Jean Leger nació en Villa Secca, Piamonte, el 12 de febrero de 1615 y murió probablemente en Leiden después de 1665.
Jean LegerA la edad de catorce años fue a Ginebra para estudiar, permaneciendo allí hasta 1639, cuando fue a Turín. Encontró la ciudad en gran conmoción, ya que la provincia del Piamonte estaba invadida por los franceses y españoles. Leger mismo quedó expuesto al peligro, siendo hecho prisionero, pero escapó por su sangre fría. El 27 de septiembre del mismo año, el sínodovaldense de San Germano le designó pastor de las dos iglesias de Prali y Rodoreto. En 1643 sucedió a su tío Antoine como pastor de San Giovanni en el valle de Lucerna, entrando en repetidos conflictos con los monjes. Su popularidad era tan grande que sus enemigos al principio quisieron ganarle, pero al no conseguirlo recurrieron a la persecución. El valle de Lucerna estaba invadido por tropas que perseguían a los fugitivos hasta las alturas de Angrogna. Leger pudo escapar, congregando a los valdenses a su alrededor, exhortándoles a permanecer fieles a su fe y país natal y buscando ayuda incansablemente para ellos en cortes extranjeras. Se detuvo en París, donde emitió un manifiesto dirigido a todos los poderes que impresionó incluso a Luis XIV, mientras que Cromwell envió a Sir Samuel Moreland a la corte de Turín para interponer una firme protesta. Hacia ese tiempo Leger regresó a los valles valdenses, siendo firmado un tratado de paz el 18 de agosto de 1655 que restauraba los derechos de los valdenses, aunque prohibiéndoles enseñar sus creencias. Leger rechazó obedecer el tratado, por lo que fue condenado a muerte el 12 de enero de 1661. Fue citado en Turín, siendo vuelto a ser sentenciado el 17 de septiembre. Una vez más huyó, pasando por Ginebra y afincándose en Leiden, donde fue pastor de una iglesia valona el resto de su vida, escribiendo allí Histoire générale des églises évangéliques de Piémont ou vaudoises (2 volúmenes, Leiden, 1669), que en su primera parte trata las doctrinas y disciplina valdense, preservadas en pureza y sin interrupción o la necesidad de una reforma desde el tiempo que emergieron del paganismo, mientras que en la segunda parte proporciona una historia de las persecuciones que los valdenses sufrieron al ser establecida la Inquisición en 1664. La obra peca de parcialidad y falta de capacidad crítica.
Leger tuvo un notorio pariente, su tío Antoine que fue pastor en Constantinopla y amigo del patriarcaCirilo Lucar y posteriormente pastor en los valles valdenses, de donde huyó a Ginebra y fue designado predicador y profesor de teología en francés e italiano. Dos primos de Leger también fueron predicadores.