Mientras que todavía titubean al querer pronunciar bien algunas palabras, no titubean en faltar a la verdad. ¡Cuán necesario es ponerle freno a la lengua de sus hijos al igual que la suya! (Para el director del coro, para Jedutún. Salmo de David. Yo dije: Guardaré mis caminos, para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca como con mordaza, mientras el impío esté en mi presencia.[…]Salmo 39:1).
Combatan sus fallas examinándolos con discernimiento y preguntas agudas. Si no hacen esto cuando son pequeños, si no los motivan pronto con lo sobrecogedor de los juicios de Dios y el peligro del pecado, es muy posible que con el correr del tiempo lleguen a ser demasiado astutos como para ser descubiertos. Enséñenles que se avergüencen de corazón, de modo que por haber interiorizado estos conocimientos eviten el mal y hagan el bien. Si ustedes permiten que un hijo siga pecando sin prestarle atención, sin enseñarle, sin reprenderle, creyendo que la falta es demasiado pequeña como para darle importancia al principio, será su perdición. Dios muchas veces reprende a un progenitor anciano por ese hijo que no corrigió al principio.5. Presérvenlos de una sociedad impía. David no solo aborrecía el pecado en general, sino que detestaba especialmente tenerlo en su casa. "No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos" (El que practica el engaño no morará en mi casa; el que habla mentiras no permanecerá en mi presencia.[…]Salmo 101:7), para que el ejemplo impío y la tiniebla espiritual de personas malas en su medio no se pegara y corrompiera a los moradores. La imitación es natural en los niños: imitan a sus familiares y amigos. Porque, según el proverbio: "No te asocies con el hombre iracundo; ni andes con el hombre violento, no sea que aprendas sus maneras, y tiendas lazo para tu vida." (24 No te asocies con el hombre iracundo; ni andes con el hombre violento, 25 no sea que aprendas sus maneras, y tiendas lazo para tu vida. […]Proverbios 22:24-25). Los niños en especial corren el peligro de infectarse por las compañías lascivas y corruptas. Muchos chicos de padres consagrados se han corrompido por andar siempre con los hijos malos de vecinos impíos.
6. Hagan que las reprensiones prudentes y en el momento preciso sean administradas según la naturaleza y calidad de las ofensas. Empiecen suavemente. Usen toda la persuasión posible para atraerlos a los caminos de Dios. Cuéntenles de las recompensas de gloria, la dulce comunidad en el cielo; esfuércense por poner en sus corazones la verdad de que Dios puede llenar sus almas con un gozo imposible de encontrar en el mundo. "A algunos que dudan, convencedlos" (Y tened misericordia de algunos que dudan;[…]Judas 1:22). Pero si esto no da resultado, comiencen a incluir expresiones más graves de la ira divina contra el pecado. Así como hay un nexo entre las virtudes, lo hay también entre las pasiones. El amor y la ira no son enteramente "sentimientos incompatibles". No, el amor puede ser el principio y fundamento de la ira, que lanza sus flechas reprochadoras contra el blanco del pecado... Pueden decirle a su hijo con algo de severidad, que si sigue en su camino pecaminoso, Dios se indignará, y ustedes también. Luego háganle saber que "¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!" (¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo![…]Hebreos 10:31). Esta es la manera de aplicar el "Airaos, pero no pequéis" como manda el apóstol (Efesios 3:26). No permitan que sus pasiones, como torrentes incontrolables, se desborden de los límites establecidos por las Escrituras y la razón. Hay una indignación seria y sobria que produce respeto y conduce a una reforma. Pero la que incluye un estrépito horrible y gritos desaforados fluye del pecho de los necios. Sería en vano que quisieran ustedes ganar a otros cuando ustedes mismos son abusivos y descontrolados. ¿Cómo puede alguien en tal estado razonar con otro en su mismo estado? El que es esclavo de su irascibilidad no puede ofrecer reprensiones nobles. El niño jamás podrá convencerse de que tal indignación proviene del amor cuando lo obligan a aguantar los abusos diarios de un temperamento encolerizado, cuando por parentesco está siempre expuesto a un temperamento dominado por la ira que se tiene que desquitar con alguien... Entonces, administren con prudencia sus reprensiones. Recubran esas píldoras amargas con la esperanza de volver a ganarse su favor en cuanto se corrige.
Consideren igualmente la posición y el lugar de sus distintos familiares. A la esposa no hay que reprenderla delante de los hijos y los sirvientes, para no menoscabar su autoridad. El desprecio mostrado hacia la esposa terminará siendo contraproducente para el marido. También, las pequeñas ofensas de los hijos y sirvientes, si no fueron cometidas en público, deben ser reprendidas en privado. Pero, sobre todo, tengan cuidado de no reprenderlos más por las ofensas contra usted que por las ofensas contra Dios. Si tienen motivos para indignarse, no empeoren las cosas sino que procuren calmarse antes de tomar alguna medida.
No den demasiada importancia a las debilidades. Si todavía no son pecaminosas, repréndanlos con la expresión de su rostro y no con agresiones amargas. Reserven sus reprensiones públicas y ásperas para las ofensas abiertas y escandalosas, para transgresiones reiteradas que demuestran mucha indiferencia, o desprecio y desdeño.7. Mantengan una práctica constante y vigorosa de los deberes santos en el seno familiar. "Yo y mi casa serviremos a Jehová", dijo Josué (Y si no os parece bien servir al SEÑOR, escoged hoy a quién habéis de servir: si a los dioses que sirvieron vuestros padres, que estaban al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa, serviremos al SE[…]Josué 24:15). Moisés mandó a los israelitas que repitieran una y otra vez en familia y en privado con sus hijos las leyes y los preceptos que Dios les había dado (y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.[…]Deuteronomio 6:7). Las enseñanzas y exhortaciones de los siervos de Dios en público deben ser constantemente repetidas en casa a los pequeños. Samuel hizo una fiesta en su propia casa después del sacrificio (12 Y ellas les respondieron, y dijeron: Sí, he aquí está delante de ti. Apresúrate ahora, pues hoy ha venido a la ciudad porque el pueblo tiene hoy un sacrificio en el lugar alto. 22 Entonces Samuel tomó a Saúl y a su criado, los llevó a la sala y le[…]1 Samuel 9:12,22). Job y otros realizaban sacrificios con sus propias familias. El cordero pascual debía ser comido en cada casa en particular (Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: "El día diez de este mes cada uno tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa.[…]Éxodo 12:3, 4). Dios dice que derramará su "enojo sobre los pueblos que no te conocen" (Derrama furor sobre las naciones que no te conocen, y sobre los linajes que no invocan tu nombre; porque han devorado a Jacob, lo han devorado y lo han consumido, y han asolado su morada.[…]Jeremías 10:25).
Mantener estos deberes familiares hace de cada hogar un santuario, un Betel, una casa de Dios. Aquí quiero recomendar que los cristianos no sean demasiado tediosos en su cumplimiento de los deberes de adoración privada. Cuídense de no hacer que los caminos de Dios sean una carga y una cosa desagradable. Si a veces Dios les toca el corazón de un modo especial, no rechacen ni repriman la inspiración divina, pero en general esfuércense por ser concisos y breves. Muchas veces el espíritu está dispuesto cuando la carne es débil (Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.[…]Mateo 26:41). Y a uno le es fácil no distraerse durante un tiempo breve, pero la plática larga da ocasión para distraerse mucho. "Porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras" (No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra; por tanto sean pocas tus palabras.[…]Eclesiastés 5:2). Igualmente es bueno variar los deberes religiosos: a veces canten y a veces lean, a veces repitan, a veces catequicen, a veces exhorten. Pero hagan dos cosas a menudo: ofrezcan el sacrificio de las oraciones y hagan que los hijos lean cada día alguna porción de las Sagradas Escrituras.8. Procuren por todos los medios que todos participen de las ordenanzas públicas, porque allí Dios está presente de un modo más especial. Hace que el lugar de sus pies sea glorioso. Aunque el mandato de Dios era que solo los varones fueran a las fiestas solemnes en Silo, Elcana llevaba a toda su familia al sacrificio anual (Subió el varón Elcana con toda su casa a ofrecer al SEÑOR el sacrificio anual y a pagar su voto,[…]1 Samuel 1:21). Quería que su esposa, hijos y siervos estuvieran "en la casa de Jehová" para "contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo" (Una cosa he pedido al SEÑOR, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del SEÑOR todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del SEÑOR, y para meditar en su templo.[…]Salmo 27:4). También Cornelio, cuando Pedro llegó a Cesarea para predicar por mandato de Dios, llamó a todos sus familiares y conocidos para escuchar el sermón (Al otro día entró en Cesarea. Cornelio los estaba esperando y había reunido a sus parientes y amigos íntimos.[…]Hechos 10:24)... Recuerden examinarlos para ver si prestaron atención, como lo hizo Jesús cuando predicó su famoso sermón junto al mar. Les preguntó a sus discípulos: "¿Habéis entendido todas estas cosas?" (¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos le dijeron*: Sí.[…]Mateo 13:51). Cuando ya estaban solos les explicó más en detalle las cosas que había enseñado (y sin parábolas no les hablaba, sino que lo explicaba todo en privado a sus propios discípulos.[…]Marcos 4:34).
9. Si lo antedicho no da resultado, sino que los que están a su cargo siguen pecando, tendrán que recurrir a la corrección paternal. Ahora bien, las reprensiones tienen que depender de la edad, el temperamento, carácter y las diversas cualidades y tipos de ofensas de cada uno. Otorgue su perdón por faltas leves en cuanto muestran arrepentimiento y pesar. Tienen que considerar si las faltas de ellos proceden de su imprudencia y debilidad, en qué circunstancias y como resultado de qué provocaciones o tentaciones. Observen si parecen estar realmente arrepentidos y verdaderamente humillados... En estos y otros casos similares, deben los padres tener mucho cuidado y prudencia. El castigo merecido es una parte de la justicia familiar, y hay que tener cuidado de que por eximirlos de castigo, ellos y sus amigos se endurezcan en sus pecados y se pongan obstinados y rebeldes en contra de los mandamientos de Dios. "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige. Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol" (El que escatima la vara odia a su hijo, mas el que lo ama lo disciplina con diligencia.[…]Proverbios 13:24; 23:14). Esta es una orden y un mandato de Dios. "Tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos" (Además, tuvimos padres terrenales para disciplinar nos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos?[…]Hebreos 12:9).
Algunos progenitores y maestros se conducen más como bestias embravecidas que como seres humanos: disfrutan de corregir tiránicamente. Pueden dejar que sus hijos digan groserías, mentiras y que roben, y cometan cualquier otro pecado sin corregirlos para nada. Pero si no hacen lo que ellos quieren que hagan, caen sobre ellos y los despedazan como bestias salvajes. ¡Sepan que en el día del juicio, estos rendirán cuenta de sus acciones viles! ¡Ay, mejor déjenles ver que están indignados por lo hecho contra Dios y no contra ustedes! Tienen que sentir mucha compasión por sus almas y un amor santo mezclado con su ira contra el pecado... Tengan cuidado, sean imparciales y reúnase con ambas partes cuando hay quejas mutuas. Pero si están convencidos de que ninguna otra cosa fuera de la corrección daría resultado, sigan el mandato de Dios: "corrige a tu hijo, y te dará descanso" (Corrige a tu hijo y te dará descanso, y dará alegría a tu alma.[…]Proverbios 29:17)... pero eviten toda corrección violenta y apasionada. El que ataca cuando arde su pasión se arriesga demasiado a sobrepasar los límites de la moderación... tengan cuidado, no sea que por demasiados castigos físicos su hijo termine sintiéndose envilecido ante sus propios ojos (Puede darle cuarenta azotes, pero no más, no sea que le dé muchos más azotes que éstos, y tu hermano quede degradado ante tus ojos.[…]Deuteronomio 25:3).10. Si los medios ya mencionados son eficaces por bendición divina, entonces elogien a sus hijos y anímelos, pero no demasiado. Al igual que los magistrados, los padres a veces tienen que elogiar a los que hacen el bien (Porque los gobernantes no son motivo de temor para los de buena conducta, sino para el que hace el mal. ¿Deseas, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás elogios de ella,[…]Romanos 13:3). Nuestro Señor a veces se acerca y dice: "Bien, buen siervo y fiel" (Su señor le dijo: "Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor."[…]Mateo 25:21). Entonces, cuando los resultados son prometedores y los que están a su cargo demuestran ser responsables, tienen ustedes que alentarlos demostrando su aprobación... Pero no demasiado, porque los barquitos no pueden aguantar grandes velámenes. Muchas veces el exceso de elogios genera orgullo y arrogancia, y a veces altanería y exceso de confianza.
11. ¿Comienzan ellos a mejorar y prosperar en su obediencia y empiezan a aceptar con buena actitud sus preceptos? Entonces, conquístenlos todavía más con recompensas según sus diversas capacidades y su posición. Dios se complace en atraernos a los caminos de santidad con la promesa de una recompensa: "es galardonador de los que le buscan" (Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.[…]Hebreos 11:6). A medida que van creciendo, deles recompensas que son las apropiadas para su edad. En algunos casos, han probado ser muy motivadoras, al menos en lo que se refiere a la obra externa de la religión en los pequeños... Recuerde que cuando el hijo pródigo de la parábola volvió a su hogar para vivir una vida nueva, el padre hizo matar el becerro gordo, le hizo poner el mejor vestido, poner un anillo en su mano y calzado en sus pies (Pero el padre dijo a sus siervos: "Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies;[…]Lucas 15:22).